Viernes 18 Enero, 2019

La investigación y las disciplinas del cuerpo

Lunes 19 de Junio de 2017 1

La investigación en Arte; y más específicamente, la investigación en Danza performances y TICs -desde la academia  local-; es un asunto pendiente. Sus contenidos epistemológicos son aún discutibles, proviniendo durante los últimos años, tanto de las propias prácticas hibridas entre informáticos y artes escénicas (sobre todo referido a la producción de obra) como de políticas y estrategias educativas. Esto lo transforma en un argumento heterogéneo, lo que no siempre contribuye a la claridad del debate.

Lo esencial de la cuestión es si existe un fenómeno como la investigación transdisciplinar en danza performances y tecnología; según el cual el proceso de discrepancias metodológicas y materiales -entre lo corporal y lo puramente informático- es en sí mismo una parte primordial del resultado de dicha investigación. Y no, como ocurre generalmente, sea “la obra” el resultado “artístico” esperado.

La cuestión sería dar por aprobado este tipo de investigación procesual y transdisciplinar, puesto que está en posición de distinguirse de otras investigaciones, considerándola académica y  concerniente al nivel científico apropiado.

Como es bien sabido, a partir de la informática se alteraron las formas de vida tradicionales. En consecuencia, evolucionaron las particularidades del saber, logrando nuevas perspectivas que optimizaron una gran diversidad de recursos impulsando y multiplicando diferentes ciencias aplicadas de avanzada.  Sin embargo, la caja de herramientas metodológicas más que facilitarse, muy por el contrario, se obstaculizan puesto que es casi inviable el carácter transitivo de unas disciplinas científicas a otras.

Entender los límites de nuestras expectativas respecto a nuevas formas de articular la corporalidad con el procesamiento de datos, por ejemplo; nos conlleva a la siguiente pregunta: ¿ambos dominios de origen tan disímil podrán conjugarse? Una primera respuesta define que sería dificultoso lograr tal “porosidad”.

Estas resistencias –en especial de las llamadas ciencias duras a las cuales la tecnología pertenece mayoritariamente- tienden a convencionalizarse, tanto en sus fundamentos cognitivos, como en torno a las técnicas y estrategias empíricas que utilizan.

Lo que nos anima a manifestar que, el arte, invariablemente ha sido y es emancipador. Por lo tanto, el cuerpo epistémico de la danza o el cuerpo epistémico de la tecnología, ora híbridos; son lo permeable, lo poroso. Quién emigra e interviene desde su territorio a este movimiento expansivo de una ciencia transdisciplinar, es este movimiento bilateral donde finalmente se converge. Y esta convergencia, generara un nuevo espacio en común.

Cabria preguntarnos para ir cerrando: ¿Entonces estaríamos proyectando un acceso metodológico-científico que congregue estos territorios del conocimiento del cuerpo y de las TICs? Sin duda, es nuestro propósito. 

 

Docente e invesigadora de la facultad De Bellas Artes, UNLP