Kahil Ferraris unió sus “dos mundos” y presenta su trabajo en La Mulata

El guitarrista llega este sábado a las 21.30 al bar de calle 55, acompañado de músicos amigos, para dar a conocer sus propias canciones

Por: Infoplatense | Viernes 11 de Agosto de 2017

VIDEO RELACIONADO

Le llevó tiempo, pero pudo unir esos dos “mundos paralelos” con los cuales venía conviviendo en su carrera musical. Logró su propio proyecto musical, que decidió titular con su nombre, Kahil Ferraris, para decir “esto ya es mío, vamos para adelante, no hay que cubrirse más” le contó el músico a Infoplatense, antes de su show en La Mulata Bar & Arte (55 e/ 13 y 14), este sábado a las 21.30, donde se “desnudará un poco” y compartirá sus primeras composiciones con el público.

El que vaya a escucharlo se encontrará, según él mismo nos cuenta, con “tres musicazos de muy buen nivel” acompañándolo, como lo son Sebastian Di Leva (bajo), Sebastián Alonso (batería) y Juan Pablo Suares (teclado), con quien conecta muy bien, por eso los invitó a formar parte de su proyecto. También iba a formar parte de este concierto el percusionista Ignacio Álvarez, pero fue papá y se ausentará por esta vez. “Es un factor fundamental, a la hora de elegir músicos, que nos entendamos, somos amigos y eso se nota arriba del escenario, está bueno”, cuenta Ferraris, que llegará con “siete canciones mías y tres covers”.

-¿Cómo surgió la idea de lanzar su proyecto musical?

-El proyecto nace por inquietudes mías, los primeros ensayos eran más covers, de diferentes grupos, era una lista variada que tenía desde Michael Jackson, hasta Stevie Wonder, pasando por Havana D´Primera, Pagode y Latin jazz. La armé para sacarme las ganas de tocar lo que quería y me sentí tan cómodo que dije: ¿por qué en vez de tocar temas de otro no me pongo a componer? Porque generalmente, cuando uno hace covers muere ahí, labura, hace algunas fechas y ya está. Pero si es un proyecto tuyo le ponés otro enfoque. Y nació así, empecé a meter temas míos, se me ocurrió grabar un video de mi tema y de algunos fragmentos de covers, sacarme las ganas de tocar y cantar. Esto nace un poco como un capricho…

-¿Y cómo transitó el proceso creativo?

-A la hora de hacer una canción hay distintas maneras y las que usé fueron esas varias. A veces con cosas viejas, guardadas, letras o ideas que escribí, pasajes que se van uniendo. Y a veces me gusta escribir de cero, como un diario íntimo, escribir lo que me pasa, es una especie de catarsis también, escribir lo que a uno le pasa, escribir bastante y después empezar a rescatar cosas de ahí, agarrar la guitarra y ver como se junta eso. Lleva tiempo, tenés que estar tranquilo, tiene que haber paz, sino uno se desconcentra. O a veces sale de una, me ha pasado de tocar unos acordes y enseguida sale una melodía, sería buenísimo pero eso no pasa siempre.

Es la primera vez que escribo letras, antes hacía instrumental. Siempre me pasó, desde chico, desde que empecé a tocar profesionalmente, que tocaba en bandas de música muy popular, bandas de salsa, con letra y al otro día tocaba jazz, música donde el público era otro. Y convivía con esos mundos paralelos, por eso la idea fue unir esos mundos y me llevó tiempo, me hacía falta eso, cantar y escribir y siempre estaba más del lado de la música como académica o del lado de la improvisación y quería buscar un balance. Y encontré en las letras el hilo conductor. Los que vayan a La Mulata van a encontrar una unión de esos dos mundos, de mis dos mundos que transité, yo creo que dio lindo resultado.

-¿Ya está en camino un disco?

-La idea es grabar el disco a fin de año, no se grabó antes por una cuestión de que hay muchas cosas que están madurando, desarrollándose y apareciendo. Quiero darle un poco de calle al proyecto, que se toque dos o tres veces antes de grabar y en los ensayos surgen ideas, tanto de los  músicos, que son unos capos y son los aportan ideas que garpan muchísimo. Quiero dejarle margen, tengo ganas de invitar a muchos músicos, hacer un disco con invitados, sacarme las ganas de tocar con los que me gustaría tocar.

 

Comienzos

Podríamos decir que Kahil Ferraris inició su camino en la música por herencia: “arranqué de chico por mi viejo, él cantaba y tocaba la guitarra siempre después de comer. Y a los 10 años se me ocurrió decirle: ´pasame la guitarra a ver qué pasa´”. Cuando transcurrieron algunos años de improvisación con la guitarra,  terminó la secundaria y tuvo que elegir a que quería dedicarse: “gracias a mi viejo que me dijo ´si querés ser músico metele´, me dio ese aval, esa fuerza para seguir y yo me puse las pilas, empezaron las escuelas en Buenos Aires, el encontronazo con el jazz y el jazz latino, y tuve la posibilidad de audicionar para una beca en Boston, gané media beca y fui para Estados Unidos, al final me decidí por Nueva York, donde estuve 6 años”. Allá, Ferraris conoció “muchos estilos, de todo el mundo, fue enriquecerse de tantas etnias, tanto de lo musical como de lo social, fue muy interesante, un choque cultural, estuve siempre tocando como sesionista en grupos de muchos estilos”.

De regreso a la Argentina, creó su primera banda: La Saraza Trío (junto a Nacho Álvarez en percusión y Sebastián Di Leva en bajo), para “reunir esos conocimientos” que traía. Tocaron durante 3 años, fue una “linda experiencia”, continuó como “sesionista” y desde hace dos años lo convocaron desde Carinhosos Da Garrafa. “Después de tanto ida y vuelta decidí componer mis canciones y salir a la calle con mi proyecto”, afirma el músico, a quien le resulta “difícil” encasillarse pero si tuviera que definir lo que hace, cuenta que “es esa unión de esos dos mundos de los que hablaba: el mundo popular y bailable con el mundo del jazz y de la música instrumental, sentía a esos dos mundos separados y te das cuenta, o yo me di cuenta mejor dicho, que si la música es buena es buena y punto y hay que disfrutarla, sacar los prejuicios. Y ese es mi intento”.

 

 

 

 

 

Compartir

Comentarios