El bitcoin creció 1.700% en el último año

Por: Sebastián Ortega (*) | Miércoles 17 de Enero de 2018

Imagínese que asiste a un concurso de belleza en donde todos los presentes tienen la posibilidad de votar y de apostar por la concursante ganadora. Una a una van desfilando y en cada ocasión, el público las aplaude con intensidad disímil mientras murmura los nombres de sus favoritas. En este contexto, usted debe concentrarse y decidir cuál será la más votada. Si usted acierta, multiplica su dinero por 10. Si usted falla, lo pierde todo.

Para asegurarse de tomar la mejor decisión, evalúa las características de cada candidata. Luego de un exhaustivo proceso, concluye que la más bella es la concursante ‘X’. ¿Apostaría su dinero a ‘X’? Probablemente no, ya que la ganadora no será quien usted considere más bella sino aquella que la mayoría de los votantes perciban como la más bella. Por tanto, en este concurso no gana quien mejor evalúe a la concursante sino quien pueda inferir mejor en el voto de los demás. Esto se complejiza cuando, a su vez, los demás, también buscan anticiparse al voto de la mayoría.

Este concurso de belleza ficticio está inspirado en un ejemplo similar propuesto por John Keynes en 1936 en su libro Teoría General del Empleo, el Interés y el Dinero, donde explicaba que los mercados de valores muchas veces funcionan como estos concursos, en donde el foco de los inversores se reduce a querer anticiparse a lo que harán los demás.
 
Superando todos los récords

En lo que va del año, el bitcoin ya multiplicó su precio por 17 veces (ó 1.700%). El 15 de Enero del año pasado, cada bitcoin se cambiaba por USD 822 y, aunque superó la barrera de los USD 19.000, hoy se encuentra estable en torno a los USD 14.000. Este crecimiento es comparable al de los Tulipanes que aumentaron 60 veces desde 1634 hasta 1637, y a lo ocurrido al índice NASDAQ entre 2000 y 2002, donde las grandes tecnológicas llegaron a revalorizarse 1.000% en un año, por tanto, no es raro que hoy haya muchas personas interesadas en saber qué moneda conviene comprar.

Sin embargo, hasta los especialistas tienen dificultades para determinar cuál será la moneda ganadora. Le cuento.

Como la mayoría de las criptomonedas tienen un valor intrínseco que no se puede calcular, es casi imposible determinar si una criptomoneda está sobrevaluada (“cara”) o subvaluada (“barata”), por tanto sus precios quedan principalmente definidos por la oferta y la demanda.  Si la cantidad de criptomonedas que se quieren comprar es mayor a la cantidad de criptomonedas que se quieren vender, entonces su precio subirá para equilibrar esa diferencia.

¿En qué criptomoneda invertir?

Si quisiera saber qué moneda subirá más de precio en el próximo año, será necesario no solo entender para qué sirve cada una, sino además entender cuáles querrá comprar el resto de los participantes. La tarea se complejiza aún más cuando tiene en cuenta que los otros participantes no eligen monedas de forma independiente, sino que también buscan anticiparse a las decisiones de la mayoría. Tal y como ocurría en el concurso de belleza planteado por Keynes hace 80 años.

¿Se puede saber lo que la gente va a elegir en el futuro? Bueno, en algunos casos es posible tener más certezas que en otros. Warren Buffett dice que esta es la clave para sus inversiones. Él hace “apuestas” grandes en empresas en las que puede estimar las chances de que el negocio siga creciendo en el futuro. Por ejemplo, la mayoría de los hombres se afeita cada día y raramente cambie eso en pocos años, por eso invirtió en Gillette. La gente tiene el hábito de comer dulces (See’s Candies), usar joyas (Borsheim), tomar gaseosas como Coca-Cola y pagar con tarjeta de crédito (American Express). Para “leer el futuro”, él se dedica a observar los hábitos de la gente. Cuando en el 2000 evitó invertir en tecnología, fue porque no sabía estimar las chances de que la gente siga prefiriendo a una empresa en particular a lo largo del tiempo. Pero incluso cuando detectaba a la empresa preferida, esperaba algunos años hasta encontrar la oportunidad de invertir cuando las acciones estaban a precios bajos, algo que todavía es difícil de determinar en el caso de las criptomonedas.
¿Qué pasa si uno no está seguro de poder determinar una única criptomoneda que fuera la más elegida? Entonces puede elegir armar una cartera diversificada de 2, 3 o 4 distintas y “apostar” a que en conjunto tendrán un buen rendimiento. Esto fue exactamente lo que hizo Buffett cuando compró simultáneamente acciones de las aerolíneas SouthwestDeltaAmerican Airlines y United. Esto es lo que se llama, una compra por categoría.

Si las inversiones por categorías no terminan de resultarle cómodas, también tiene la opción de destinar solo un muy pequeño porcentaje de su cartera, como para dar lugar a su costado lúdico, tal como repasábamos al final de este artículo.

Y si aún así sigue sintiendo que esto no es para usted, no se aflija. Siempre tiene la opción de no hacer nada. Lo maravilloso de las inversiones es que las oportunidades pasan una tras otra sin necesidad de que uno tenga la obligación de hacer algo. Como dice Buffett: “las inversiones son como un juego de béisbol en donde no existe el strike”. En esto, usted puede darse el gusto de esperar hasta que el momento llegue, y es entonces cuando vale la pena hacerlo con toda intensidad.

(*) El autor de la nota es inversor y director de diversas startups. Fundador de Club Inversores Ángeles IG y South Ventures.

Compartir

Comentarios