Martes 11 Diciembre, 2018

Cambiemos y el aborto: quién votaría a favor y quién en contra

Lunes 12 de Marzo de 2018

Infoplatense consultó a los representantes del oficialismo en el deliberativo local. Religión, medicina, sexualidad, anticoncepción y educación, algunas de las aristas desde las que abordaron el debate y dividieron aguas. Siete a favor, cuatro en contra y uno que prefiere no opinar.

Luego de que el presidente Mauricio Macri diera luz verde para que el Congreso trate un proyecto de interrupción voluntaria del embarazo, el debate por el aborto legal, seguro y gratuito ganó las calles y las redes sociales. Infoplatense fue a buscar la opinión de los concejales del oficialista Cambiemos. Resultado dividido: siete por el sí, cuatro por el no y uno que prefiere no opinar. A favor y en contra de la legalización de una práctica que se realiza unas 500 mil veces por año en Argentina con consecuencias mortales. Religión, medicina, moral, concepción, sexualidad, anticoncepción y educación son algunas de las aristas desde las que los concejales abordaron uno de los temas más debatidos en las últimas horas.

Aunque en todos los casos las y los concejales celebraron la llegada de la discusión al poder legislativo, los argumentos a favor y en contra de la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo dividen aguas.

En el caso de las mujeres, la opinión fue -en su mayoría- favorable. Florencia Rollié, Raquel Krakover y Julieta Quintero se mostraron de acuerdo con la legalización, en tanto que la única con opinión disidente fue Liliana Lucha. La concejal reconoció que la legalización ayudaría a preservar la vida de las mujeres pero dijo que sólo acuerda con que la práctica se lleve adelante en situaciones puntuales, para que el aborto no se transforme en algo cotidiano: “Que no sea como decir voy al oculista o a comprar un kilo de pan”, resumió.

Krakover basó su opinión en su experiencia como médica ginecóloga y en su recorrido por las maternidades de los Hospitales San Martín y San Juan de Dios. Contó que en sus 40 años de experiencia médica asistió a “muchísimas pacientes con infecciones por aborto”, por lo que está a favor de la legalización de la práctica y pidió, a su vez, que “esté acompañada por una buena educación sexual”. “En los países en los que se aprobó, bajó mucho el índice por muerte materna. Claro que todo eso conlleva, a su vez, que se profundice en la educación y en la anticoncepción para que la mujer pueda ser responsable de su organismo”, expresó.

Quintero y Rollié coincidieron en que la despenalización del aborto colaboraría en un descenso en los índices de muerte materna en Argentina y bregaron por la implementación de la educación sexual. Además, Quintero celebró el debate porque, dijo, demuestra “una madurez como clase dirigente y como sociedad”.

Guillermo Ronga y Darío Musto, en cambio, se mostraron en contra. En ambos casos, consideraron que la vida humana comienza en el momento de la concepción y, desde ese paradigma, pidieron evaluar “minuciosamente” cada caso antes de interrumpir el embarazo. “Considero que hay una vida y hay que ponerse en ese lugar también”, dijo Musto.

“Yo estoy en contra del aborto, excepto en casos de violación o en el caso de que corra riesgo la vida del bebé o de la madre”, dijo, por otro lado, Julio Irurueta. Y agregó: “No soy un fundamentalista de la Iglesia. Creo en la anticoncepción y en la educación porque creo que es el problema de fondo y creo también que el rompimiento de la familia generó que no se transmita la educación de padres a hijos”.

El titular del bloque, Claudio Frangul, dijo estar a favor de la despenalización siempre y cuando se arbitren “todos los medios” para una educación sexual que evite los embarazos no deseados. “No podemos penalizarlo sobre todo con mujeres de clase media que se lo pueden hacer seguro y chicas humildes que no tienen acceso a un aborto seguro y se mueren”.  Y a su opinión se sumó la de Javier Mor Roig, quien dijo que la ley de aborto es una de las “mayores deudas de la sociedad política argentina” y denunció que es una realidad que existe pero que no está “medida con la misma vara” porque las mujeres más humildes “no tienen las mismas posibilidades”.

Francesco Arriaga –recientemente asumido en lugar de Ileana Cid- celebró la decisión de Macri de habilitar el debate y bregó por que el aborto no sea un tema “tabú”, ya que es una problemática que “nos guste o no” existe. Y respaldó su opinión con cifras: en Argentina se realizan cerca de 500 mil abortos clandestinos al año. Arriaga destacó la diferencia de acceso entre los sectores medios y los sectores más vulnreables y refirió a que las mujeres con menos recursos “recurren a la clandestinidad, con poca higiene y malas condiciones y ponen en riesgo su vida”.

Finalmente, Raúl Abraham, definió su postura desde dos aspectos diferentes. Primero, aclaró que, desde su óptica, interrumpir un embarazo es sinónimo de “terminar con una vida”. Sin embargo, dijo estar en contra de la penalización de la práctica dado que, consideró, el Estado no puede tener injerencia en la vida privada de la mujer. “Considero que es una vida y que debe ser horrible tener que hacerlo, pero está dentro de la mujer y es ella la que debe tener libertad para definir su futuro”.

El único que prefirió no opinar fue el presidente del Concejo, Fernando Ponce. "Por ahora no voy a opinar del tema", respondió ante la consulta de este medio, no obstante lo cual no indicó si tiene o no una opinión formada al respecto.

En este marco -y mientras las opiniones de funcionarios políticos se multiplican en todo el país- el debate sigue su camino y toma fuerza. El próximo 8 de marzo, las mujeres de La Plata se sumarán al Paro Internacional previsto en más de 50 países y -anticiparon- que llevarán la bandera por el aborto legal, seguro y gratuito como una de las principales consignas en una masiva movilización que recorrerá por segundo año consecutivo las calles de la ciudad.