Martes 11 Diciembre, 2018

El Teatro Metro levanta el telón y se suma a la oferta cultural de La Plata

Lunes 16 de Abril de 2018

Es el histórico espacio de 4 entre 51 y 53 que tiene 700 butacas y fue refaccionado y equipado para recibir espectáculos teatrales y musicales de primer nivel. La programación confirmada, los objetivos de sus impulsores y una recorrida fotográfica.

Un nuevo espacio cultural se sumará desde la semana que viene a la oferta de La Plata. Es el Teatro Metro, que funcionará en 4 entre 51 y 53, un edificio con múltiples posibilidades que pertenece a la AMIA, el cual hasta no hace mucho estuvo ocupado por dependencias judiciales. Las labores por estas horas son más que intensas. Se trabaja en la sala con 700 butacas, las cuales fueron reparadas a nuevo, pero también en el frente, donde los obreros acomodan una marquesina del estilo Avenida Corrientes, y en el resto del enorme edificio. 

A la sala fue necesario renovarle toda la instalación eléctrica, equiparla con tecnología led e instalarle un sonido de primer nivel. Fue un restyling que incluyó maniobras en la acústuca y en los camarines, que son varios y muy amplios. Además de una puesta en valor planificada para que el lugar no pierda el estilo art decó

En paralelo, sus impulsores transitan la etapa frenética de un inminente estreno. El músico y hombre de la cultura platense Carlos Mancinelli recibe a Infoplatense en uno de la tantos espacios con los que cuenta el edificio y se entusiasma al hablar del proyecto. Su máxima aspiración es -y lo remarca- lograr abrir un lugar que más allá de los espectáculos de proyección nacional e internacional que arriben pueda ser un puente para los artistas platenses. Para eso debe enfrentar un desafío prioritario: la sustentabilidad.

"Queremos que este proyecto dure y por eso tenemos que hacerlo sustentable, incluso promoviendo manifestaciones culturales que a priori no lo son, nos proponemos encontrar el modo para que lo sean", dice. Y tal vez su contrapeso en ese camino sea su socio, el contador Gerardo Tempesta. El concepto de "cultura y economía" aparece en la charla y sin duda fue un tema clave en las conversaciones previas a la firma del contrato para explotar el lugar durante 10 años.

Los primeros que pisarán las tablas serán Juan Carlos Baglietto y Lito Vitale. La cita es el próximo 19 de abril y está pensada como "un regalo de la sala por la inauguración". Se barajaron varias posibilidades para esa oportunidad y la confirmación de los dos referentes de la música popular argentina termina siendo simbólica y significativa para Mancinelli, quien abreva en esas mismas raíces artísticas. "Son luchadores, emprendedores y entienden de estás cuestiones. Tenemos como una paridad de pensamiento respecto a estos espacios", dice.

La programación irá delineándose en las próximas semanas pero ya hay varias confirmaciones. Mimi Maura, JAF, Baby Etchecopar, la obra de teatro Bien Argentina, la murga Falta y Resto son algunas de ellas. La sala será también sub sede de la próxima edición del Mundial de Tango y está prácticamente confirmada una ópera en coordinación con el Teatro Argentino. "Abrimos con la temporada teatral ya iniciada, así que a partir de ahora los productores nos tienen que conocer, hacerse amigos", analiza Mancinelli. 

Las posibilidades a futuro de la sala no tienen más límites que sus características físicas. El objetivo es cuidarla y "no ponerla en riesgo". Ese es un compromiso y figura en el contrato. Por su origen musical, a Mancinelli le gustaría que por ese espacio pasen todos los generos. "Si viene un espectáculo que necesita condiciones de pogo, bueno acá hay butacas y eso no podrá ser, no por el hecho artístico sino por cómo es la sala. Por nuestras propias limitaciones", explica.

LA CONCEPCIÓN

Los impulsores del Teatro Metro lo concibieron como una "sala multiespacio" que pueda abarcar cualquier tipo de expresión artística, musical o teatral, pero también cualquier otra actividad que no tenga que ver estrictamente con los artístico. Consideran que viene a sumar a La Plata un lugar que "le hacía falta". 

Con sus 700 butacas será de las más grandes de la ciudad, sólo superada por el Coliseo Podestá y el Teatro Argentino, el cual está cerrado por reformas. Y llega para complementarse con otras, como el Teatro Bar, La Nona o la Sala Ópera.

Mancinelli cita a Arturo Jauretche para hablar del concepción cultural con la que encararon el proyecto. "Dice que la cultura es todo lo universal visto con ojos de criollo -recuerda-, entonces bajo esa concepción filosófica nosotros cruzamos distintos conceptos. La cultura de las bellas artes, la cultura del laburo, la cultura del buen trato".

"Por otro lado es un redescubrir un lugar maravilloso, ubicado en un lugar maravilloso de La Plata, entre estas dos avenidas fantásticas del eje fundacional", agrega respecto de la ubicación. Y suma el aporte que pueden lograr para un barrio revalorizado comercialmente y con un desarrollo gastronómico también importante. Habla de lo que puede implicar para esos emprendimientos que en determinados momentos de este lugar salgan 600 o 700 personas. "Ahí vuelven a cruzarse los conceptos de economía y cultura y terminamos dándole a la zona una repercusión económica casi como si fuera una fábrica".

Ese aporte ha sido visto por las autoridades municipales. El propio intendente Julio Garro apoyó el lanzamiento con un recorrida personal por el lugar en pleno proceso de refacciones

LA SALA

Respecto del proyecto de obra, la remodelació o restyling -como la llama él- fue concebida respetando su origen. "No es que hicimos una sala moderna en un lugar antiguo. Fue una decisión conservar un montón de características, sobre todo porque está construida con materiales nobles que simplemente tienen el deterioro del paso del tiempo. Las butacas por ejemplo, son las mismas, las reparamos todas y son súper cómodas y el espacio entre las de adelante y las de atrás es ideal".

Mancinelli abunda en la características físicas: cuenta con una buena parrilla de luces y la maquinaria ofrece muchas posibilidades de varas para poner en escena distintas escenografías. La visualización es óptima para los espectadores, se ve muy bien de todos lados -incluso del súper pullman- y la distancia entre filas de butacas es perfecta.

También fue importante para ellos poder derribar los muros de contención característicos de muchos de los edificios vinculados con organizaciones judías. "Es una cuestión paradigmática que un hecho artístico derribe estos muros. Pero eso que es simbólico, y que está relacionado con la integración del lugar con la ciudad, se constituye también en una cuestión de seguridad para una sala de la que saldrá tanta gente".

Esa concepción también tiene, naturalmente, un plano comercial. "Sabemos lo que estamos haciendo, no estamos abriendo un espacio como si fuera meramente comercial. Sí tiene que ser sustentable, la oferta artística va a ser amplia pero también le vamos a dar mucho lugar a las cuestiones de artistas platenses. Incluso cuando las propuestas no sean sustentables vamos a tratar de que los sean, pensando las presentaciones y generando las posibilidades para que se genere tanto el hecho artístico como el económico para que esto tenga continuidad", analiza.

Por allí pasan también sus expectativas futuras, los sueños a cumplir en esta sala. Mancinelli bromea con que le gustaría que Peter Gabriel venga a brindar un acústico. Sin embargo se pone serio cuando piensa en la posibilidad de trabajar con los artistas locales. Dice que es lo que más lo seduce. Lo explica: "Yo viví como músico y sé que es múy difícil sostenerse con dignidad, entonces siento que trabajar promoviendo esto es como tirar el ascensor para abajo, para poder abrir la puerta y ayudar a alguien a ascender a otro piso. Y por eso tiene que ser sustentable para que no se corte enseguida. Eso es un sueño".