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“Eran ellas… o yo”, la obra teatral basada en el caso Barreda

Lunes 18 Marzo, 2019

“Eran ellas… o yo”, la obra teatral basada en el caso Barreda

Jueves 19 de Octubre de 2017

El grupo platense La Cuarta Pared decidió abordar la violencia de género y lo hizo a través de un femicidio muy vinculado a nuestra ciudad.

“Eran ellas… o yo”. Esa frase quedó resonando en el grupo teatral platense La Cuarta Pared y fue la elegida para titular su última obra, en la que abordan un caso de femicidio muy vinculado a nuestra ciudad: cuando el 15 de noviembre de 1992 el odontólogo Ricardo Barreda asesinó a su suegra Elena Arreche, su esposa Gladys McDonald y sus dos hijas: Cecilia y Adriana, de 26 y 24 años.

Estrenada a comienzos de octubre en Las Tablas, bajo la dirección de Guillermo Ale y Nicolás Massciotro y con la actuación de Horacio Rafart, “Eran ellas… o yo” volverá a subirse al escenario de  ArteVivo Teatro (58 N°461 entre 4 y 5) este viernes, a partir de las 22.

Con la intención de inmiscuirse en los orígenes de esta producción teatral, Infoplatense se contactó con Horacio Rafart, protagonista de la pieza y uno de los fundadores de La Cuarta Pared, quien precisó porqué eligieron llevar el caso Barreda al teatro: “Ante todo, decidimos abordar el tema de la violencia de género con este caso que nos pareció fundamental como para abrir el juego de debate, ya que en esta ocasión, gran parte de la sociedad avaló al asesino tratando de justificarlo, de hacerlo pasar a él como víctima. De esta manera dejó a la vista de manera clara lo que piensa y siente gran parte de la ciudadanía”. El actor reveló que para armar la pieza teatral “sí o sí teníamos que comenzar a meter la cabeza en la realidad, que es fundamentalmente, la causa judicial, la prensa de la época, esos debates televisivos, que quizás ahora parecen ridículos, pero en ese momento formaban opinión de la gente. A partir de ahí, empezar con el juego teatral. El teatro es otro idioma, es irreal, por eso puede modificar la verdad absoluta y poner el acento en lo que queríamos decir. Y cuando ya teníamos armado el texto, decidimos conocer a la Bestia”. La bestia se trata, nada más y nada menos, que de Ricardo Barreda, el odontólogo platense que asesinó a su familia: “fuimos a verlo al hospital de General Pacheco, donde utilizaba una habitación como hotel”, contó Rafart.

-Y a partir de ese encuentro con Barreda pudieron armar su obra: ¿cómo fueron trabajando?

-Los ensayos siempre son con mucho juego, prueba, error y humor. Luego, eso te va dando espacio de libertad de creación. Acá era extraño, ya que también teníamos que formar un personaje que sea la víctima que convenció a muchos. Pero creo que todo se cerró cuando lo conocimos personalmente…esa frialdad carente de sentimiento alguno, y sonrisas como muecas. El tono desafiante de su voz, ver su mirada tras esos gruesos lentes, y tocar su mano derecha al saludarlo, esa misma mano que gatilló sobre su familia.

Recién comienzan las funciones y muchas cosas tienen que ir apareciendo,  pero queremos saber porqué un asesino despierta tantos sentimientos encontrados en la gente, cuando a nadie le interesa ni sabe siquiera el nombre de las mujeres masacradas por él.

 

Las repercusiones

Justamente uno de los puntos que se tocó con el actor y director teatral en la entrevista fue el hecho de que la sociedad argentina (no sólo los platenses) festejara el hecho de que Barreda haya asesinado a las mujeres, más que nada se celebraba que mató a su suegra y a su esposa, quedando sus hijas en otro plano, en varias ocasiones olvidadas. Algunos calificativos como “capo”, “genio” o expresiones como “qué bien la hizo” o “voy a hacer la gran Barreda” no escaparon a los comentarios en bares, calles y hasta en los medios de comunicación. Al respecto, Horacio Rafart reconoció que “es increíble hoy decir o reconocer que hubo muchísima gente que avaló esta masacre. Que haya habido jóvenes en la Facultad de Derecho de La Plata que lo hayan aplaudido cuando iba a rendir materias mientras estudiaba. Creemos que hay hechos o marcas en la historia, que hacen despertar lo que realmente sienten y no se animan a decir. Mujeres se peleaban entre ellas atacándolo o a favor de él. Y acá está el tema del que queremos hablar: la hipocresía. Nos recordaba cuando en el país, Menem ganó tres veces, pero todos decían, ´yo no lo voté´” y precisó: “le hicieron canciones artistas reconocidos, poesías, estampitas, remeras y artículos estampados, e infinidades de chistes”.

En cuanto al título, primero pensaron en “Conchita” (de hecho hay un libro del periodista y escritor Rodolfo Palacios: Conchita, el hombre que no amaba a las mujeres) pero luego lo descartaron “rápidamente” porque “más allá de todo lo que dice y dijo Barreda siempre, no se demostró nunca que le decían así. No hay testigos de eso. Lo que sí dijo él en el juicio, para tratar de justificar su accionar, fue…Eran ellas…o yo”.

La sinopsis -para todos los que estén interesados en ir a conocer de qué se trata esta innovadora propuesta teatral- fue realizada por el propio protagonista y es la siguiente: “Eran ellas…o yo cuenta la historia de la masacre que conmocionó al país y puso sobre la mesa, sobre el tapete, un gran tema a debatir: la violencia de género. Los textos cuentan con frases y argumentos del propio asesino, y no quisimos que el actor haga de Barreda, sino que desarrolle su personalidad, sus reflexiones, que son las de muchos, porque Barredas hay muchos, ya que mientras el verdadero estaba preso, otras mujeres seguían siendo asesinadas”.