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Pato Molina presenta su “Melodía sin final”

Viernes 24 Mayo, 2019

Pato Molina presenta su “Melodía sin final”

Jueves 30 de Noviembre de 2017

El cantautor y flautista tocará las canciones de su segundo disco solista, este viernes en Lucamba, desde las 21.30, con músicos invitados.

Él es tucumano, pero desde hace tiempo reside en la ciudad y pensó, para su segundo material discográfico como solista, rodearse de toda gente de La Plata para llevar adelante este trabajo.

Él es Pato Molina, quien estará presentando su Melodía sin final este primer viernes de diciembre, a partir de las 21.30, en Lucamba (67 y 117). El cantautor y flautista charló con Infoplatense y contó en detalle todo acerca del proceso de composición, grabación y de lo que se escuchará en el concierto.

Melodía sin final se gestó durante un año aproximadamente: “se pudo grabar en dos partes, una a finales del año pasado y otra en el trascurso de este 2017. Se grabó en Santa espina, un estudio de La Plata y se masterizó también en la ciudad, en el estudio de Diego Rodríguez, con quien hice también el trabajo de masterización con mi disco anterior, Despertando”, reconoció el músico, que además agregó: “se replicó por medio de Hacemos Eco, una productora de La Plata que se dedica a la replicación. Todo el proceso fue con gente de La Plata”. En cuanto a la parte más íntima, más personal, Pato explicó que “fue un trabajo de mucha composición, de canciones nuevas, que fueron saliendo también en dos etapas, algunas el año pasado y otras a principios de este. Y, una vez que podía llegar a una cierta cantidad para grabar un disco, las volqué en este material”.

El músico insistió en remarcar que “la particularidad” de este trabajo es que fue hecho con todos participantes vinculados a La Plata por algún motivo. Los músicos que lo acompañan son: Ismael Gutiérrez (bajo), Antu Fuentes (percusión), Juan Pablo Espina (guitarra) y Nachito Riquelme (guitarra), que si bien “son de otros lugares, como el caso mío, están radicados acá y todos los invitados del disco son músicos que conocí acá en La Plata, porque quería a manera de poder plasmar toda mi carrera acá en La Plata, invitar a gente que esté produciendo acá”, precisó. Los músicos invitados son: Seba Cayre, Fernando Rossini, Benja Chazarreta (su hermano), Javier Caminos, Emanuel Lazarte y Chalo Ortiz. “Yo aprendí mucho de ellos, de compartir todas las cosas que comparte uno con la música, compartí formación y escenario”, aclaró.

En cuanto al nombre del álbum, Melodía sin final, el compositor especificó que “uno de los temas se llama justo como el disco y tiene un sentido personal de como veo yo el arte y la música, lo veo como algo infinito en todos nosotros, en toda la vida, que nunca se acaba, que siempre se va renovando, tiene una cuestión existencial”.

- ¿Qué diferencias notaste en cuanto al trabajo de composición de tu anterior disco, Despertando, en relación a este? ¿Qué cambió, qué se mantuvo?

-El primer trabajo, Despertando, el nombre ya lo decía. Estaba recién empezando a componer, a hacer mis primeras armas como cantautor y significaba un primer despertar desde ese lugar, desde esa faceta. Yo ya venía haciendo un trabajo de intérprete con la obra de mi bisabuelo (N. de R.: es bisnieto de Don Andrés Chazarreta) y con Los Chaza (N. de R.: banda que fundó junto a su hermano, con el objetivo de rememorar las orquestas típicas folclóricas de antaño, pero con un formato adaptado a los sonidos del siglo XXI) y en ese momento fue un despertar de la parte de compositiva. Melodía sin final tiene un laburo más firme con respecto a lo que uno quiere hacer en toda su faceta. Yo me considero intérprete más allá de ser cantautor, soy flautista, entonces en este trabajo me enfoqué en que la flauta esté más presente. Y cambió el sonido de la banda, porque en ese caso tocábamos con piano, en este caso no, y bueno los músicos también cambiaron, salvo Ismael Gutiérrez, pero el resto cambió y ya el sonido obligadamente cambia. Te vas encontrando con otros músicos con los que vas construyendo y te van formando un sonido distinto. Melodía sin final es una manera de unir esas dos facetas tanto la interpretativa como la traversa y la parte más de mis canciones, que son siete y otras cuatro que no son mías, que son clásicos del folclore. Ha cambiado bastante la manera de encarar un trabajo discográfico. Lo que sí se mantuvo es esta idea de sacar canciones nuevas y que uno pueda hacer el aporte a un cancionero tan rico como lo es el cancionero de nuestro folclore. Y también se mantuvo el mensaje con compromiso en cuanto a lo social, a lo contestatario, con temáticas que hablan mucho con lo que yo veo que sucede con lo social, con las causas que uno ve que son necesarias de reivindicar en una canción. Eso trato de mantenerlo siempre.

-Si tuvieras que elegir tres temas que, a tu criterio, identifican Melodía sin final: ¿Cuáles serían y por qué?

-El del nombre del disco, ese lo elijo y después hay dos temas: “Huracán en mi voz”, que tiene que ver con la manera en la cual me gusta cantar a mí. Yo soy flautista, instrumentista más que cantor, pero a la hora de cantar me gusta hacerlo con mucha fuerza y que la cosa salga muy sentida, entonces esa fuerza que tiene el huracán de alguna manera salió con esa letra de esa chacarera con mucha polenta y más cuando son letras muy comprometidas, muy sentidas, ese es otro tema. Y el tercero “A cada instante”, porque es un tema muy particular, se lo dedico a dos personas muy importantes en mi vida que son mis sobrinas, las dos personitas más chicas de mi familia. Es una canción muy cortita, pero el mensaje es de mucho amor, porque considero que el amor es la herramienta principal para poder sensibilizarnos, sensibilizar al otro, esa mezcla amor y música, un amor universal no desde el romanticismo y ese mensaje para esas personitas es que quiero que crezcan de la manera más sensible posible para que estén alerta de uno y del otro, lo que uno piensa de la vida y del otro, lo que le gusta construir.

 

Pato Molina

De origen tucumano, el músico, cantautor y flautista se radicó en La Plata en el 2002 y egresó de la Carrera de Dirección Orquestal de la UNLP. Bisnieto de Don Andrés Chazarreta, considerado “el patriarca del folclore”, se inspiró en él para formar (junto a su hermano y otros músicos) el grupo Los Chaza, con quiénes editó y produjo musicalmente el CD Baile nativo (2009). Ya en 2011, Pato se lanzó como solista y hacia el 2013 lanzó su primer álbum: Despertando.

- ¿Ya te amoldaste a tu rol d solista, luego de haber estado tanto tiempo compartiendo grupo con Los Chaza? Por tu experiencia ¿cuáles podrías mencionar como las ventajas y desventajas (si es que las hay) de trabajar en conjunto y solitario?

-Mi carrera como solista arrancó en el 2011, antes estaba con Los Chaza, hacía cuatro años y amoldarse a la carrera es todo el tiempo, es una decisión del día a día, de cada momento que uno elige esto y como en todo hay pros y contras. Lo más difícil es que cuando estás en una banda podés delegar tareas, más que nada en la producción, más si es una propuesta independiente. En cambio, cuando estás solo tenés que buscar la manera de hacer la gran mayoría de las cosas vos. La ventaja es que te resulta cómodo moverte o llevar la propuesta a otros lugares porque sos vos solo. Yo creo que es una decisión del día a día, ganás experiencia y vas haciendo cosas que te van madurando en el camino como solista.

Remontándose un poco a sus inicios, el músico recordó cómo fue que lo atrapó la flauta, un instrumento quizás no tan "común": “antes tocaba la flauta dulce, como todos los nenes de la primaria de mi época, que se lo hacían tocar en los actos. Y ya cuando mi viejo vio que podía dedicarme a un instrumento me compró una flauta traversa, a los 14 años. Y empecé a tocar con una banda en Tucumán que era amateur pero sonaba lindo, tocábamos en peñas y festivales. Si bien no es muy típico, te permite hacer bastantes cosas lindas e innovar, con cositas que no son tan típicas dentro de la música folclórica”.

Hacia el final, Pato realizó una invitación para el concierto de este viernes, dejando en claro que las entradas estarán en venta en Jason de Plaza Italia hasta las 16 horas: “la noche va a ser de muchos invitados, con músicos muy talentosos, con quienes vamos a estar compartiendo muchas cosas lindas: canciones nuevas, con banda, con solista y van a poder bailar también, que es importante para la gente del folclore que siempre le gusta bailar. Vamos a divertirnos”.