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Los adoquines platenses, un patrimonio cada vez más descuidado

Martes 23 Julio, 2019

Los adoquines platenses, un patrimonio cada vez más descuidado

Sabado 19 de Enero de 2019

En los últimos años, el crecimiento desordenado experimentado por la capital bonaerense, sumado a la falta de políticas de mantenimiento o de control técnico y a la falta de protección y preservación del adoquinado histórico, parchado con cemento por las distintas gestiones, hicieron que las consecuencias del deterioro de las calles, avenidas y paseos, estén a la vista.

  Por Norberto "Chucho" Gómez


Con el argumento de mejorar la seguridad vial, garantizar el normal desenvolvimiento del transporte público, la accesibilidad a centros educativos y de salud y por cuestiones de movilidad urbana en general, el oficialismo saboteó la legislación que protegía el empedrado de las calles y avenidas y que ordenaba conservarlo en su estado originario.

Creemos que es necesario adecuar la normativa a los tiempos actuales para brindar soluciones relacionadas con la accesibilidad y la transitabilidad, pero no se puede reducir la identidad y la historia de una ciudad ideada bajo una concepción ambientalista sustentable, a una cosmética superficial e improvisada que borra su patrimonio cultural.

Existen infinidad de medidas que pueden contribuir a optimizar la movilidad y el desplazamiento de los platenses como mejorar el transporte público de pasajeros, desalentar el uso del automóvil y promover ciclovías como actualmente se impulsa, entre otras.

En septiembre, fijamos una posición en minoría para que el Departamento Ejecutivo, antes de intervenir o exceptuar alguna vía o arteria del procedimiento de preservación, tuviera la obligación de presentar su justificación mediante un informe técnico, que a su vez debería ser sometido a consulta del Consejo Único de Ordenamiento Territorial (CUOT), y finalmente pasar por el Concejo Deliberante, quien decidirá su aprobación o no.

Creemos además, que debe ampliarse el área de protección del adoquinado, sumando nuevas calles del trazado histórico, dándole participación a especialistas y organizaciones que trabajan en defensa del patrimonio, y conformar una cuadrilla especializada, que haga el trabajo de reconstrucción y mantenimiento, actualmente inexistente.

En el caso de Diagonal 73, no se presentaron informes técnicos ni hidráulicos, la obra presenta peligrosos desniveles entre el asfalto y el empedrado que quedó sin cubrir; en el tramo que va desde las plazas Matheu a Rocha solo se asfaltaron dos cuadras de cada mano, se cortaron las raíces de los históricos jacarandás para nivelar el concreto y los cordones y se removió parte de los adoquines, trasladados hacia un destino incierto. Es imperioso resguardarlos para evitar su pérdida o venta.

Entre las ventajas del adoquín está su sustentabilidad dado que posibilita la reutilización; la absorción del agua de lluvia evitando la impermeabilización del suelo, tan necesaria en caso de inundaciones; tiene comprobada durabilidad y una vida útil superior a otras alternativas de pavimento urbano, soporta cargas muy altas y por su rugosidad limita la velocidad de circulación, entre otras.

No los defendemos por nostalgia, La Plata tiene características únicas que la diferencian de otras ciudades argentinas y del mundo. Este año, es candidata nuevamente a ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, a partir de la postulación de una serie de edificios y sitios históricos. 

En ese orden, planteamos que si cada gobierno borra los elementos distintivos de la ciudad, esta se convertirá en una urbe gobernada por el cemento, resignando el espacio público y redundando en un progresivo deterioro en la calidad de vida de sus habitantes.

Tenemos que ponernos de acuerdo sobre qué ciudad queremos, consensuar medidas integrales, y no impartir modificaciones que en nombre del progreso desvirtúan los principios básicos de sus fundadores y ponen en riesgo el patrimonio arquitectónico, cultural y natural de La Plata.