Jueves 14 Noviembre, 2019

Primer debate: Alberto más sólido y picante, Macri muy pegado a su libreto

Lunes 14 de Octubre de 2019

El primer debate de candidatos a Presidente mostró al candidato del Frente de Todos locuaz, interpelando duramente a Macri, quien se mostró sobrio, casi apegado al guión, monologando. Lavagna intentó surfear la grieta.

Mauricio Macri, Alberto Fernández, Roberto Lavagna, Nicolás del Caño, José Luis Espert y José Gómez Centurión protagonizaron el primer debate presidencial obligatorio por ley en la historia de las elecciones argentinas.

En la Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, los dirigentes de Juntos por el Cambio, Frente de Todos, Consenso Federal, FIT, Frente NOS y Unite por la Libertad y la Dignidad expusieron sus propuestas sobre 4 ejes: relaciones internacionales; economía y finanzas, derechos humanos, diversidad y género; educación y salud.

Al abrir su participación Alberto Fernández fue directo: “en el debate anterior hubo un candidato que mintió: Macri” consignó. "Vine a decirles la verdad", ametralló Fernández. En Primera fila, por pedido de Alberto, estaba sentado Daniel Scioli.

Por su lado, Macri aprovechó cada tramo de la primera ronda (hubo dos, cada una con dos moderadores distintos) para hablarle directamente a la clase media y les garantizó que "por más que lo sientan en el bolsillo, estamos mejor. Ahora estamos para una etapa de crecimiento y alivio".

Rodolfo Barili, María Laura Santillán, Gisela Vallone y Guillermo Andino fueron los 4 presentadores del debate.

Para Fernández el principal fracaso de Macri fue en la economía porque "no entiende nada" y explicó que en Argentina se consume 70% de lo que se produce y que cuando se afecta el consumo se afecta la producción y eso genera desempleo y pobreza. "Usted va a terminar su mandato con 5 millones de nuevos pobres", lo fustigó en uno de sus pasajes más sólidos.

El actual presidente justificó la deuda externa al afirmar que 2 de cada 3 pesos que ingresaron fue para pagar deuda del gobierno anterior y el otro peso, al déficit fiscal y sostuvo que los compromisos financieros crecieron en su gestión el 25% del PBI mientras que durante el kirchnerismo el 38%. Estos números fueron rebatidos por Alberto.

Por su parte, Roberto Lavagna hizo eje en los tres ejes que caracterizan la campaña del referente de Consenso Federal: la reivindicación de su papel como ministro de Economía tras el 2001, la actual crisis económica y su llamamiento a un "acuerdo" desde su posición anti grieta.

Se lo notó sólido pero le faltó firmeza para imprimirle su sesgo personal. En coincidencia con Alberto, fueron duros con la gestión de Cambiemos-Juntos por el Cambio.