Jueves 20 Febrero, 2020

Despidos, obras paralizadas e irregularidades: así dejó Vidal el Astillero Río Santiago

Miércoles 22 de Enero de 2020

Una auditoría interna reveló el estado crítico en que el gobierno de María Eugenia Vidal dejó al Astillero Río Santiago. De acuerdo al documento, se hallaron incumplimientos financieros, ascensos de personal el último día, y hasta una sala de monitoreo con cámaras y micrófonos ocultos: sospechan el espionaje a trabajadores del lugar.

El mal estado del Astillero Río Santiago había sido denunciado por los propios trabajadores durante los dos últimos años del gobierno de María Eugenia Vidal: sueldos adeudados, despidos, obras paralizadas y falta de financiamiento.

Ahora, una auditoría reveló el estado crítico de la emblemática empresa de construcción naval bonaerense, y realizó un documento que fue publicado por el portal El Destape, en donde detalla la delicada situación del Astillero: incumplimientos financieros, ascensos de personal el último día y la instalación de una sala de monitoreo con cámaras y micrófonos, algunos ocultos, lo que se sospecha del posible espionaje a trabajadores del lugar.  

“Hubo una clara intencionalidad para que este estado de abandono se produjera. El objetivo era demostrar que había que cerrarlo”, manifestaron desde la empresa naval.

De acuerdo a la auditoría que realizó la nueva gestión del Astillero Río Santiago (ARS), que preside Ariel Basteiro, en “los últimos 4 años la falta de inversión y planificación llevó a que la planta operativa se encuentre prácticamente sin actividad en toda el área de producción”. 

No hubo cuidado de las instalaciones, hay “una falta de insumos generalizada” (como electrodos, gases y arena en las áreas técnicas), no funcionan gran cantidad de grúas y no hay mantenimiento alguno de camiones, máquinas de soldar, tornos, fresadoras.

Según explicaron las autoridades del ARS, por estas razones no se pueden realizar los procesos productivos normales, ya que el personal se encuentra sin posibilidad de desarrollar su labor habitual.

También hay obras paralizadas como el caso de los buques “Eva Perón” y el “Juana Azurduy”, dos construcciones que tenía el ARS con la firma venezolana PDVSA.

El astillero tenía un contrato firmado con la Armada Argentina (data de octubre de 2015) para la construcción de dos lanchas de instrucción para cadetes. “La obra de ambas lanchas se paralizó en el año 2017 con el incumplimiento del contrato de ambas partes”.

A esto se suma: la paralización de la construcción de dos remolcadores desde el 2017; un barco que ingresó al astillero para ser reparado también en 2017 sufrió un incendio parcial en 2018 “y desde entonces quedó abandonado”; dos barcos totalmente obsoletos, abandonados en el muelle. No hubo contacto con sus propietarios durante los últimos cuatro años; una transformación estructural de un remolcador de un cliente privado se encuentra paralizada desde hace más de dos años.

En medio del ajuste que aplicó el gobierno de Cambiemos, Vidal ejecutó ilegítimos descuentos en los sueldos de los trabajadores, hubo despidos y en mayo 2018 se removió a gran parte de la cúpula gerencial. Ante los reclamos judiciales se dictó una medida cautelar que también incumplida por las autoridades cambiemitas.

Otras de los puntos que llamó la atención a las nuevas autoridades fue la instalación de una sala de monitoreo con cámaras, micrófonos y varios televisores: “desde esa sala controlaban las 24 horas. O había mucha paranoia o jugaron al espionaje. No se entiende bien”, señalaron desde el ARS.

Según informaron, el documento fue elevado al ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la Provincia de Buenos Aires, Augusto Costa, quien es el funcionario en cuya órbita se encuentra el astillero.