Es ley el aborto voluntario en Argentina

Sabado 23 Enero, 2021

Es ley el aborto voluntario en Argentina

Miércoles 30 de Diciembre de 2020

El Senado de la Nación transformó en la madrugada de este miércoles en ley la Interrupción Voluntaria del Embarazo, que legaliza el aborto en el país por decisión de la mujer hasta la semana 14.

 

El Senado Nacional transformó a las 4.13 de la mañana de este miércoles en ley el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo por 38 votos a favor, 29 en contra y una abstención.

De esta manera, el aborto pasa a ser legal en la Argentina y se puede implementar hasta la semana 14 de gestación por decisión de la mujer.

La iniciativa, que fue enviada al Congreso por el Poder Ejecutivo en cumplimiento de una de las promesas de campaña del presidente Alberto Fernández, llegó al Senado desde Diputados, que le dio media sanción el pasado 11 de diciembre por 131 votos a favor contra 117 negativos.

La legalización del aborto culmina una extensa lucha liderada por el movimiento de mujeres, que tuvo su génesis en la Campaña Nacional del Aborto que se creó en 2005 y en el Encuentro Nacional de Mujeres.

La discusión comenzó pasadas las 16, cuando la presidenta del Senado, Cristina Fernández de Kirchner, habilitó la sesión especial y la primera oradora fue la presidenta de la Comisión de Banca de la Mujer, la peronista pampeana Norma Durango.

Según Durango, se acordó con el Gobierno nacional el veto parcial a dos incisos de la norma para eliminar la palabra “integral”. Se trata de los artículos 4 y 16 del proyecto en discusión.

El artículo cuarto establece que “las mujeres y personas con otras identidades de género con capacidad de gestar tienen derecho a decidir y acceder a la interrupción de su embarazo hasta la semana catorce (14), inclusive, del proceso gestacional” y que “fuera del plazo dispuesto en el párrafo anterior, la persona gestante tiene derecho a decidir y acceder a la interrupción de su embarazo solo en las siguientes situaciones: si el embarazo fuera resultado de una violación” o si “estuviera en peligro la vida o la salud integral de la persona gestante”.

El artículo 16, en tanto, modifica el artículo 86 del Código Penal sobre que “no es delito el aborto realizado con consentimiento de la persona gestante hasta la semana catorce (14) inclusive del proceso gestacional”.

Fuera del plazo establecido, no será punible el aborto si el embarazo fuera producto de una violación o si “estuviera en riesgo la vida o la salud integral de la persona gestante”.

Los cierres de los bloques habían comenzado poco antes de las 2 de la mañana, cuando Alberto Weretilneck develó, finalmente, que había resuelto acompañar el proyecto enviado al Congreso por el Poder Ejecutivo, días después de que advirtiera que acompañaba el dictamen del plenario de comisiones en disidencia, porque cuestionaba los plazos que admitía el texto para realizar la práctica.

“Estamos discutiendo esto porque es absolutamente inevitable” hacerlo, señaló el rionegrino. “Tenemos un sistema democrático donde las políticas públicas las decide el pueblo (…) no estamos gobernados por monarquías” y “no tenemos religiones únicas ni partidos políticos únicos”, dijo.

“Cada tanto las sociedades ponen en crisis sus costumbres, sus valores y su moral”, observó en una intervención en la que habló de la vasectomía que se practicó y citó a Durkheim.

Agradeció, además, al Poder Ejecutivo el compromiso de vetar “el concepto de salud integral” del texto, a la hora de reglamentar la ley, porque eso “permite tener una ley viable”.

Alrededor de las 3 de la mañana, el formoseño Luis Naidenoff anunció que, como en 2018, acompañaba con decisión el proyecto de IVE. Naidenoff había advertido que podría decir “vengo a representar a mi conciencia” pero que no quería refugiarse en eso, porque sería traicionarse a sí mismo. “La esencia de la república es la representación”, detalló, y habló en nombre de ciudadanas y ciudadanas en un debate sobre “el rol del Estado ante la realidad” y no dogmas. “Son cien años de un Estado no resuelve, dejando hacer”, subrayó. "Si de ampliación de derechos se trata, solo hay dos parámetros: la libertad y la igualdad", dijo y reiteró la necesidad de "romper en serio con desigualdades".

"Mi provincia es la primera del país con mayor tasa de embarazo de niñas de 10 a 14 años. Mi provincia es la que el 75 por ciento de los embarazos de las adolescentes son no deseados", recordó; "sin embargo, a pesar de eso, todos los legisladores de esa provincia (...) votaron en contra". Por eso, añadió, estaba en el recinto para representar "la mayoría silenciosa (que) es de dolor, violencia, marcada de prejuicios. Es la mayoría de mujeres marcadas por la hipocresía social. A esa mayoría silenciosa vengo a honrarlas con mi voto".

“Hoy va a ser una bisagra en Argentina”, detalló la mendocina Anabel Fernández Sagasti en su cierre, en el que recordó que hubo pioneras antes y habrá nuevas luchas a continuación. "Mañana la sociedad no va a ser la misma, el Estado no va a ser el mismo porque ya no nos va a empujar más a la clandestinidad y además habremos conquistado el poder de decidir". Las mujeres "abortamos". "Ahora con los debates nos enteramos que nuestras madres abortaban, que nuestras madres abortaron. Y que gracias al debate dejaron la soledad", hiló, al retomar qué impacto tuvo el debate social y el trámite parlamentario de 2018.

"Este status quo no resiste más", dijo tras detallar largamente las desigualdades que las mujeres padecen en Mendoza: prohibición de acceso al misoprostol ("como en San Juan"), obstáculos para chicas y chicos tengan ESI, violencia de género. Quienes criticar que la comisión cabecera del proyecto de IVE fuera la Banca de la Mujer, adviritó, es "en el fondo cuestionar nuestro poder de decidir". Porque "el aborto es producto de un cumulo de violencias que las mujueres vivimos todos los días de nuestra vida", añadió, "quiero que las mujeres vivamos libres, sin miedo y con el poder de decidir".

“Toda vida vale”, lamentó Silvia Elías de Pérez, una de las articuladoras de que en 2018 el proyecto de IVE quedara frenado en el Senado. “Sin que importe si se trata de una persona del interior o de la capital, toda vida vale”, señaló. “Significa que el Estado ha tirado la toalla en esta pelea or la vida”, añadió al evaluar que estaba cerca la legalización y reflexionar que “si estaríamos en la época de Sócrates” la iniciativa no sería objeto de debate. Insistió, además, con asegurar que el aborto legal sería inconstitucional, algo que días previos había sostenido en entrevistas periodísticas en las que auguró judicializaciones permanentes para evitar la aplicación de la ley. “¿Qué pensará un feto de la semana 13 si cruza la frontera de un país a otro país”, reflexionó, poco antes de reivindicar al ginecólogo Leandro Rodríguez Lastra, condenado a un año y dos meses de inhabilitación por haber obstaculizado un aborto legal a una joven violada.

"Obviamente que es un tema muy profundo y que tenemos visiones distintas", dijo José Mayans al comienzo de su cierre, la última intervención antes del momento de votar. Añadió que creía "estar representando a millones de mujeres argentinas” y reiteró el argumento que discute cuál es el momento de comienzo de la vida ("en la concepción"). "El niño le salva la vida a la mujer", aseguró el formoseño, que días atrás, durante las audiencias informativas ante el plenario de comisiones, se había opuesto a que una expositora reprodujera el audio de una entrevista a Belén, la joven tucumana que estuvo presa por haber padecido un aborto espontáneo.

Minutos después, Fernández de Kirchner indicaba que había llegado la hora de hacer historia.