La renuncia de Cristina a ser candidata en 2023 reabre la discusión en el oficialismo

Miércoles 01 Febrero, 2023

La renuncia de Cristina a ser candidata en 2023 reabre la discusión en el oficialismo

Miércoles 07 de Diciembre de 2022

Tras el veredicto por la causa en que estaba acusada, la Vicepresidenta se corrió de la carrera electoral 2023, acelerando la discusión hacia interior del Frente de Todos. Sergio Massa, el nombre con más consenso 

La ex presidenta Cristina Kirchner renunció este martes a la posibilidad de ser candidata en el 2023, tras conocerse que había sido condenada a 6 años de prisión e inhabilitación para ejercer cargos públicos. 

“El 10 de diciembre del 2023 no voy a tener más fueros, así van a poder dar la orden de que me metan presa. Sí, presa, pero nunca una mascota. No voy a ser candidata a nada, ni a presidenta, ni a senadora, mi nombre no va a estar en ninguna boleta”, aseguró. Con esa frase rompió el enorme signo de interrogación que giraba por todo el peronismo.

“No voy a someter a la fuerza política que me dio el honor de ser dos veces presidenta y una vicepresidenta a que la maltraten en un periodo electoral, diciendo que tienen una candidata condenada. Termino el 10 de diciembre y me vuelvo a mi casa, la misma de la que salí un 25 de mayo de 2003 para acompañar a quien fue mi compañero”, explicó.

Desde hace tiempo en el oficialismo se especulaba con el impacto político y electoral que podía tener una condena a la Vicepresidenta. Ahora, con el paso al costado de Cristina de cara a las elecciones del 2023, se abrió una inmediata discusión interna en el peronismo. ¿Si no es ella, entonces quién? 

El corrimiento de CFK beneficia la proyección electoral que tiene Alberto Fernández, pese a que en el peronismo una gran mayoría crea que es imposible que esté en condiciones de competir. Sin embargo, puertas adentro de la Casa Rosada, el Presidente sigue considerando que su vocación de reelegir está latente.

El nombre que tiene más consenso dentro del Frente de Todos es el del ministro de Economía, Sergio Massa. El líder del Frente Renovador se aferró al perfil bajo y la gestión de la economía argentina en los últimos meses. No se metió en el barro de la política interna y tomó un conjunto de medidas que permitieron empezar a generar un equilibrio en la macroeconomía.

El gran problema que tiene por delante es romper la dinámica inflacionaria y lograr que el índice de precios empiece a descender lentamente, mes a mes, durante el primer cuatrimestre del año próximo. En el oficialismo advierten que si ese objetivo se concreta, sus posibilidades de ser candidato a presidente aumentarán exponencialmente. Si, en cambio, no se logra el cometido, no hay centralidad ni apoyo dirigencial que pueda alcanzar.

En el kirchnerismo hay otros dos nombres propios con proyección presidencial. Uno es el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, quien fue señalado por Máximo Kirchner como un “buen candidato” para competir por la presidencia el año que viene y lograr una renovación en las candidaturas del peronismo.

De Pedro, dirigente de extrema confianza de la Vicepresidenta e integrante de la mesa chica de La Cámpora, recorrió el camino inverso al de Massa. Subió el perfil, empezó a mostrarse más en la gestión y se posicionó como uno de los potenciales candidatos del oficialismo para el año que viene.

El otro nombre es el del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, que es uno de los dirigentes K que mejor está posicionado en términos electorales. El economista no tiene intenciones de ser candidato a presidente. Al revés. Está completamente abocado a trabajar por reelección en territorio bonaerense. Solo competiría si hay un pedido concreto de CFK.

Detrás de la figura de Alberto Fernández está el embajador en Brasil, Daniel Scioli, quien sigue teniendo ambiciones presidenciales, pero ya se comprometió con el Jefe de Estado a que solo competirá en el caso de que él no lo haga. Ambos representarían, según la división interna que existe en el Gobierno al día de hoy, una opción distinta al kirchnerismo.

Fuente: Joaquín Mugica Díaz, Infobae