El día a día en el PJ Bonaerense: Rupturas, el TEG de Ferraresi y los desafíos a la conducción

Martes 27 Febrero, 2024

El día a día en el PJ Bonaerense: Rupturas, el TEG de Ferraresi y los desafíos a la conducción

Domingo 11 de Febrero de 2024

El peronismo bonaerense enfrenta una crisis interna tras la derrota en las elecciones de noviembre (y la caída de Martín Insaurralde). Mientras tanto, figuras referenciales, como Jorge Ferraresi,  buscan su lugar en el esquema de poder del oficialismo provincial.

 

El peronismo bonaerense aún no pudo digerir dos situaciones que lo pusieron en crisis. La primera es el resultado electoral de noviembre, que lo dejó sin gobierno nacional y, fundamentalmente, sin financiación directa para todos los gastos del gobierno de Axel Kicillof.

La segunda fue previo a la referida derrota: la caída en picada de Martín Insaurralde, quien era el articulador de todas las tribus y de la mayoría de los jefes comunales con Máximo Kirchner.

A pesar de su gran elección, Sergio Massa no pudo conseguir aún un rol dentro del esquema del oficialismo provincial. Insaurralde era el músculo que conectaba desde la cabeza, Kirchner, hacia las extremidades inferiores de intendentes y gobernador.

A pesar de las reuniones con intendentes, legisladores y con Sergio Massa, Kicillof sigue encargando todo lo de su confianza a Carlos Bianco. Sin los recursos adicionales del gobierno nacional y la caída de la coparticipación, el gobernador percibe que el año será una tortura económica y no quiere frenar ninguna de las obras y los planes que proyectó para 2024.

El TEG sucesorio de Ferraresi

Jorge Ferraresi, quien más aportó para que la estructura del Instituto Patria siguiera funcionando una vez fuera del poder, y su máxima autoridad detrás de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, renunció a la vicepresidencia de esa entidad y oficializó su ruptura con el esquema que en la práctica cotidiana conduce Máximo Kirchner.

“El problema del intendente de Avellaneda es con el hijo, no con la madre” juran en Avellaneda. “Lo viene expresando desde hace varios años, cuando dijo públicamente que Alberto Fernández merecía tener su reelección y era ministro de Vivienda”, refuerzan.

El carácter y la ambigüedad del entonces jefe de Estado lo hizo volver sobre sus pasos y cuidar la jefatura de su municipio, que ya había empezado a correr riesgo de ser sometido a tensión por la postura de su “socio” local, el senador Emanuel González Santalla, un íntimo en el andamiaje provincial de Máximo Kirchner sobre quien aumentan las presiones para que renuncie a la conducción del PJ bonaerense.

Ferraresi empezó a oficializar su postura anti camporista el año pasado cuando una de sus aliadas en Lanús, Belén Berrueco, oficializó la ruptura del bloque de Unión por la Patria local que domina el intendente Julián Alvarez, uno de los cuatro jefes comunales del Gran Buenos Aires que responden políticamente al hijo de CFK y su estructura de ex jóvenes dirigentes. Lo mismo estaría sucediendo con sus amigos en Quilmes, que conduce Mayra Mendoza.

Mendoza es la precandidata a suceder a Axel Kicillof elegida por el joven Kirchner. Ferraresi pretende ser el dirigente más afín al gobernador para su reemplazo. El intendente de Avellaneda se suma a la larga lista de enemigos expresos del heredero diputado nacional.

El otro es el poderoso Fernando Espinoza, de La Matanza, a quien casi lo dejan si su compañera y aliada en la fórmula provincial. Máximo Kirchner pretendía a Martín Insaurralde como reemplazante de Verónica Maggario.

Ni Ferraresi ni Espinoza pudieron colocar legisladores propios en la última danza electoral a pesar de ser ganadores innegables elección tras elección. El jefe comunal de Avellaneda se suma a Mario Secco y Andrés “El Cuervo” Larroque como nuevos ex amigos de la casa Kirchner.

Para su apuesta política, Ferraresi ya empezó a trabajar con el ex intendente de Hurlingham, Juan Zabaleta,  y con Fernando Gray, el jefe de Esteban Echeverría y demandante ante la Corte Suprema por la asunción pandémico de Kirchner a la conducción del PJ que él ejercía junto con Gustavo Menéndez y está seguro de convocar al anticamporismo que, dice, es “mayoritario en el peronismo de todo el país”.

Así las cosas,  Ferraresi trabaja de lleno para armar su propio territorio y encabezar en el sur del conurbano la resistencia a Javier Milei. El intendente de Avellaneda trabaja en los plenarios de la multisectorial que impulsa Axel Kicillof y aprovecha para reunir a varios sectores del peronismo críticos de Máximo Kirchner.