La memoria con el agua de La Plata: Entre la tragedia y la resiliencia

Sabado 20 Abril, 2024

La memoria con el agua de La Plata: Entre la tragedia y la resiliencia

Sabado 16 de Marzo de 2024

En los últimos días, La Plata se vio azotada por lluvias intensas que evocaron recuerdos dolorosos de una tragedia pasada. Con 300 milímetros de lluvia acumulados en varias jornadas, el miércoles se convirtió en un día de caos y desafíos para los platenses, recordando la devastación del 2 de abril de 2013, cuando una tormenta implacable dejó a la ciudad sumida en el caos, con un saldo trágico que aún resuena en la memoria colectiva.

Por Rubén D. Bárcena (*)

La Plata, ciudad de contrastes y resiliencia, aprendió a convivir con la dualidad del agua: fuente de vida y a veces de destrucción. Cada gota que cae del cielo parece llevar consigo los ecos de aquella fatídica jornada del 2 de abril de 2013 en la que la furia del clima se desató sin piedad sobre sus calles y hogares, transformando la cotidianidad en un escenario apocalíptico.

Y también tuvimos otra tormenta tremenda en 2019. La lluvia en La Plata no es solo un fenómeno meteorológico, máxime cuando llueve desatadamente en poco tiempo. Es un recordatorio constante de la fragilidad humana -y a veces la falta de planificación- frente a la naturaleza indomable.

Las calles anegadas, los cortes de luz, las casas inundadas; evacuados, gente que pierde todo; cada imagen evoca el dolor y la pérdida que marcaron a esta comunidad para siempre.

Esta vez no fue tan catastrófico, pero el recuerdo del agua amarga y sume en la angustia. Pero La Plata no se rinde ante la adversidad. Como el ave fénix que renace de sus cenizas, sus habitantes supieron levantarse una y otra vez, reconstruyendo sus vidas y su ciudad con valentía y solidaridad. La memoria con el agua en La Plata es un testimonio de resiliencia, de la capacidad del ser humano para sobreponerse a la tragedia y encontrar esperanza en medio de la desolación.

Cada vez que el agua se retira y la calma vuelve a las calles, La Plata se prepara para un nuevo amanecer. Porque en esta ciudad, cada lluvia es un recordatorio de lo frágil que somos, pero también de lo fuertes y solidarios que podemos llegar a ser cuando nos unimos en la adversidad. La memoria con el agua en La Plata es un legado de dolor y esperanza, una historia de tragedia y resiliencia que se escribe con cada gota que cae del cielo.

(*) Infoplatense

Foto: AGLaPlata (archivo)