A 44 años del inicio del conflicto, La Plata vuelve a ocupar un lugar central en la memoria de Malvinas: el peso del Regimiento 7 en Monte Longdon, el rol del CECIM y una discusión política que sigue abierta.
En La Plata, el 2 de abril no funciona como una fecha más del calendario. Es una marca que atraviesa a la ciudad desde hace 44 años, cuando comenzó la Guerra de Malvinas.
La capital bonaerense tiene un vínculo directo con el conflicto: el Regimiento de Infantería 7 (RI7), con asiento en la ciudad, fue una de las unidades más comprometidas en combate y una de las que más bajas sufrió dentro del Ejército Argentino.
Según registros militares y reconstrucciones históricas, el RI7 tuvo 36 soldados caídos durante la guerra, una cifra que lo ubica entre los regimientos más golpeados. La mayoría de esas muertes se produjeron en la batalla de Monte Longdon.

Monte Longdon: la batalla que marcó a La Plata
La noche del 11 al 12 de junio de 1982 fue uno de los momentos más duros del conflicto. Monte Longdon se convirtió en escenario de combate directo, con enfrentamientos cuerpo a cuerpo y condiciones extremas.
Allí combatieron soldados del RI7, en su mayoría conscriptos.
Al menos 20 de los caídos del regimiento murieron en esa batalla, que es considerada una de las más sangrientas de toda la guerra.
Los testimonios posteriores coinciden en un punto:
- falta de equipamiento adecuado
- problemas de alimentación
- condiciones climáticas adversas
- y decisiones de mando discutidas
Pero también hay otro registro, menos difundido: la resistencia en posiciones críticas y la decisión de sostener el frente en inferioridad de condiciones.
En La Plata, Monte Longdon no es solo historia militar: es parte de la identidad local.

Los números que explican la dimensión
La guerra dejó 649 argentinos muertos, de los cuales:
- 323 pertenecían a la Armada (principalmente por el hundimiento del ARA General Belgrano)
- el resto se distribuye entre Ejército y Fuerza Aérea
Dentro de ese esquema, el peso del RI7 es significativo para entender por qué La Plata quedó tan marcada.
No es casual que muchas de las historias de Malvinas que circulan en la ciudad tengan nombre y apellido.

El regreso: silencio, abandono y organización
El final de la guerra no trajo reconocimiento inmediato. Durante años, los ex combatientes quedaron atravesados por el silencio, la falta de políticas públicas y dificultades para reinsertarse.
En ese contexto nació el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM) La Plata, que se transformó en una referencia nacional.
El CECIM no solo trabajó en la contención, sino que impulsó:
- denuncias por torturas dentro de las Fuerzas Armadas
- políticas de reparación
- y una agenda activa sobre memoria y soberanía
La guerra, para ellos, no terminó en 1982.
Democracia y Malvinas: una causa irregular
Desde el regreso democrático, todos los gobiernos sostuvieron el reclamo de soberanía en términos formales. Pero la práctica mostró altibajos.
Hubo momentos de mayor presencia internacional del reclamo y otros donde quedó relegado frente a prioridades económicas o alineamientos externos.
La crítica recurrente de los ex combatientes es clara: la causa Malvinas no logró consolidarse como una política de Estado sostenida en el tiempo.
Milei, Thatcher y una tensión vigente
Las declaraciones del presidente Javier Milei sobre Margaret Thatcher reactivaron un conflicto que parecía latente.
Para el mandatario, Thatcher es una figura relevante del pensamiento económico. Para los ex combatientes, es la líder política del país que enfrentó a Argentina en la guerra. Un claro ejemplo fue cuando se pudo apreciar la foto de Margaret Thatcher que Milei tenia en su despacho.

La reacción en La Plata fue inmediata, especialmente desde el CECIM, que interpretó esos dichos como una falta de respeto hacia los caídos y quienes combatieron.
Macri y los cuestionamientos por la política exterior
También persisten críticas hacia la gestión de Mauricio Macri, especialmente por acuerdos con el Reino Unido que, según distintos sectores, no priorizaron el reclamo soberano.
La discusión gira en torno a una idea de fondo: si la cooperación bilateral puede avanzar sin que eso implique debilitar la posición histórica argentina.
La Plata: memoria que incomoda
A diferencia de otros lugares, en La Plata Malvinas no queda encapsulada en actos oficiales. Hay vigilias, marchas, presencia en escuelas y una construcción constante de memoria. El CECIM y otras organizaciones mantienen el tema activo durante todo el año.
Eso genera algo distinto: Malvinas no es solo recuerdo, es debate.
Lo que viene: entre la memoria y la decisión política
A 44 años del inicio de la guerra, la discusión ya no pasa solo por el pasado.
Pasa por el presente:
- qué lugar ocupa la soberanía en la agenda real
- qué políticas concretas se sostienen
- y cómo se transmite la causa a nuevas generaciones
La Plata, por su historia, no tiene margen para la indiferencia. Porque acá, Malvinas no se recuerda: se exige.


