Domingo 17 de mayo de 2026
Domingo 17 de mayo de 2026
loader-image
temperature icon 13°C

La comida sube más en La Plata que en el resto del GBA: la canasta alimentaria trepó 2,2% en abril

Un relevamiento local midió el impacto real de la inflación en los supermercados y verdulerías de la ciudad. Polenta, cebolla y huevo lideraron los aumentos, mientras que los salarios siguen sin recuperar terreno. El alquiler y la comida ya devoran más de la mitad del presupuesto familiar.

La Plata tiene su propio termómetro de precios y en abril marcó una temperatura más alta que el promedio del país. Mientras la inflación nacional fue de 2,6% según el INDEC —la primera baja en diez meses consecutivos— la canasta alimentaria relevada en comercios de la ciudad subió un 2,2%, superando en un punto al incremento registrado en los partidos del GBA, que fue del 1,2%.

El dato surge del informe mensual de FundPlata, que relevó 26 productos en 18 comercios de 13 barrios de la ciudad durante la cuarta semana de abril de 2026. El estudio incluyó rubros de carnicería, almacén y verdulería.

Almacén, el rubro que más tiró del precio

El análisis por rubros deja en claro dónde golpeó más la suba. Los productos de almacén fueron los que mayor incremento tuvieron, con un 3,4%. Le siguieron los de carnicería con 1,7% y los de verdulería con 1,4%.

Dentro de esos rubros, algunos productos marcaron aumentos que triplican el promedio: la polenta subió 15,8%, la cebolla un 15,5%, la harina de trigo un 13,6% y el huevo un 11,5%. Todos ellos son productos de consumo básico, de los que más pesan en las despensas de los sectores populares y de clase media de La Plata.

Belisario Martínez, desde FundPlata, aclaró que esta canasta no es directamente comparable con la del IPC o la correspondiente a CABA —que son más extensas— pero que «sirve de pauta para entender la evolución del precio de los alimentos en general y de determinados productos en particular».

El cuadro nacional: una familia necesita casi $1,5 millones para no ser pobre

El contexto macro no es más alentador. Según el INDEC, en abril la Canasta Básica Total para un hogar tipo de cuatro integrantes se ubicó en $1.469.768. Es el piso para que esa familia no sea considerada pobre. Y la Canasta Básica Alimentaria —la que mide indigencia— llegó a $1.029.591, con una suba mensual del 2,1%.

La inflación del mes fue de 2,6%, pero acumula 32,4% interanual y 12,3% en lo que va de 2026. En ese escenario, los salarios siguen perdiendo terreno: un informe del IETSE señaló que el 56,8% de las familias argentinas no logró cubrir la canasta alimentaria en abril, y que el 88% recurrió a crédito, fiado o préstamos para comprar alimentos.

En La Plata, ciudad universitaria y con alta proporción de empleados públicos, esa presión se siente con particular intensidad. Los trabajadores estatales provinciales —uno de los segmentos laborales más grandes de la región— vienen acumulando paritarias que no logran empalmar con la inflación real de la ciudad.

Si la tendencia se sostiene, mayo podría traer nuevas subas en productos de primera necesidad impulsadas por el inicio del período invernal: la demanda de aceites, azúcar, fideos y yerba suele crecer en los meses fríos. La pregunta que ya circula en los comercios del centro y los barrios es si la eventual estabilización de la inflación nacional se va a traducir en precios más quietos a nivel local —o si La Plata seguirá siendo una ciudad cara para vivir.

► PARA TENER EN CUENTA: Alquileres, entre la inflación y el atraso salarial

Si la comida aprieta, el alquiler asfixia. Un informe recoge la situación del mercado inmobiliario platense y el diagnóstico es contundente: tras meses de fuerte dinamismo, el segmento orientado a la vivienda empieza a desacelerarse —pero no porque los precios bajen, sino porque los inquilinos ya no pueden seguir el ritmo.

Los números son elocuentes. En La Plata, alquilar un departamento de un dormitorio cuesta en promedio $512.543 por mes; un monoambiente, $393.042; y una unidad de dos o más ambientes, $656.242. A eso hay que sumarle expensas, que tampoco paran de subir. El resultado: los platenses destinan alrededor del 45% de sus ingresos al alquiler y las expensas combinados.

La Subsecretaría de Atención al Inquilino de la Municipalidad de La Plata reconoció que «solo un pequeño porcentaje de inquilinos puede alquilar con un solo ingreso» y que «ningún salario de referencia por sí solo se acerca al parámetro de asequibilidad». La oferta de unidades, además, cayó un 2,4% en el primer trimestre de 2026 respecto al anterior y un 5,1% interanual: menos propiedades, más caras y menos dinero disponible para pagarlas.

Un informe de Inquilinos Agrupados confirma que los alquileres siguen subiendo por encima de la inflación general en distintas regiones del país, agravando la brecha salarial. En La Plata, ese fenómeno ya tiene cara y dirección: miles de familias que destinan uno de cada dos pesos de su sueldo a no quedarse sin techo.

Scroll al inicio