La Facultad de Odontología de la UNLP dio un paso concreto en la expansión de sus servicios públicos de salud. Este lunes inauguró su nueva Clínica de Posgrado en el Hospital Odontológico Universitario de calle 1 entre 50 y 115, con equipamiento que el propio decano calificó como «inédito» en el ámbito universitario regional.
El acto lo encabezó el decano Ezequiel Escudero junto al presidente de la UNLP, Fernando Tauber. Además, participaron el vicedecano Sergio Lazo, el secretario general Nicolás Bentivegna, el exdecano Gabriel Lazo, la prosecretaria de Posgrado Soledad Ruscitti y numerosos docentes, estudiantes y miembros de la comunidad académica.
La inauguración, no obstante, tuvo un trasfondo que excede lo edilicio. En un contexto de recortes al sistema universitario y deterioro salarial para docentes e investigadores, tanto Escudero como Tauber reivindicaron la decisión de seguir invirtiendo en infraestructura pública. «Hacer este tipo de inauguraciones en momentos políticos muy complicados, muy difíciles es algo espectacular», sostuvo el decano.
Qué tiene la nueva clínica y por qué es diferente
La clínica incorpora equipamiento que, según los propios directivos, no tiene parangón en ningún establecimiento universitario de la región. En primer lugar, suma 11 sillones odontológicos de última generación. «Son espectaculares, no los van a ver en ningún lado», destacó Escudero.
Además, el espacio cuenta con un área de esterilización de grado priónico. Se trata del nivel más alto de bioseguridad en odontología, con protocolos de máxima desinfección diseñados para eliminar agentes biológicos de alta resistencia. Por lo tanto, la clínica eleva considerablemente los estándares sanitarios respecto de los espacios anteriores.
A eso se suma un sistema de diagnóstico por imágenes panorámico de alta precisión. En consecuencia, cada paciente que concurra recibirá no solo atención clínica, sino también diagnóstico radiográfico inmediato. «Cada paciente que viene se va con un diagnóstico clínico, radiográfico, certero y con una atención de primera», remarcó el decano.
Por otro lado, el espacio fue pensado también desde el bienestar del paciente. «Es un lugar hasta visualmente hermoso. Es agradable, cálido, luminoso. En comparación con la experiencia que muchos tienen de ir al odontólogo, este es un lugar ameno», describió Escudero.
El funcionamiento y el alcance social
La nueva clínica funcionará de lunes a viernes y se integrará al esquema general del Hospital Odontológico Universitario. Es decir, no reemplaza la atención de grado —donde los estudiantes atienden pacientes con supervisión docente— sino que amplía la oferta con la actividad de las carreras de posgrado.
En este sentido, el espacio tiene un impacto directo sobre la capacidad asistencial de la FOLP. El hospital odontológico atiende actualmente alrededor de 2.000 personas por día. Además, según señaló Tauber, gran parte de esa demanda proviene del sur del Conurbano bonaerense. «Todo el sur del Conurbano se atiende en el hospital odontológico de la UNLP. Es un caso excepcional en la Argentina, donde la atención es gratuita. Es contener al excluido, y de ahí saltamos a la inclusión», destacó.
Por eso, la apertura de esta clínica tiene una dimensión que va más allá de la formación académica. En la práctica, implica más capacidad de atención gratuita para una población que en muchos casos no tiene otra opción de acceso a la salud odontológica.
Tauber y el mensaje político: «La universidad está muy vigente»
El presidente de la UNLP no evitó el contexto. Por el contrario, lo puso en el centro de su discurso. «Es un contexto muy difícil, muy complejo, con grandes dificultades económicas para las universidades, con un gran deterioro salarial para sus docentes y sus investigadores, con muchas dificultades para funcionar», advirtió Tauber.
Sin embargo, subrayó que la respuesta de la institución no es el achicamiento sino la expansión: «Ante una mirada de política pública que apunta a achicar las universidades, nuestra reacción es mostrar que estamos muy vigentes, muy activos, que podemos seguir caminando. Mantener la Universidad abierta es una consigna que defendemos a capa y espada».
Tauber también valoró el significado específico de incorporar tecnología pública al sistema sanitario universitario. «Contar con la tecnología adecuada hace la diferencia entre lo que se puede hacer en un consultorio particular y lo que se puede hacer en un hospital escuela público», diferenció.
Asimismo, el presidente de la UNLP hizo referencia a la historia interna del proyecto. «Le llaman la catedral a esta clínica porque no se terminaba nunca. Son muchos años de esfuerzo», recordó. Y concluyó: «Juntar monedita por monedita hasta poder concretar lo que parece imposible en este momento y en estas condiciones. Para nosotros es un gran estímulo y una gran satisfacción».


