Un operativo domiciliario apunta a que jubilados y pensionados de La Plata accedan a la exención del Impuesto Inmobiliario y la Tasa SUM. La deuda acumulada por el grupo alcanza los $154,5 millones, y en toda la provincia hay 17.000 personas en igual situación.
En un año electoral donde el Estado busca mostrar cercanía con los sectores más vulnerables, el intendente Julio Alak y el titular de ARBA, Cristian Girard, acordaron un operativo conjunto para resolver un problema que tiene mucho de paradoja: hay 1.557 jubilados y pensionados de La Plata que acumularon deudas en el Impuesto Inmobiliario Edificado y la Tasa SUM cuando en realidad estaban en condiciones de estar exentos. No pagaron porque no sabían que no tenían que pagar.
La deuda total de ese grupo asciende a $154,5 millones. Y el operativo apunta, precisamente, a que esa cifra deje de existir.

Cómo funciona el operativo
La campaña arranca en La Plata —ciudad elegida por concentrar la mayor cantidad de casos identificados— y se extenderá al resto de la provincia. El contacto con los beneficiarios se hará a través de correo postal, correo electrónico, llamadas telefónicas y otros canales disponibles en ARBA y el Municipio.
El trámite fue diseñado para que sea lo más simple posible: basta con presentarse en la oficina de ARBA más cercana con DNI y fotocopia, y firmar una declaración jurada. Tendrá prioridad de atención, sin turnos largos ni burocracia adicional.
Una vez procesada la exención, la deuda acumulada de hasta cinco años se condona automáticamente junto con las obligaciones futuras, según confirmaron fuentes del organismo recaudador.
Quiénes pueden acceder
Los requisitos para obtener la exención son tres: tener ingresos familiares de hasta dos haberes mínimos, ser titular de una única propiedad con valuación fiscal que no supere los $6 millones, y no estar inscripto en Ingresos Brutos.
En paralelo, el Municipio impulsará de oficio la exención de la Tasa SUM para todos los beneficiados, incluyendo a jubilados y pensionados que ya estaban exentos del Inmobiliario Urbano con anterioridad a 2026, y que por distintas razones no habían tramitado ese beneficio.
El contexto detrás del número
La magnitud del problema va más allá de La Plata. En toda la Provincia de Buenos Aires, los cruces realizados con el Instituto de Previsión Social (IPS) identificaron a 17.000 jubilados y pensionados con deudas en el Inmobiliario que podrían acceder a exenciones sin conocer ese derecho. Son personas que, en muchos casos, sostuvieron años de cumplimiento tributario y hoy se ven desbordadas por el impacto de la inflación sobre ingresos fijos.
«Sabemos que el contexto económico es difícil, especialmente para quienes viven de una jubilación o una pensión», señaló Girard al anunciar la medida. Alak, por su parte, habló de «la responsabilidad de estar cerca de quienes más esfuerzo hicieron durante toda su vida».
Lo que viene
Si la experiencia platense resulta exitosa, ARBA tiene margen para replicar el modelo en otros municipios bonaerenses donde la situación de jubilados endeudados se repite. La articulación entre el Municipio y la Provincia —dos espacios que responden al mismo armado político— le da volumen institucional a una iniciativa que, en el fondo, corrige una falla del propio sistema: beneficios que existen hace años pero que millones de personas no tramitaron porque nadie se los contó.


