Una consultora nacional midió el rechazo, el voto seguro y la imagen de los principales referentes políticos. El gobernador bonaerense Axel Kicillof es el dirigente con mayor potencial electoral del país: un 47% de los argentinos podría votarlo. Javier Milei, en cambio, tiene el piso más sólido: 29% que lo votaría seguro, sin importar lo que pase. Y Máximo Kirchner carga con el número más pesado de toda la tabla: 65% de rechazo. Eso es lo que dice la encuesta de Trends, relevada entre el 1 y el 10 de junio sobre 2.000 casos y un margen de error de 2,2 puntos.
Los datos no son un ranking de popularidad. Son una radiografía de los techos, los pisos y las paredes que tiene cada figura de cara a 2027.
El techo de Kicillof y lo que significa para la provincia
Que Kicillof alcance un potencial de apoyo del 47% no es un dato menor para la Provincia de Buenos Aires. Significa que casi la mitad del electorado nacional no lo descarta —algo poco frecuente en una dirigencia con niveles de desconfianza generalizados.
Su imagen positiva llega al 41%, contra un 56% negativa. Saldo en rojo, como todos los evaluados. Pero en términos relativos, es de los mejor posicionados para disputar un escenario electoral nacional.
En La Plata, donde el gobernador tiene base política propia y una relación construida durante años con el aparato municipal y universitario, ese techo importa. Cualquier movimiento de Kicillof hacia 2027 tiene epicentro en el territorio bonaerense.
El piso de Milei: 29% que no se mueve
El presidente tiene el rechazo más alto junto a Macri —57%— pero también el voto duro más consistente: 29% seguro. En un sistema fragmentado, eso es poder real.
Su imagen positiva lidera el ranking con 42%, aunque la negativa lo supera con 57%. El dato clave es que su base no se erosionó en la medición: el votante de Milei no se fue.
Máximo, el número que define una crisis de liderazgo
Un 65% de rechazo. Es el número más alto entre los nueve dirigentes medidos, incluyendo figuras tan cuestionadas como Macri o Bullrich. Solo el 9% lo votaría seguro y apenas el 18% lo consideraría.
Para el kirchnerismo, ese dato es estructural. Máximo Kirchner no es solo un dirigente con mala imagen: es el heredero formal del movimiento con peores números electorales dentro de su propio espacio de referencia.
Cristina, fuera del ranking electoral pero presente en imagen
La expresidenta no aparece en el cuadro de intención de voto, pero sí en el de imagen: 40% positiva, 58% negativa. Tercera en imagen positiva, detrás de Milei y Kicillof. Sigue siendo una variable del tablero aunque su situación judicial condicione cualquier proyección.
El caso de Gebel y Uñac
Dante Gebel —pastor y figura mediática sin trayectoria política formal— registra 53% de rechazo pero un llamativo 40% de ns/nc. No lo conocen o no saben cómo clasificarlo. Sergio Uñac, ex gobernador de San Juan, tiene el menor rechazo (36%) pero el ns/nc más alto de la tabla: 51%. Fuera del radar nacional.
¿Qué pasa en La Plata con este mapa?
Para el peronismo platense, los datos de Kicillof son alentadores pero también generan tensión interna: un gobernador con techo alto es un candidato presidencial potencial, y eso reordena la cancha de la política provincial. Los sectores que responden a Máximo Kirchner —con peso propio en la estructura del PJ bonaerense— leen la encuesta con inquietud.
El kirchnerismo duro tiene un problema serio: su principal figura nacional con peso orgánico es, según los datos, la más rechazada del espacio.
Si la tendencia se sostiene hacia 2027, el escenario que emerge es el de una elección donde Milei tiene un núcleo inamovible y Kicillof el mayor margen de crecimiento. La disputa real puede darse en ese 20% que hoy dice «podría votarlo» a ambos. Quién capture ese segmento define la elección.


