El diputado provincial Pablo Morillo presentó un proyecto para modificar la Ley 14.523 y eliminar una restricción que data de 1889. El argumento: quien puede votar y pagar impuestos también debería poder ser elegido.
Un diputado provincial de La Libertad Avanza presentó un proyecto para bajar de 25 a 18 años la edad mínima requerida para ser concejal en la Provincia de Buenos Aires. La iniciativa tiene firma de Pablo Morillo y fue lanzada públicamente en el marco de la Jornada Jóvenes Concejales, junto al presidente del partido en la provincia, Sebastián Pareja.
Si prospera, impactaría en los 135 municipios bonaerenses —incluyendo La Plata— y abriría una discusión que el sistema político provincial viene esquivando hace décadas.
Una ley de 1889 en el centro del debate
La propuesta apunta a modificar el artículo 2° de la Ley 14.523, estableciendo que podrán ser elegibles todos los ciudadanos mayores de 18 años, siempre que acrediten al menos un año de domicilio previo a la elección.
El argumento de fondo es simple pero tiene peso político: la Constitución bonaerense exige 25 años para ser concejal desde 1889. Ciento treinta y siete años en los que la sociedad cambió radicalmente, pero la norma no.
«Si a los 18 años un joven puede votar, trabajar, estudiar, emprender y pagar impuestos, también tiene que tener la posibilidad de ser elegido en su distrito. Este proyecto no le regala nada a nadie: simplemente amplía la libertad de participación y termina con una barrera que quedó vieja», sostuvo Pareja.
La lectura política detrás del proyecto
El timing no es inocente. Con las elecciones de 2025 todavía recientes y la mirada puesta en 2027, La Libertad Avanza construye una narrativa de renovación generacional que le sirve para diferenciarse de los partidos tradicionales y, al mismo tiempo, ampliar su base de militancia joven en los territorios.
Desde la estructura partidaria, la modificación apunta a que haya más militantes de la juventud libertaria en las listas. Eso no es un dato menor: el partido necesita cuadros locales para disputar concejos deliberantes en municipios donde aún no tiene arraigo territorial consolidado.
Morillo aclaró que el texto no apunta a garantizar cargos ni crear privilegios, sino a «ampliar derechos políticos», para permitir que los vecinos puedan elegir libremente a candidatos jóvenes si los consideran capacitados para representarlos.
Las inconsistencias del sistema que el proyecto expone
El proyecto pone en evidencia una contradicción que pocos se animaban a señalar. La Constitución bonaerense también exige 22 años para ser diputado provincial, mientras que para el cargo de consejero escolar solo alcanza con la mayoría de edad.
Es decir: un joven de 18 años puede integrar el Consejo Escolar de su distrito pero no puede sentarse en el Concejo Deliberante. Una incoherencia normativa que el propio Morillo resaltó en los fundamentos de la iniciativa.
El legislador señaló que la provincia, por su trascendencia política, institucional y demográfica, no puede convalidar esa discordancia normativa, y que el cargo de concejal es, por naturaleza, el más próximo a la ciudadanía.
Un antecedente que no prosperó
El debate no es nuevo. En 2020, legisladores de Juntos por el Cambio impulsaron un proyecto similar, con el objetivo de habilitar una mayor participación de las nuevas generaciones en la política local.
El actual legislador radical Valentín Miranda, que fue uno de los impulsores de aquella propuesta, señaló que en 131 años la sociedad había cambiado profundamente pero la ley seguía siendo la misma, y destacó que en 11 provincias la edad mínima para ser concejal ya es de 18 años.
Sin embargo, ese intento no avanzó en la Legislatura bonaerense y la discusión quedó sin resolución. La pregunta es si esta vez hay voluntad política real para que el debate llegue a término.
Lo que esto significa para La Plata
En una ciudad universitaria como La Plata, donde miles de jóvenes de entre 18 y 24 años votan, militan, trabajan y pagan impuestos, la discusión tiene una resonancia particular. El Concejo Deliberante platense no ha tenido históricamente representación de menores de 25 años, aunque la franja etaria que más movilizó en los últimos comicios está precisamente en ese rango.
Si el proyecto avanzara, el mapa de candidaturas para las próximas elecciones municipales cambiaría. Las fuerzas que primero capitalicen esa apertura —y que tengan cuadros jóvenes formados— llevan ventaja.
El proyecto necesita mayoría en la Legislatura bonaerense para prosperar, y La Libertad Avanza no la tiene por sí sola. Requerirá negociar votos con el radicalismo —que ya demostró afinidad con la propuesta en 2020— y eventualmente con algún sector del peronismo dispuesto a no bloquear la iniciativa. El escenario más probable es que ingrese en el debate legislativo del segundo semestre, con resultado incierto pero con mayor presión política que en el intento anterior.


