Viernes 26 de junio de 2026
Viernes 26 de junio de 2026
loader-image
temperature icon 11°C

La Facultad de Arquitectura le da un portazo al organismo que define el futuro urbano de La Plata

El Consejo Único de Ordenamiento Territorial, el espacio creado para que universidades y colegios profesionales opinen sobre los grandes proyectos urbanos de la ciudad, queda con una silla vacía justo cuando más se necesitaba consenso. La Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNLP decidió retirarse, y no es la única voz crítica dentro del organismo.

Una salida que expone el desgaste del organismo que debía pensar la ciudad

El Consejo Único de Ordenamiento Territorial (COUT) atraviesa su momento más crítico desde su reformulación en 2024. La Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la Universidad Nacional de La Plata confirmó a 0221.com.ar que decidió tomar distancia del organismo consultivo, en una decisión que aún no se hizo pública pero que ya genera ruido entre el resto de las instituciones que lo integran.

Fuentes de la unidad académica explicaron que la medida funciona, en los hechos, como un retiro. «En la práctica eso implica que la facultad se retira», admitieron las autoridades consultadas, aunque aclararon que la idea es plantear «una pausa hasta coordinar y establecer un mejor funcionamiento del COUT, o al menos un funcionamiento que permita el aporte y la representación de la Facultad en términos reales».

Qué es el COUT y quién lo integra

El COUT es un órgano de consulta del Ejecutivo municipal que reúne a instituciones profesionales y académicas para emitir opinión sobre las grandes decisiones de planeamiento urbano. Desde mediados de 2024, el intendente Julio Alak impulsó una reforma que le dio al organismo un perfil más técnico, sumando de manera permanente a las universidades y eliminando la participación de concejales y funcionarios municipales.

Tras ese cambio, pasaron a integrarlo las facultades de Arquitectura y Urbanismo e Ingeniería de la UNLP, el Departamento de Geografía de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, el Colegio de Arquitectos de la Provincia (Distrito I), el Colegio de Ingenieros de la Provincia (Distrito V), el Consejo Consultivo para el Desarrollo de La Plata y la Universidad Católica de La Plata.

El diagnóstico que comparten varias instituciones

La salida de la FAU no es un hecho aislado. Desde la Facultad de Ingeniería señalaron que, aunque sus profesionales siguen disponibles para participar, hace varios meses que el organismo no convoca a reuniones. El Departamento de Geografía de Humanidades, en cambio, sostiene una mirada distinta: aseguran que sí están participando y que mantuvieron varios encuentros durante este año.

Quien planteó la postura más dura fue el Colegio de Arquitectos de La Plata, que además de cuestionar el proyecto de remodelación del Parque Saavedra elaboró días atrás un diagnóstico sobre el funcionamiento general del COUT. El documento surgió tras evaluar el proceso que terminó con la sanción del nuevo Código de Ordenamiento Urbano y Territorial, al que calificaron como «fruto de la decisión exclusiva y unívoca de los equipos técnicos de Planeamiento municipal, sin opinión de los actores de la actividad».

Sus conclusiones fueron categóricas: «El incómodo panorama descripto, caracterizado por la actitud del Municipio de obviar las inquietudes de las Instituciones participantes del COUT y tomar discrecionalmente decisiones trascendentes inconsultas, pone en duda la utilidad de la intervención colegial en el mismo y lleva a la encrucijada de replantearse la participación».

Lo que falta resolver para que el organismo recupere sentido

Las autoridades de la FAU fueron más allá del propio retiro y apuntaron al corazón del problema: según evaluaron, «el COUT no ha encontrado la forma de constituir dictámenes y por ende son opiniones de cada una de las partes que lo componen que no se traducen en algo conjunto». Es decir, un espacio donde cada institución habla pero nadie escribe una conclusión compartida.

El cuadro se completa con el antecedente más reciente y visible: la polémica por el Parque Saavedra, donde el Colegio de Arquitectos cuestionó duramente la remodelación impulsada por el Ejecutivo y donde también se sumaron críticas de organizaciones ambientalistas. Con una facultad fuera, otra que no es convocada y un colegio profesional que pone en duda la «utilidad» de seguir participando, el organismo que debía garantizar una mirada técnica y plural sobre el futuro de la ciudad llega a este viernes con más preguntas que respuestas sobre su continuidad.

Scroll al inicio