Con Mauricio Macri todavía en el exterior tras la agenda del Mundial, dirigentes del PRO y de La Libertad Avanza retomaron conversaciones informales para armar una nómina compartida en la Provincia de cara a 2027. La premisa: no tocar los municipios que hoy gobierna el PRO, entre los que hay varios de la Primera sección electoral.
El regreso de Mauricio Macri al país reactivará una discusión que el macrismo y La Libertad Avanza vienen posponiendo desde hace semanas: cómo se presentan juntos —o no— en la Provincia de Buenos Aires, el distrito más importante del mapa electoral argentino. Mientras el expresidente ultima detalles para convocar a su mesa chica, los contactos informales entre ambos espacios ya empezaron a moverse.
La premisa de partida: no tocar los municipios del PRO
El eje de las conversaciones pasa por construir una nómina compartida que contenga a todo el arco no peronista bonaerense, pero con una condición explícita desde el lado amarillo: respetar las gestiones locales que hoy conduce el PRO. Fuentes del espacio explicaron que la idea inicial es no avanzar sobre los municipios que gobierna el propio partido, un punto sensible después de la pérdida de peso que sufrió el PRO en la última elección porteña.
Santilli, la bisagra entre los dos espacios
En ese armado, el jefe de Gabinete bonaerense, Diego Santilli, aparece como el articulador técnico entre ambas fuerzas, gracias a su conocimiento de la estructura territorial del PRO en la Provincia. El desafío no es menor: como reconocieron desde el propio entorno macrista, las listas que resulten de la negociación no serán homogéneas, sino una mezcla de referentes del PRO, vecinalistas y radicales, según el distrito.
Un antecedente que marca el terreno: la Ciudad
El modelo que ambos espacios ya probaron en la Ciudad de Buenos Aires funciona como referencia directa para lo que podría replicarse en la Provincia: allí, el PRO terminó aceptando un rol secundario, con la boleta unificada bajo el color violeta de LLA y sin lugares protagónicos en las listas. El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, ya bajó línea sobre la necesidad de sostener el entendimiento con la conducción libertaria nacional, más allá de las diferencias internas que persisten.
Por qué importa en la región
Para los intendentes del PRO en distritos del Gran Buenos Aires y del interior bonaerense, la negociación define directamente su futuro político: la promesa de no tocar sus gestiones locales es, en los hechos, la única garantía que tienen frente a una alianza pensada y conducida desde la Casa Rosada. En la región de La Plata, donde el peronismo mantiene el control de buena parte de los municipios, cualquier nómina compartida entre PRO y LLA aspira a consolidarse como la principal alternativa opositora al esquema kirchnerista-kicillofista, aunque todavía sin una definición territorial concreta para los distritos de la Octava sección electoral.


