A 32 años del crimen de Miguel Bru, el Estado bonaerense reactivó la búsqueda de sus restos. El gobierno de Axel Kicillof publicó este martes el Decreto N°879/2026 en el Boletín Oficial. Además, el texto eleva la recompensa a un máximo de $10 millones por datos fehacientes sobre el paradero del cuerpo.
La nueva recompensa y cómo aportar información
La recompensa ofrecida oscila entre $5 millones y $10 millones. El monto final dependerá «de la naturaleza de la información que se brinde y el resultado que se logre». Asimismo, el decreto garantiza la reserva de identidad de quienes aporten datos. Por su parte, quienes quieran colaborar tienen tres vías disponibles. Pueden acudir a los Fiscales de Cámara de cualquier departamento judicial de la provincia. También pueden presentarse ante la UFIJ N°3 o el Registro de Personas Desaparecidas.
El decreto fue firmado por el gobernador Kicillof. Lo refrendaron el ministro de Seguridad, Javier Alonso, y el ministro de Gobierno, Carlos Bianco. También intervinieron organismos provinciales de seguridad, la Asesoría General de Gobierno y la Fiscalía de Estado. Además, el texto ordena remitir una copia al Ministerio de Comunicación Pública. El objetivo es garantizar la difusión masiva, especialmente en La Plata.
Quién fue Miguel Bru y por qué desapareció
Miguel Bru tenía 23 años y estudiaba periodismo cuando fue secuestrado. Antes del crimen, había denunciado a policías de la comisaría Novena de La Plata. El motivo fue un allanamiento ilegal que realizaron en su vivienda. A partir de esa denuncia, comenzó a recibir hostigamiento y amenazas para que la retirara.
El 17 de agosto de 1993 fue interceptado cerca de Bavio y trasladado a la dependencia policial de 5 y 59. Allí, testimonios de detenidos y pericias establecieron que estuvo entre las 19 y las 20 de aquel día. Esa fue la última vez que alguien lo vio con vida.
Los condenados y el cuerpo que nunca apareció
En 1999, un juicio oral y público estableció las condenas. El exsubcomisario Walter Abrigo y el sargento Justo López recibieron prisión perpetua por el homicidio y la desaparición del joven. Ambos fallecieron en la cárcel. Asimismo, el excomisario Domingo Ojeda y el exoficial Ramón Ceressetto fueron sentenciados por encubrimiento. Sin embargo, el cuerpo de Miguel nunca fue encontrado.
Cada 17 de agosto, su madre Rosa Bru encabeza una vigilia frente a la comisaría Novena. También participan familiares, amigos, organismos de derechos humanos y referentes de la lucha contra la violencia institucional. La actualización de la recompensa busca, a más de tres décadas del crimen, que alguien finalmente hable.


