La Municipalidad inicia este lunes una nueva etapa de intervención en uno de los espacios verdes más emblemáticos de La Plata. La obra suma 15.000 metros cuadrados al paseo, unifica el sentido del tránsito perimetral y renueva iluminación, senderos y mobiliario. Los desvíos empiezan hoy y se irán reconfigurando a medida que avance el trabajo.
Uno de los pulmones verdes más queridos de La Plata entra en obra. Desde este lunes, la Municipalidad arranca una nueva etapa de puesta en valor del Parque Saavedra, con una intervención que promete ampliar el espacio verde en unos 15.000 metros cuadrados, unificar el sentido del tránsito perimetral y modernizar iluminación, mobiliario y senderos. La contracara inmediata son los cortes y desvíos que ya están operativos y que van a modificar la circulación en toda la zona durante las próximas semanas.
El proyecto se enmarca en el Plan de Recuperación del Espacio Público que impulsa la gestión de Julio Alak, y llega en un momento donde el parque —motor del entramado social y comercial de Meridiano V y Villa Elvira— arrastra reclamos vecinales por deterioro, vandalismo e inseguridad nocturna.
Dónde empiezan los trabajos y qué cambia en el tránsito
Las tareas arrancan en la intersección de calle 12 y 64 y avanzan con sentido a 68. La calzada ascendente —el sector que después se sumará al parque— queda interrumpida al tránsito, mientras que la descendente sigue funcionando con normalidad, por ahora.
El nuevo esquema de circulación queda así:
- Quienes lleguen por avenida 66 solo podrán girar por 12 hacia 65.
- Quienes vengan por calle 65 solo podrán tomar 12 hacia 64.
- Quienes lleguen por calle 64 podrán girar por 12 hacia 63 o seguir derecho por 64.
La Comuna aclaró que el esquema se irá reconfigurando a medida que avancen los trabajos. La zona ya arranca con congestión asegurada, sobre todo en horas pico y en el ingreso y salida escolar del área.

Qué incluye la obra
La intervención combina ampliación de superficie con puesta en valor patrimonial. Los ejes principales:
- Ampliación del parque en unos 15.000 m², ganados por la liberación de una de las calzadas perimetrales.
- Nuevos solados, sendero deportivo y mobiliario urbano: bancos, cestos y equipamiento renovado.
- Iluminación patrimonial: farolas de estilo, proyectores y bolardos, con infraestructura subterránea para mejorar la seguridad nocturna.
- Reorganización de juegos infantiles con equipamiento lúdico y sensorial.
- Sectores deportivos y de descanso distribuidos en el parque.
- Anfiteatro al aire libre para actividades culturales.
- Restauración del cerramiento perimetral: se reemplaza alambrado por rejas metálicas y se recuperan los portones históricos.
- Restauración de esculturas y fuentes emblemáticas, con eliminación de grafitis y reparación de daños por vandalismo.
- Paisajismo: plantación de arbustivas —salvias, Pennisetum— y colocación de panes de césped.
El plan apunta a garantizar accesibilidad universal y a devolverle al Saavedra un uso nocturno más seguro, uno de los principales reclamos vecinales de los últimos años.
Contexto: un parque que necesitaba obra
El Saavedra es uno de los espacios más simbólicos de La Plata. Delimitado por 12, 13, 64 y 68, funciona como plaza de barrio, punto de encuentro cultural y espacio deportivo para vecinos de Meridiano V, Villa Elvira y el eje comercial de 12. En los últimos años, sin embargo, sumó denuncias por deterioro del mobiliario, roturas del cerramiento, escaso mantenimiento paisajístico y episodios de inseguridad nocturna.
La obra llega a saldar buena parte de esas deudas, pero también abre preguntas que suelen aparecer en cada intervención grande sobre el espacio público: plazos reales, calidad de terminaciones, plan de mantenimiento posterior y —clave— impacto del corte prolongado en el comercio de la zona y en la vida cotidiana de los frentistas.
La lectura política: obra visible en año caliente
Para la gestión Alak, el Saavedra es una obra con retorno político garantizado. Es un parque de alta visibilidad, insertado en un área con mucha vida social y comercial, y funciona como vidriera de una agenda de recuperación del espacio público que la Comuna viene empujando en distintos puntos de la ciudad. La foto de inauguración —cuando llegue— será una de las postales fuertes del año.
La oposición, en paralelo, ya viene tensionando cada intervención municipal con reclamos de transparencia, plazos y control de contratos. Con un Concejo Deliberante activo y una agenda opositora en ascenso, cada obra grande se lee también como capítulo de la disputa política que va tomando forma rumbo a 2027.
Proyección
Si los plazos se cumplen y la obra respeta las especificaciones del proyecto, el Parque Saavedra puede convertirse en un modelo replicable para otras intervenciones platenses en el mediano plazo. Si los cortes se extienden más de lo previsto, el efecto puede ser el opuesto: bronca vecinal, comercio afectado y una obra que empieza siendo virtuosa y termina desgastada por la mala gestión del proceso. La clave, más que el resultado final, va a estar en cómo la Comuna comunique cada cambio de esquema, sostenga el ritmo del trabajo y garantice que la ampliación —esa nueva franja de 15.000 metros cuadrados— no quede a mitad de camino.


