La semana que terminó el jueves no fue solo una derrota legislativa para La Libertad Avanza. Fue la semana en que quedó al descubierto la interna del oficialismo, se selló el destino político de Federico Sturzenegger y Patricia Bullrich, y el Gobierno reorganizó su agenda en torno a un único objetivo: la reelección de Javier Milei en 2027.
Karina y los Menem dejaron sola a Bullrich
Según revelaron fuentes cercanas a gobernadores aliados, Karina Milei ordenó al ala política del Gobierno que se quedara quieta cuando supo que no estaban los votos para aprobar la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. No hubo llamados de ministros a mandatarios provinciales. No hubo gestión. Ningún jefe de bloque aliado quiso posar en la foto con Bullrich en el Salón de las Provincias el martes, cuando veían que los números no daban.
El contraste con el peronismo fue brutal. Mientras el Gobierno miraba, Sergio Massa llamó a los gobernadores para persuadirlos de votar en contra. Máximo Kirchner trabajó con los santacruceños. Juliana di Tullio y José Mayans se ocuparon del Senado. Germán Martínez y Cecilia Moreau también intervinieron. En dos tramos bien delimitados: el miércoles enfocados en el capítulo de tierras y el jueves en el de manejo del fuego.
El resultado lo sintetizó Mayans con ironía en el recinto, entrada la madrugada: «Presidente, de 6 capítulos quedan 2 y el de formas. Queda la palabra ‘invio’ y lo demás se perdió».
La trampa y el quiebre entre Bullrich y los Milei
La senadora Bullrich no tardó en sacar conclusiones. Salió del Congreso cargando contra los Milei. Publicó un video moviéndose por el recinto musicalizado con el tango La Rosca. El texto que eligió fue: «el tango no se baila solo». El mensaje estaba dirigido a Karina y Martín Menem.
Sin embargo, fuentes de la Rosada contaron que la inacción fue deliberada: Karina buscaba que el proyecto se hundiera para que Bullrich pagara el costo político. Incluso cuando el entorno de Santiago Caputo le recomendó retirar el capítulo de tierras para salvar la ley, Bullrich se negó. Por otro lado, el libertario Benegas Lynch desató otro escándalo al calificar de «tibios e ignorantes» a los aliados tras reconocer incompatibilidad de intereses, lo que provocó que el santacruceño Carambia le mandara un audio furioso en el grupo de WhatsApp «los 44 de Bullrich». La coalición quedó rota.
Sturzenegger congelado: retiran leyes y entierran proyectos
La respuesta de Milei no se hizo esperar. Según aseguraron allegados, el Gobierno evalúa retirar o dejar morir todos los proyectos con sello de Sturzenegger. La ley de Lobby sería la primera en caer. La iniciativa Hojarasca, que ya tiene media sanción de Diputados, podría «dejarse morir» en el Senado sin debate. El ambicioso proyecto de Desregulación —144 páginas que proponían, entre otras cosas, vender medicamentos en kioscos— quedó en el freezer.
Para colmo, Karina ya había corrido a Sturzenegger de la negociación del practicaje días antes, luego de que su decreto generara un paro de 48 horas, 180 buques demorados y pérdidas por 300 millones de dólares. El encargado de resolver ese conflicto también fue Diego Santilli. «Los pusieron a Sturzenegger y Bullrich en el mismo pelotón, hicieron un combo de dos por uno», graficó un legislador libertario.
Los gobernadores, más autónomos; la oposición, envalentonada
La derrota del Senado aceleró además un cambio de postura entre los gobernadores aliados. Los mandatarios de Tucumán, Neuquén y Misiones votaron en contra del capítulo de tierras. El salteño Gustavo Sáenz, que había prometido apoyo, también terminó dándose vuelta. En ese marco, desde los bloques opositores hablan de «todos los teléfonos abiertos, nadie se cerraba al diálogo» y ven señales de mayor resistencia en Diputados, donde el Gobierno deberá enfrentar el debate sobre la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, la ampliación del régimen de Inocencia Fiscal y el segundo round de la ley de Propiedad Privada.
Sin embargo, también reconocen límites: los próximos proyectos «son temas de menor intensidad», lo que hace menos repetible el nivel de movilización que provocó la cuestión de las tierras.
Todo para la reelección: el plan que une al oficialismo
En medio del desgaste, el único acuerdo que atraviesa a las distintas tribus del oficialismo es claro. «La prioridad es que el Presidente reelija», le dijo a Infobae un funcionario técnico que rara vez se expide sobre política electoral. Karina lo dijo en público a principios de julio: «Mi gran objetivo es construir el camino para que mi hermano sea reelecto en 2027».
En ese marco, el Gobierno diseña una estrategia electoral provincia por provincia: candidatos propios en distritos peronistas, acuerdos con gobernadores afines y expectativas en Tierra del Fuego, Mendoza y Salta. Para Buenos Aires, el candidato sería Diego Santilli. En la Rosada especulan que la única chance es que el peronismo llegue dividido, como ocurrió con la victoria de María Eugenia Vidal.
Por otro lado, el contexto social complica el cuadro. La confianza en el Gobierno cayó 6,5% en julio. Asimismo, según el ODSA de la UCA, la pobreza volvió a subir al 30% en el primer trimestre de 2026 y la indigencia alcanzó al 6,5%. En ese escenario, mientras Milei acumula costos internos, el Presidente se refugia en la arena internacional: viajó a Perú para la asunción de Keiko Fujimori, luego a Ecuador con Daniel Noboa y a Colombia para la toma de posesión de Abelardo de la Espriella. También prepara una cumbre de líderes de derecha en Buenos Aires para antes de fin de año.


