Miércoles 26 de agosto de 2026
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Créditos hipotecarios: Caputo usará fondos de ANSES para financiar la compra de viviendas

El ministro de Economía anunció que los bancos podrán acceder a recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad mediante licitaciones, con la obligación de destinarlos exclusivamente a préstamos hipotecarios UVA. La medida busca resolver el descalce de plazos que frena el crédito para vivienda en la Argentina.

El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este miércoles un programa para impulsar el crédito hipotecario en la Argentina utilizando fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES. El mecanismo funciona por licitación: los bancos podrán competir por esos recursos, con la condición de destinarlos exclusivamente a préstamos para la compra de viviendas ajustados por UVA.

El anuncio se hizo en conferencia de prensa en el quinto piso del Palacio de Hacienda, con la participación del vicepresidente del Banco Central Vladimir Werning, el director del BICE Felipe Núñez y el director del BCRA Martín Vauthier.

El problema que la medida busca resolver

Caputo explicó el diagnóstico detrás del anuncio: «Reciben depósitos a corto plazo y tienen que prestar a largo plazo.» Es el descalce clásico del sistema bancario argentino: los bancos captan ahorro de corto plazo pero un crédito hipotecario se paga en 20 o 30 años. Sin fondeo de largo plazo, ningún banco puede sostener una cartera de hipotecas sin asumir un riesgo financiero enorme.

El nuevo esquema apunta a cerrar esa brecha con depósitos públicos de largo plazo del FGS, que cuenta con activos por más de US$70.000 millones —aunque solo una parte de esos recursos se destinaría al programa.

Cómo funciona el mecanismo

Según explicó el ministro, las entidades financieras competirán en licitaciones para obtener los fondos y deberán ofrecer al FGS un rendimiento determinado. El esquema podría contemplar tasas equivalentes a UVA más entre 2% y 3%, con plazos de entre dos y cinco años.

Con ese fondeo, los bancos dispondrían de mayores recursos para ampliar su oferta de créditos hipotecarios. La lógica es indirecta: el Estado no otorga los créditos, pero le da a los bancos privados el capital de largo plazo que necesitan para hacerlo ellos mismos.

El contexto: el pedido del FMI y de la construcción

La necesidad de reactivar la construcción fue uno de los puntos que marcó la titular del FMI, Kristalina Georgieva, durante su visita al país. También era un reclamo del sector privado, que había acercado al gobierno distintas propuestas que contemplaban usar el FGS —incluso para la compra directa de hipotecas, una alternativa más agresiva que el gobierno no adoptó.

El anuncio se suma a otra medida de flexibilización financiera de los últimos días: la posibilidad de que los bancos presten hasta el 15% de sus depósitos en dólares, sin limitarse a clientes que generan dólares o cuentan con garantía empresarial.

La lectura política: Caputo busca marcar agenda antes de 2027

Caputo cobró centralidad en las últimas semanas con una seguidilla de anuncios que responden a una doble necesidad del gobierno: marcar la agenda económica y reactivar la actividad de cara a las elecciones presidenciales de 2027. El crédito hipotecario y la construcción son, históricamente, motores de empleo y de percepción de bienestar que cualquier gobierno quiere mostrar activados antes de una elección.

Para la provincia de Buenos Aires, donde el problema del acceso a la vivienda tiene una dimensión muy concreta —el informe municipal de La Plata que publicó InfoPlatense esta semana mostró que alquilar un departamento consume hasta el 172% del salario mínimo—, cualquier medida que amplíe el crédito hipotecario tiene un impacto potencial directo sobre miles de familias que hoy no pueden acceder a una vivienda propia ni sostener un alquiler.

El anuncio de Caputo está en desarrollo y todavía faltan precisiones sobre el volumen exacto de fondos que se licitarán y el cronograma de implementación. Si el mecanismo logra bajar efectivamente las tasas hipotecarias y ampliar el volumen de operaciones, puede convertirse en un alivio real para el mercado inmobiliario. Si queda en el nivel del anuncio, se sumará a la lista de intentos de reactivar el crédito para vivienda que la Argentina viene ensayando hace años sin resultados sostenidos.

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