Familias de la Sala Naranja del Jardín N° 905 «Almafuerte» presentaron una denuncia penal por presuntos episodios de maltrato infantil en La Plata. La institución está ubicada en diagonal 73 y calle 36. Además, las familias exigen la separación inmediata de la docente mientras avanza la investigación.
La causa quedó radicada en la Unidad Funcional de Instrucción N° 6 del Departamento Judicial La Plata. Por su parte, el fiscal Patricio Barraza conduce las primeras diligencias. Sin embargo, al cierre de esta nota, el Ministerio de Educación provincial no había emitido ninguna respuesta oficial.
Los relatos que encendieron la alarma
Todo comenzó cuando varios alumnos de la Sala Naranja mostraron cambios bruscos en su conducta. Algunos se negaban a volver al jardín, pese a que antes lo frecuentaban con entusiasmo. Además, comenzaron a manifestar cuadros de llanto, angustia repentina y temor persistente.
Al preguntarles qué ocurría durante las clases, los niños relataron agresiones concretas. Uno aseguró que la docente le daba «cachetazos en la cara». También afirmó que lo sujetaba de los brazos con violencia.
Una madre notó un pequeño corte en el labio superior de su hijo. Asimismo, describió que el niño comenzó a cubrirse el rostro con las manos ante cualquier situación imprevista. De esa manera, decidió crear un grupo de WhatsApp para consultar a otras familias de la sala.
Testimonios coincidentes en la Sala Naranja
Al cruzar la información, los progenitores encontraron patrones similares en varios alumnos. La denuncia también describe castigos humillantes: algunos varones eran llevados al sector de las nenas bajo el argumento burlón de que «eran nenas». Por su parte, otros debían permanecer parados mirando a la pared durante lapsos prolongados.
Las familias adjuntaron registros audiovisuales al expediente penal. En esos videos, los niños relatan en sus casas lo que vivían durante la jornada escolar. Asimismo, incorporaron fotografías de marcas cutáneas halladas en uno de los menores.
«Mi hijo últimamente por cualquier cosa se cubre la cara con sus manitos como defensa, cuando en casa jamás le levantamos la voz», expresó una de las madres en la presentación judicial.
La reunión en el jardín y la salida de la docente
Ante los relatos, un grupo de familias se presentó en el establecimiento y exigió explicaciones a las autoridades. La conducción informó la apertura de un sumario administrativo interno. Sin embargo, los padres consideraron la medida insuficiente ante la gravedad de lo denunciado.
Según los denunciantes, ya existía un antecedente previo: otra familia había planteado situaciones similares con anterioridad. En esa ocasión, afirmaron, les pidieron discreción y les dijeron que investigarían lo ocurrido. De esa manera, el reclamo actual se sumó a uno que la institución ya conocía.
Al concluir la reunión, la docente se retiró del establecimiento sin dar explicaciones. Por su parte, la directora Verónica Díaz la escoltó hasta un vehículo particular. Las familias interpretaron el episodio como una actitud proteccionista hacia la acusada.
La denuncia penal y lo que exigen las familias
La causa fue radicada en la UFI N° 6 del Departamento Judicial La Plata a cargo del fiscal Patricio Barraza. También se solicitaron declaraciones testimoniales de las madres, pericias psicológicas en Cámara Gesell y el peritaje del material audiovisual aportado.
Las familias pidieron además la intervención de la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia. En ese sentido, exigen que la docente sea apartada del contacto con menores de manera inmediata. También intentaron radicar la denuncia en la Comisaría Cuarta, pero la oficial de turno les indicó que estaba ocupada y no pudo atenderlas.
Las acusaciones se encuentran aún en etapa de investigación preliminar. Por eso, la identidad de los niños involucrados se mantiene bajo reserva legal. De esta manera, se preserva el principio de interés superior del niño establecido en la normativa vigente.


