El Municipio pondrá en marcha una estructura especial para anticipar y coordinar la respuesta ante inundaciones, tormentas y otras emergencias. Tendrá especialistas y trabajará junto a Defensa Civil, Bomberos y otras instituciones. Desde la oposición, Marcelo “Chuby” Leguizamón cuestionó que la iniciativa llegue “después de casi tres años” de gestión.
El gobierno de Julio Alak prepara la creación de una Unidad Municipal de Gestión del Riesgo en La Plata, una nueva estructura que tendrá como objetivo prevenir y coordinar la respuesta de la ciudad ante catástrofes y situaciones de emergencia.
La decisión adquiere especial relevancia por los antecedentes de inundaciones que tiene la capital bonaerense. Además, llega en momentos en que el Municipio sigue con atención la posible aparición de fenómenos meteorológicos severos vinculados al denominado “Súper Niño”.
La nueva Unidad dependerá de la Secretaría de Planeamiento, Obras y Servicios. Su conducción estará integrada por el concejal y urbanista Sergio Resa, el hasta ahora subsecretario de Control Urbano Guillermo De Souza y el especialista en emergencias Fernando Carlos.
Sin embargo, el anuncio también generó una rápida reacción opositora. El senador provincial Marcelo “Chuby” Leguizamón cuestionó los tiempos elegidos por la administración de Alak y aseguró que la iniciativa llega casi tres años después del comienzo de la actual gestión.
Qué hará la nueva Unidad de Gestión del Riesgo
El área tendrá una función que excederá la respuesta frente a las inundaciones.
El proyecto municipal identificó 24 tipos de amenazas y vulnerabilidades para las cuales La Plata debería contar con mecanismos de prevención y actuación.
Entre ellas aparecen tormentas severas, actividad eléctrica, tornados, inundaciones, granizo, olas de calor y frío e incluso nevadas.
También se contemplan otros escenarios. La lista incluye epidemias, plagas, incendios, accidentes de transporte, fugas de gas, explosiones, derrumbes, hundimientos e interrupciones de servicios básicos.
A esos riesgos se suman posibles episodios de contaminación, intoxicaciones, nubes tóxicas, grandes concentraciones de personas y alteraciones del orden público.
La intención es que exista una estructura capaz de coordinar los recursos municipales y establecer prioridades antes y durante una emergencia.
El “Súper Niño”, una de las preocupaciones inmediatas
Aunque la Unidad tendrá una mirada integral, durante los próximos meses el componente meteorológico ocupará un lugar central.
El Municipio observa particularmente las posibles consecuencias del fenómeno conocido como “Súper Niño”, ante la posibilidad de que genere tormentas intensas en la región.
Fernando Carlos explicó que el objetivo será “potenciar la estructura operativa” y avanzar hacia una gestión integral que permita prevenir y reducir riesgos.
La conformación del equipo incluirá profesionales de diferentes disciplinas. Entre ellos habrá especialistas en ingeniería hidráulica y civil y meteorólogos.
Desde el Municipio remarcaron, sin embargo, que la creación de la Unidad no implica que exista una catástrofe inminente. La estrategia apunta precisamente a contar con herramientas preparadas antes de que ocurra una emergencia.
Defensa Civil, Bomberos y clubes: cómo será la coordinación
Otro de los objetivos será evitar que cada organismo responda de manera aislada cuando ocurre una emergencia.
La nueva estructura buscará coordinar acciones con el Ministerio de Seguridad bonaerense, Defensa Civil, Policía, Bomberos de la Provincia y Bomberos Voluntarios.
También se proyecta incorporar instituciones de la comunidad.
La intención es celebrar acuerdos de cooperación con organizaciones como clubes y grupos de Scouts para ampliar la capacidad territorial de respuesta.
De Souza dejará la Subsecretaría de Control Urbano y asumirá como Coordinador de Emergencias y Protección Civil.
Según explicó, la tarea no estará limitada a cortar calles o indicar medidas de resguardo. También deberá establecer prioridades para garantizar la asistencia a hospitales, centros sanitarios y personas electrodependientes.
Experiencias recientes como el incendio de la subestación de Edelap en Tolosa o el incendio y derrumbe ocurrido en el edificio de Aloise mostraron la necesidad de coordinar múltiples organismos frente a situaciones que exceden las emergencias meteorológicas.
El riesgo de inundación y cómo crece La Plata
La incorporación de Sergio Resa suma otra dimensión al nuevo esquema: la planificación urbana.
Resa fue uno de los principales impulsores del nuevo Plan de Ordenamiento Urbano y Territorial y plantea que el riesgo hídrico no depende exclusivamente de la cantidad de lluvia que recibe la ciudad.
El crecimiento urbano también modifica la capacidad del suelo para absorber el agua.
La expansión de construcciones, pavimentos e invernaderos reduce las superficies naturales disponibles para la infiltración. Como consecuencia, aumenta el volumen de agua que circula superficialmente durante una tormenta.
Ese criterio ya fue incorporado al nuevo ordenamiento territorial, que contempla el riesgo hídrico y la adaptación al cambio climático como variables para definir dónde y cómo puede crecer La Plata.
La nueva Unidad buscará vincular esa planificación de largo plazo con la prevención y respuesta frente a emergencias.
Chuby Leguizamón cruzó a Alak: “Después de casi tres años”
El anuncio municipal tuvo rápidamente una respuesta desde la oposición.
El senador provincial y exfuncionario municipal Marcelo “Chuby” Leguizamón cuestionó que el gobierno de Alak presente ahora una estructura destinada a gestionar emergencias.
“Después de casi tres años de gestión, Alak anuncia que va a crear una Unidad de Gestión del Riesgo”, planteó el legislador.
Leguizamón sostuvo que durante la administración anterior ya funcionaba un esquema de coordinación frente a contingencias y recordó la existencia del Comité Operativo de Emergencias Municipal (COEM).
El dirigente del PRO también defendió las herramientas implementadas durante la gestión de Julio Garro, de la que formó parte como secretario de Gobierno.
En ese sentido, señaló que existían protocolos de actuación y mecanismos de coordinación entre áreas municipales y organismos externos.
La crítica opositora apunta, por lo tanto, a los tiempos de la medida. Leguizamón cuestiona que la administración actual presente la nueva Unidad cuando transcurrió buena parte del mandato iniciado en diciembre de 2023.
Una discusión que excede la creación de una nueva área
La decisión abre así una discusión que no pasa solamente por la estructura administrativa que tendrá el Municipio.
La Plata tiene un antecedente que condiciona cualquier política relacionada con emergencias: la inundación del 2 de abril de 2013.
Desde entonces, la prevención del riesgo hídrico y la capacidad del Estado para reaccionar frente a fenómenos meteorológicos extremos ocupan un lugar particularmente sensible en la agenda local.
La creación de la nueva Unidad apunta a ampliar esa mirada hacia otras amenazas y vincular la gestión de emergencias con la planificación territorial.
La oposición, en cambio, pone el foco en una pregunta diferente: por qué fue necesario esperar casi tres años para implementar el nuevo esquema y qué ocurrió durante ese período con las estructuras que ya existían.
El debate que se abre ahora será, entonces, menos nominal que operativo. Más allá del nombre que tenga el organismo, el punto central será determinar qué herramientas nuevas incorpora, cómo funcionará ante una emergencia real y qué cambia respecto del sistema que La Plata ya tenía.


