Una nueva encuesta de ZubanCórdoba muestra que Patricia Bullrich superó a Javier Milei en imagen positiva por primera vez desde julio de 2025. El dato llega en el mismo momento en que, según reveló La Política Online, en el gobierno temen que la senadora se lance a competir por la presidencia en una interna contra el propio Milei, y ya diseñaron una estrategia para «apagarla».
El estudio se realizó entre el 16 y el 19 de septiembre de 2026, sobre 2.000 casos, con un margen de error de 2,19% y un nivel de confianza del 95%.
Imagen: Bullrich pasó al frente
Según el relevamiento, Bullrich tiene 37,6% de imagen positiva y 59,9% negativa, mientras que Milei registra 36,0% positiva y 61,8% negativa. La diferencia está dentro del margen de error, pero marca un cambio de tendencia: en la serie histórica de la consultora, ambos venían moviéndose de manera casi idéntica desde julio de 2025, y esta es la primera vez que la senadora queda por encima del Presidente.
El flujo de imagen entre ambos confirma que comparten prácticamente el mismo electorado: 9 de cada 10 personas con imagen positiva de Milei también la tienen de Bullrich, y lo mismo ocurre en sentido inverso.

El dato clave: quién tiene más margen para crecer
El hallazgo más relevante del estudio no es la imagen sino el potencial de crecimiento electoral. En voto seguro, Milei sigue por encima: 26,6% contra 14,6% de Bullrich. Pero al sumar el voto «probable», la ecuación se equilibra: Bullrich llega a 37,8% (14,6% seguro más 23,2% probable) contra el 38% de Milei (26,6% seguro más 11,4% probable).
La diferencia está en la composición: Milei tiene un núcleo duro más grande pero casi sin margen para ampliarlo —solo 11,4% adicional disponible—, mientras que Bullrich tiene una base de apoyo seguro más chica pero con mucho más espacio de crecimiento —23,2% adicional—. Según el análisis de la propia consultora, «Patricia tiene mayor potencial de crecimiento» precisamente porque hay más gente dispuesta a considerarla frente a un Milei que ya tiene sus apoyos consolidados.
El flujo de voto entre ambos refuerza esa lectura: el núcleo duro de Milei (voto seguro) se reparte casi mitad y mitad entre voto seguro y voto probable a Bullrich, lo que sugiere que buena parte de sus propios votantes ya la ven como una opción de recambio dentro del mismo espacio.
La brecha generacional
El desglose por edad muestra patrones similares para ambos dirigentes. Entre los jóvenes de 16 a 30 años, Milei tiene 59,1% de imagen positiva y Bullrich 49,6%, sus mejores números en cualquier franja etaria. A partir de los 31 años, la imagen negativa de ambos supera ampliamente a la positiva, con Milei cayendo a 29,5% de imagen positiva entre los 31 y 45 años y Bullrich a 30,6% en el mismo tramo.
Por qué el gobierno decidió «apagarla»
El contexto político detrás de estos números explica la estrategia oficial. Según reveló La Política Online, Milei decidió no escalar la disputa con Bullrich luego del video que ella subió con música de Lali Espósito, un gesto que en la Rosada interpretaron como una provocación directa. La jugada fue sugerida por la mesa política, que le pidió al Presidente no subirse al ring de la senadora y dejarla aislada: «A la senadora incluso no le atienden el teléfono».
El destrato tiene un costo concreto: en el Senado están trabadas 17 leyes de interés para el oficialismo, que Bullrich no bloquea activamente pero tampoco impulsa. «El Senado es mío, no me jodan», repite la propia senadora en su entorno.
Detrás de su distanciamiento de las decisiones más impopulares de Milei y Caputo está la intención de enfrentarlo en las PASO del año que viene. Bullrich fue, de hecho, la primera en admitir públicamente que el gobierno no tiene los votos para eliminar las primarias, una situación que se ajusta exactamente a sus propios planes electorales.
El laberinto de Bullrich
En junio pasado, Bullrich había publicado un video con ella misma parada en la entrada de un laberinto con tres destinos posibles: jefatura de Gobierno, vicepresidencia o presidencia. Dos meses después, el panorama se despejó: el gobierno le ofreció la vicepresidencia para contenerla, pero ella la rechazó porque ve en Victoria Villarruel el ejemplo de lo que podría pasarle en ese rol. También le habría dicho a Jorge Macri que no quiere ser jefa de Gobierno porteña.
El único camino que le queda es competir por la presidencia. Incluso perdiendo esa interna, Bullrich podría convertirse en la dirigente con más poder fuera de la Casa Rosada: si es candidata, pondría postulantes propios en todas las provincias y armaría un bloque propio en Diputados y en el Senado, donde le quedan cuatro años más de mandato después de 2027. En el oficialismo no descartan, además, que termine sumando a Victoria Villarruel a su propio proyecto.
Esta encuesta confirma con datos duros lo que la crisis política ya venía anticipando: Bullrich no solo empató a Milei en imagen, sino que tiene mayor margen de crecimiento electoral. Para un gobierno que discute candidaturas de cara a 2027, ese combo de números y contexto político explica por qué la estrategia oficial pasó de ignorarla a directamente intentar apagarla.


