Miércoles 7 de octubre de 2026
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Paseo del Bosque: arrancó la puesta en valor mientras crece el debate por la gestión del espacio público

La Municipalidad inició tareas de recuperación con retiro de juegos deteriorados, parrillas y puestos de comida irregulares, reparación de mobiliario y remoción de árboles secos. En paralelo, un proyecto de la oposición propone privatizar la administración del Bioparque para reabrirlo. Dos iniciativas distintas que ponen al pulmón verde platense en el centro de la discusión política y urbana.

El emblemático Paseo del Bosque vuelve al centro de la agenda platense. Esta semana comenzaron las primeras tareas de la puesta en valor integral que impulsa la Municipalidad y que incluye el retiro de juegos deteriorados, parrillas sin habilitación y puestos de comida irregulares. Además, el operativo contempla la reparación y pintura de bancos, bebederos y baños públicos, junto con la remoción de ejemplares arbóreos que representan riesgo para los visitantes.

En paralelo, la oposición local metió otro tema en el debate: un proyecto para privatizar la administración del Bioparque —hoy cerrado— con el objetivo de generar fondos propios para su mantenimiento y reapertura. Dos iniciativas distintas, con lógicas opuestas, pero que colocan al principal pulmón verde de la ciudad en el eje de la discusión política y urbana del cierre de año.

El operativo que arrancó esta semana

Las tareas iniciales del plan contemplan un relevamiento exhaustivo del arbolado del predio para identificar y remover ejemplares que representen riesgo real para los vecinos. Según informó el Municipio, se trabaja en la extracción de 150 árboles secos o irrecuperables, la limpieza de unos 100 ya caídos y la remoción de 50 tocones que obstruyen el paso en distintos sectores del parque. En paralelo, se avanza con la reparación integral de juegos infantiles, bancos, bebederos y sanitarios, muchos de ellos deteriorados por años sin mantenimiento sostenido.

El operativo también incluye el retiro de instalaciones no habilitadas, un reclamo histórico de los vecinos de la zona. Durante años, el Bosque sumó parrillas improvisadas, puestos de comida sin control sanitario y estructuras precarias que convirtieron sectores enteros en zonas de uso informal. La Municipalidad busca ahora reordenar ese escenario antes de avanzar con las obras estructurales previstas.

El plan mayor: enrejado, cierre nocturno y ensanche de 50

Las intervenciones actuales son apenas el preludio de un plan mucho más ambicioso que la gestión viene anunciando desde hace meses. El proyecto principal contempla el enrejado del perímetro del Paseo del Bosque, delimitado por las avenidas 1, 122, 50 y 60, con el objetivo de permitir el cierre nocturno del predio y mejorar las condiciones de seguridad. A eso se sumará el ensanche de la calle 50 y la renovación del mobiliario urbano en todo el circuito.

La propuesta despertó resistencias desde el primer momento. Sectores ambientalistas y vecinales cuestionaron la idea del enrejado por considerar que altera la fisonomía del paseo histórico y limita el acceso libre a un espacio público emblemático. Por otro lado, desde la gestión defienden la medida como una herramienta para proteger la fauna, controlar los hechos de inseguridad y preservar el patrimonio forestal. El debate sigue abierto y promete tensionarse a medida que avancen las obras.

El Bioparque, en el centro de otra discusión

Mientras se desplegaba el operativo oficial, la oposición platense sumó un capítulo nuevo al debate. El bloque del PRO presentó un proyecto de ordenanza que habilita al Ejecutivo a privatizar o concesionar el Bioparque —cerrado desde hace años— con el objetivo de recuperar el predio, reabrirlo al público y volcar los ingresos a su mantenimiento. La iniciativa fija un plazo de 180 días desde la eventual sanción para iniciar el proceso.

El esquema planteado contempla dos modalidades posibles. Por un lado, la creación de una sociedad anónima con mayoría estatal —51% del Municipio y 49% de inversión privada— que opere el conjunto del predio. Por otro, la posibilidad de otorgar concesiones parciales por sectores: gastronomía, visitas guiadas, actividades educativas, estacionamiento y eventos. En ambos casos, el proyecto aclara que la Municipalidad conservaría la titularidad del terreno y las instalaciones, modificando únicamente la administración y la explotación comercial de los servicios.

El texto establece además condiciones específicas que el nuevo esquema debería garantizar: bienestar animal, conservación de la biodiversidad y preservación del patrimonio histórico, arquitectónico, paisajístico y cultural del predio. Los autores argumentan que, en el estado actual, el Bioparque no logra sostenerse con los recursos del presupuesto municipal, lo que motivó su cierre y la paralización de buena parte de las actividades.

Dos miradas sobre el mismo espacio

Las dos iniciativas en marcha exponen miradas políticas distintas sobre cómo gestionar los espacios verdes platenses. La puesta en valor municipal apuesta al modelo tradicional de inversión pública directa, con mantenimiento, obras estructurales y presencia estatal activa en el predio. La propuesta opositora, en cambio, abre la puerta a un modelo mixto donde la gestión privada aporta recursos y la administración municipal conserva la propiedad.

En el medio queda la discusión de fondo: cómo preservar un espacio histórico que combina valor patrimonial, uso recreativo masivo, ecosistema forestal y proximidad con instituciones académicas y culturales emblemáticas, como el Observatorio, el Museo de Ciencias Naturales y la Facultad de Bellas Artes. Cada decisión sobre el Bosque repercute en todo ese entramado.

El pulso platense en torno al Bosque

El Paseo del Bosque siempre funcionó como un termómetro político y social de La Plata. Las obras actuales llegan en un año marcado por tensiones múltiples: comercio en caída, debate por la inseguridad, aumentos de servicios, conflicto universitario y agendas opositoras cada vez más activas. En ese contexto, cualquier intervención sobre el pulmón verde platense trasciende lo estrictamente urbano y se convierte en una discusión política ampliada.

Los sectores vecinales y ambientalistas vienen insistiendo con la necesidad de un plan integral de preservación forestal, que incluya censo de especies, reposición de ejemplares, control del arbolado enfermo y protección de la fauna. Por otro lado, los comerciantes de la zona reclaman mejores condiciones de infraestructura, iluminación y seguridad para sostener la actividad en los corredores aledaños, especialmente sobre la 60 y la 122.

Qué viene

En las próximas semanas, el operativo municipal avanzará con nuevas tareas de mantenimiento y preparará el terreno para las intervenciones de mayor escala, con las que se completará el enrejado perimetral, el ensanche de la calle 50 y la renovación integral del mobiliario. La fecha concreta de inicio de esas obras todavía no fue confirmada y dependerá, en parte, del impacto que las medidas iniciales generen en los distintos sectores vecinales.

Mientras tanto, el proyecto sobre el Bioparque empezará su recorrido en comisiones del Concejo Deliberante, donde deberá sortear la mirada del oficialismo platense antes de llegar al recinto. Si avanza, abrirá un debate paralelo sobre el modelo de gestión aplicable al patrimonio verde platense. Si queda trabado, el Bioparque seguirá cerrado por tiempo indeterminado.

En cualquier escenario, el Paseo del Bosque se consolida como uno de los ejes centrales de la agenda local para los próximos meses. Y la discusión excede, otra vez, la pura cuestión urbana: lo que se juega es qué modelo de ciudad quiere construir La Plata para las próximas décadas.

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