La entidad volvió a denunciar el desfinanciamiento de la obra social de los jubilados, las deudas con profesionales y prestadores y el congelamiento de aranceles. Alertó que, cuando los sanatorios dejan de atender, los pacientes terminan en guardias provinciales y municipales que ya trabajan al límite.
El Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires volvió a encender las alarmas por la crisis del PAMI. En un nuevo comunicado, la entidad advirtió que el conflicto dejó de ser una disputa por honorarios y prestaciones para convertirse en una amenaza sobre el funcionamiento del sistema sanitario en su conjunto, con impacto directo en los hospitales públicos de la Provincia.
El pronunciamiento cuestionó con dureza la gestión nacional del organismo. Según la entidad, lo que ocurre no responde a un reordenamiento fiscal, sino a una política deliberada que asfixia a la red de prestadores. “Los profesionales de la salud no somos variables de ajuste ni escudos de contención del desamparo estatal”, sostuvo.
La crisis del PAMI llega a los hospitales públicos
El punto central del comunicado es el efecto dominó sobre el sistema público. Cuando se interrumpen convenios o los sanatorios dejan de atender a afiliados del PAMI por las condiciones económicas de los contratos, la demanda no desaparece: se traslada de inmediato a hospitales provinciales y municipales.
El Colegio advirtió que esas guardias y salas de internación ya funcionan bajo una fuerte presión asistencial. En La Plata, donde se concentran algunos de los hospitales provinciales de mayor complejidad, el fenómeno se siente con especial intensidad: los centros públicos reciben pacientes de toda la región, y cualquier corrimiento de la demanda privada impacta en tiempos de espera, camas disponibles y carga de trabajo.
La advertencia llega, además, en una Provincia que ya enfrenta tensiones en su propio sistema sanitario. La semana pasada, unos 600 residentes de salud pararon y marcharon a la Gobernación para reclamar salarios y condiciones de trabajo, un reclamo que el mismo Colegio de Médicos respaldó públicamente.
Aranceles congelados y deudas acumuladas
La entidad también puso el foco en la situación de profesionales e instituciones. Denunció el congelamiento y el retraso de los aranceles, las cápitas y los módulos quirúrgicos, junto con deudas acumuladas que comprometen la continuidad de las prestaciones.
Según su planteo, ese deterioro no solo golpea los ingresos médicos. También genera sobrecarga asistencial, pérdida de dignidad profesional y expone a los médicos a dilemas éticos y responsabilidades legales cuando deben atender sin los insumos básicos.
Los jubilados, los más afectados
El comunicado subrayó que las principales víctimas son los adultos mayores, un sector especialmente vulnerable frente a las demoras, la interrupción de tratamientos y las dificultades para acceder a consultas, cirugías y medicamentos.
La entidad recordó que la salud es un derecho garantizado por la Constitución Nacional y los tratados internacionales, y rechazó que se la trate como una carga presupuestaria. En ese marco, cuestionó la falta de respuestas y el bloqueo de los canales de diálogo con las autoridades sanitarias nacionales.
Qué reclama el Colegio de Médicos
La entidad planteó cuatro medidas urgentes:
- Una mesa de diálogo resolutiva entre el Ministerio de Salud de la Nación, el PAMI y las entidades prestadoras.
- La adecuación inmediata de aranceles y cápitas a los costos operativos reales.
- La cancelación de la deuda acumulada con instituciones y profesionales.
- Garantías estatales para asegurar la continuidad y la calidad de las prestaciones.
El Colegio insistió en que el conflicto debe abordarse como un problema de salud pública y no solo como una cuestión administrativa o presupuestaria.
Un sistema bajo presión
El pronunciamiento se suma a un clima de conflicto creciente en el sector. En los últimos días, los médicos de PAMI realizaron un paro nacional de 96 horas que suspendió los turnos programados. Y en el plano provincial, los proyectos del gobierno de Axel Kicillof para crear un laboratorio estatal de medicamentos e integrar el sistema sanitario no lograron los dos tercios para llegar al recinto del Senado.
A eso se suma la situación económica general. Según el indicador Pulso PBA del Banco Provincia, la economía bonaerense entró en recesión técnica, lo que anticipa menor recaudación provincial en un momento en que crece la demanda sobre el sistema público por la pérdida de cobertura de obras sociales y prepagas.
Mesa de diálogo
Si no hay una respuesta del Gobierno nacional, es probable que más prestadores restrinjan la atención a afiliados del PAMI, lo que aumentaría la presión sobre los hospitales públicos bonaerenses. La Provincia y los municipios quedarían así absorbiendo una demanda que corresponde a la obra social nacional.
El reclamo de una mesa de diálogo resolutiva será la primera prueba. Mientras tanto, la advertencia del Colegio de Médicos expone un problema que trasciende a los prestadores: la cobertura sanitaria de millones de jubilados depende hoy de una red cada vez más frágil.


