Sábado 17 de octubre de 2026
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La CGT celebró el Día de la Lealtad con Alak en primera fila y un pedido al peronismo: dejar los egos de lado

El triunvirato habló en la sede de Azopardo y reclamó unidad y un proyecto de país con los trabajadores en el centro. Cristian Jerónimo acusó al Gobierno de meter infiltrados en la Marcha Federal Universitaria. Kicillof envió un mensaje de adhesión y el intendente platense estuvo presente.

La CGT conmemoró anoche el Día de la Lealtad con un acto en el Salón Felipe Vallese de su sede de Azopardo y un mensaje directo para la dirigencia peronista: dejar atrás los egos y las vanidades para enfrentar las elecciones presidenciales de 2027. “La sociedad argentina está esperando otra respuesta de la dirigencia”, advirtió el cotitular de la central obrera, Cristian Jerónimo.

El acto, sin bombos ni cotillón, tuvo entre sus asistentes al intendente de La Plata, Julio Alak, al expresidente Eduardo Duhalde y al ex jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina. Antes del inicio se leyó un mensaje de adhesión del gobernador Axel Kicillof, y al cierre Hugo del Carril (hijo) entonó la marcha peronista.

La CGT y su reclamo de unidad

Los tres integrantes del triunvirato coincidieron en el diagnóstico. Jorge Sola, del Seguro, planteó la necesidad de construir un proyecto de país con los trabajadores en el centro de la escena, y ofreció a la central obrera como parte de esa construcción para enfrentar a un gobierno que definió como ajeno a los intereses de los trabajadores.

Octavio Argüello, de Camioneros, puso el foco en la defensa de los derechos conquistados y sostuvo que el gran desafío del peronismo es lograr la unidad, con la doctrina como base común.

Jerónimo, del Sindicato del Vidrio, comparó el presente con etapas anteriores en las que, según dijo, se discutía cómo ampliar derechos, mientras que hoy la discusión pasa por cómo sostenerlos. Y extendió su crítica a toda la dirigencia, gremial y política.

Las acusaciones por la marcha universitaria

En otro tramo de su discurso, Jerónimo apuntó contra el Gobierno por los incidentes del jueves frente al Congreso. Acusó a la Casa Rosada de infiltrar la Marcha Federal Universitaria y de desplegar su aparato represivo, y cuestionó la pasividad frente a esos hechos.

La acusación contrasta con la versión oficial. El Gobierno presentó una denuncia penal por resistencia y atentado a la autoridad, atentado contra el orden constitucional y daño agravado, tras una jornada que dejó 25 detenidos, ocho efectivos heridos y destrozos que estimó en $90 millones. Por ahora, no hay pruebas públicas que confirmen la hipótesis de los infiltrados ni que establezcan quién organizó al grupo de encapuchados que atacó el vallado.

Alak, en Azopardo

La presencia del intendente platense tiene lectura propia. Alak, que figura entre los aspirantes a suceder a Kicillof, eligió mostrarse en el acto de la central obrera en la víspera del 17. En los últimos días, además, encabezó una clase sobre el legado del 17 de octubre junto a la vicegobernadora Verónica Magario en la UNLP y llevó la formación política del PJ a Necochea.

El gesto se da en una semana en la que el sindicalismo platense también mostró su peso: la UOCRA movilizó miles de trabajadores en el centro de La Plata para reclamar la liberación de Iván Tobar, y su vocero advirtió que el gremio será clave para definir la Intendencia y la Gobernación en 2027.

Kicillof, a distancia

El gobernador no estuvo en Azopardo, pero envió una adhesión. La CGT había decidido dar libertad de acción a sus dirigentes frente al acto que Kicillof encabezará el sábado en La Matanza, después de un debate interno entre quienes querían una adhesión orgánica, como Héctor Daer, y quienes prefieren no tomar partido en la interna peronista.

Esa tensión sigue abierta. La central obrera no está encolumnada detrás de un único presidenciable: mientras un sector respalda a Kicillof, otros miran a Sergio Uñac, a Sergio Massa o incluso al pastor Dante Gebel.

Centralidad en el peronismo

La central obrera busca recuperar centralidad en el armado del peronismo, después de haber quedado afuera de la cumbre de agosto en la que Kicillof, Massa y Máximo Kirchner acordaron defender las PASO. Su pedido de unidad la posiciona como un actor que reclama un lugar en la mesa sin alinearse todavía con ningún candidato.

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