Al llegar al acto del PJ bonaerense por el 81° aniversario del 17 de octubre, el gobernador se puso a disposición para asumir las responsabilidades que hagan falta y planteó como meta derrotar al modelo libertario en las urnas. Lo acompañaron Verónica Magario y Fernando Espinoza.
Axel Kicillof convirtió el Día de la Lealtad en una convocatoria con horizonte electoral. Al ingresar al Polideportivo Perón de González Catán, en La Matanza, donde el PJ bonaerense celebró el 81° aniversario del 17 de octubre de 1945, el gobernador definió el objetivo sin rodeos: derrotar al Gobierno de Javier Milei en las urnas. Y agregó un mensaje dirigido a la militancia y a la dirigencia: “Cuenten conmigo para organizar, para asumir las responsabilidades que haya que asumir”.
La frase retoma la que utilizó el 19 de septiembre en Avellaneda, cuando lanzó en los hechos su candidatura presidencial ante intendentes de todo el país. Ahora la repitió en el acto más simbólico del calendario peronista, como presidente del partido y único orador previsto de la jornada.
Kicillof en La Matanza: “Primero está la Patria”
En sus declaraciones previas, el gobernador se mostró optimista sobre el presente del peronismo y cuestionó a quienes, según dijo, cada año dan por muerto al movimiento. Planteó que el desafío actual es hacer todo lo necesario para recuperar el país y defender la soberanía, y resumió el mensaje que, a su juicio, debía atravesar todos los actos del día: primero está la Patria.
La apelación a la soberanía es uno de los ejes con los que Kicillof viene confrontando con la Casa Rosada. En los últimos días, la llevó a la discusión sobre el Canal Magdalena, que reclamó como obra estratégica para unir el sistema fluvial con el mar bajo control argentino.
Consultado sobre una eventual candidatura presidencial, evitó definiciones explícitas. Pero su “cuenten conmigo” difícilmente pueda leerse por fuera del calendario electoral.
Magario, Espinoza y la plana mayor bonaerense
El acto contó con la presencia de la vicegobernadora Verónica Magario, del intendente de La Matanza y presidente de la Federación Argentina de Municipios, Fernando Espinoza, y de funcionarios provinciales, intendentes, dirigentes sindicales y militancia.
Espinoza, organizador de la jornada y uno de los aspirantes a la Gobernación, planteó en la previa que el Día de la Lealtad es un momento para traer al presente la doctrina peronista. Pidió fortalecer la unidad política y organizativa del movimiento y cuestionó lo que definió como la crueldad del Gobierno de Milei hacia los argentinos.
De Berisso a La Matanza
El acto de este año completa un recorrido con fuerte anclaje en la región. En 2024, Kicillof celebró el 17 de octubre en Berisso, el llamado kilómetro cero del peronismo, en plena disputa por la conducción del PJ nacional entre Cristina Kirchner y Ricardo Quintela. En aquella ocasión eligió correrse de la pelea y repitió que su posición era la unidad.
En 2025, en la Quinta de San Vicente, abrió su discurso con una definición sobre la situación de la expresidenta, condenada en la causa Vialidad. Este año, en González Catán, el eje se desplazó hacia la organización, las responsabilidades y las urnas.
Un 17 de octubre en varios escenarios
El acto de La Matanza fue el principal, pero no el único. El cristinismo convocó a San José 1111, frente al departamento de Cristina Kirchner; la Liga de Intendentes peronistas preparó su propio encuentro en el PJ de Moreno, con Mariel Fernández como anfitriona; Máximo Kirchner viajó a Chaco para compartir la jornada con Jorge Capitanich, y la CGT celebró un día antes en Azopardo, con un pedido a la dirigencia para dejar de lado los egos.
La dispersión expone la tensión de fondo. Mientras Kicillof se ofrece para organizar, otros sectores del peronismo le reclaman, como Mariel Fernández, que se ponga al hombro la estrategia y salga a dialogar con todos; y desde La Cámpora, Máximo Kirchner admitió esta semana que hace tiempo que no habla con él.
La conducción
El discurso del gobernador será leído en clave doble: como mensaje de campaña hacia la sociedad y como señal hacia la interna. La convocatoria lograda en La Matanza y los dirigentes que se mostraron a su lado funcionarán como termómetro del respaldo que reúne dentro del PJ.
La próxima prueba orgánica será el Congreso del PJ bonaerense de noviembre, que presidirá Máximo Kirchner. Allí se verá si el “cuenten conmigo” de Kicillof se traduce en una conducción aceptada por todos los sectores o si el peronismo sigue celebrando, y compitiendo, por separado.






