Axel Kicillof y Juan Grabois cerraron juntos un foro en la UBA y mostraron una convergencia que puede reordenar al peronismo rumbo a 2027. El gobernador llamó a “terminar con la ultraderecha” y el dirigente social afirmó que están construyendo un camino común, aunque reconoció que quedan “condicionalidades” por resolver.
El encuentro fue el cierre del Foro Hacia un Nuevo Plan de Desarrollo Humano Integral, en la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA. La jornada reunió 19 mesas de trabajo sobre producción, empleo, soberanía, políticas públicas y desarrollo, con la participación de dirigentes, especialistas y organizaciones sociales.
Kicillof fue directo: “No alcanza con señalar el desastre que está provocando Milei”. Pidió construir una alternativa con perspectiva de futuro y capaz de volver a entusiasmar a la sociedad.
El gobernador planteó que el eje debe ser el desarrollo humano integral, con industrialización, distribución y una mirada federal. Su frase central —“necesitamos distribuir para crecer”— resume la agenda económica que quiere instalar frente al modelo libertario.
También criticó que buena parte de la política se haya concentrado en analizar a Milei. “De lo que se trata es de ganarle”, afirmó, antes de lanzar la metáfora que dio identidad al cierre: las nuevas canciones no las escribirá un cantautor de afuera, sino el pueblo.
Grabois avanza hacia Kicillof
Grabois recibió a Kicillof con una señal política clara: “Con Axel estamos construyendo un camino”. Aclaró que la construcción tiene condicionalidades, pero anticipó que confía en llegar a un acuerdo.
El diputado sostuvo que no se puede ampliar un frente político si antes no se “suturan las heridas del peronismo”. Su mensaje apunta a reconciliar sectores que quedaron enfrentados tras el gobierno de Alberto Fernández y a evitar que la interna peronista vuelva a bloquear una alternativa común.
Ofelia Fernández y el desafío del relato
Ofelia Fernández, encargada de la presentación, advirtió que la oposición no puede limitarse a defender estructuras estatales. “No podemos haber venido a este mundo a defender ministerios”, planteó.
Su intervención marca un problema real para el peronismo: necesita explicar qué propone más allá de la defensa del Estado. Fernández pidió transformar la crisis en una oportunidad para construir ideas concretas y un futuro que no quede como una promesa abstracta.
Qué significa para La Plata
La foto Kicillof-Grabois tiene una lectura directa en La Plata, donde la UNLP, los movimientos sociales y las organizaciones territoriales son actores centrales de la política local. Una convergencia entre el gobernador y Grabois puede sumar militancia, redes sociales y capacidad de movilización en la región.
Pero también abre tensiones. El espacio de Grabois representa un peronismo más combativo y popular, mientras Kicillof necesita sostener una coalición amplia que incluya intendentes, sindicatos y sectores moderados. La pregunta es si esa alianza puede ordenarse sin reproducir las fracturas que debilitaron al Frente de Todos.
El escenario a corto plazo
El foro dejó una plataforma programática en construcción, pero no definiciones electorales. Grabois habló de “condicionalidades” y Kicillof evitó anunciar candidaturas o fórmulas.
La prueba será convertir el encuentro en una estructura política estable: acuerdos programáticos, presencia territorial y una conducción compartida. Si eso avanza, el peronismo podría entrar en 2027 con una alternativa más amplia y con mayor capacidad de disputar el voto anti Milei. Si no, la foto de la UBA quedará como una señal de apertura sin contenido institucional.


