En una nueva escala de su gira por provincias no peronistas, el gobernador bonaerense planteó una construcción política de abajo hacia arriba y tomó distancia de las designaciones desde arriba. Se reunió con el gobernador radical Carlos Sadir y encabezó un acto en Palpalá con intendentes, legisladores y dirigentes. La visita se da en medio de la crisis del PJ jujeño.
Axel Kicillof sumó una nueva escala en su recorrida por el país rumbo a 2027. Desde Jujuy, el gobernador bonaerense dejó un mensaje con destinatario claro: el propio peronismo.
“Venimos a escuchar. Está todo el mundo cansado de que vengan con el dedo”, afirmó, según informó Infocielo. La frase resume el método con el que Kicillof busca construir su candidatura presidencial: recorrer las provincias, sumar referentes locales y diferenciarse de las definiciones tomadas desde arriba.
El mensaje de Kicillof en Jujuy
La expresión “venir con el dedo” remite, en la tradición peronista, a la designación de candidatos y conducciones sin participación de las bases. Por eso, el mensaje se leyó en clave interna.
En ese sentido, la frase se alinea con la principal bandera política del gobernador en este tramo: la defensa de las PASO. Para Kicillof, las primarias son la herramienta para que el peronismo resuelva sus diferencias con participación y no por decisiones de cúpula.
Además, el mensaje llega pocas horas después de la cumbre con los intendentes del MDF en La Plata. Allí, un ministro bonaerense planteó que la disputa no debe ser con Cristina Kirchner ni con Máximo Kirchner, sino con el Gobierno nacional.
Una agenda institucional y política
La visita combinó dos planos. Por un lado, el institucional: Kicillof fue recibido por el gobernador de Jujuy, el radical Carlos Sadir, en un encuentro con firma de convenios. Según Letra P, el esquema replica la visita que realizó en junio a Corrientes, donde lo recibió el gobernador Juan Pablo Valdés.
Por otro lado, el político: el gobernador viajó a Palpalá, donde lo acompañó el intendente Rubén Eduardo Rivarola, uno de sus principales referentes en la provincia. Allí encabezó un acto y se reunió con intendentes, legisladores y dirigentes políticos y sindicales jujeños.
Un PJ en crisis
La visita estuvo atravesada por la situación del peronismo jujeño. El PJ provincial está intervenido desde 2023 y, según distintos medios, quedó partido en medio de la disputa entre Cristina Kirchner y Kicillof.
Por eso, la presencia del gobernador bonaerense tiene un peso especial. Kicillof busca ordenar apoyos en provincias donde el peronismo atraviesa conflictos internos y no gobierna.
La gira de construcción política
Jujuy forma parte de una recorrida más amplia por provincias gobernadas por otros signos políticos. Según Letra P, antes de fin de año Kicillof prevé visitar otras tres:
- Chubut, gobernada por Ignacio Torres, del PRO.
- Entre Ríos, gobernada por Rogelio Frigerio.
- Santa Fe, gobernada por Maximiliano Pullaro.
El objetivo es repetir el esquema: actividades de gestión, convenios con universidades y gobiernos provinciales, y encuentros con referentes locales del MDF. A la par, el gobernador viene de desembarcar en la Ciudad de Buenos Aires con el Congreso Productivo del MDF porteño.
El contexto: Lula y las encuestas
El viaje se da en un momento de impulso para Kicillof. Tras el triunfo de Lula da Silva en Brasil, el gobernador redobló su mensaje de que existe “otro camino” frente al programa de Javier Milei.
Las encuestas acompañan: según el último informe nacional de Zuban Córdoba, Kicillof encabeza el ranking de imagen de dirigentes con un 46% de positiva y es el que reúne mayor potencialidad de voto, con un 47%.
El mensaje desde Jujuy anticipa el tono de la disputa interna del peronismo en los próximos meses. Si se eliminan las PASO, la definición de candidaturas quedará en manos de acuerdos de cúpula, justamente el escenario que Kicillof cuestiona.
En definitiva, el gobernador apuesta a construir una candidatura con base federal y territorial. Y con frases como la de Jujuy, busca diferenciarse dentro del propio peronismo.


