La conmemoración por el 50° aniversario del golpe de Estado de 1976 volvió a mostrar una postal conocida pero no por eso menos contundente: una Plaza de Mayo colmada, con miles de personas movilizadas bajo una consigna que atraviesa décadas —“que digan dónde están”— y un fuerte contenido político dirigido al gobierno de Javier Milei.
La jornada, convocada por organismos de derechos humanos junto a organizaciones sociales, políticas y sindicales, reunió no solo a militantes sino también a una amplia participación de ciudadanos sin identificación partidaria. El acto central transcurrió sin incidentes, pese al clima previo marcado por tensiones con la Casa Rosada, que en los días anteriores había difundido un mensaje alineado con la idea de “Memoria Completa”, rechazada por los convocantes por considerar que relativiza el terrorismo de Estado.

Un documento con críticas al Gobierno y reivindicación histórica
El texto consensuado, leído sobre el escenario montado frente a la Casa Rosada, volvió a poner en el centro la cifra de 30 mil desaparecidos y el reclamo por su destino. “Son 30 mil. Fue genocidio”, remarcaron los organismos, en respuesta directa a las posturas oficiales que cuestionan ese número.
La lectura estuvo a cargo de referentes históricos como Estela de Carlotto, Taty Almeida y Adolfo Pérez Esquivel, quienes reivindicaron el proceso de Memoria, Verdad y Justicia y trazaron un paralelismo entre la política económica de la dictadura y el rumbo actual.

“El modelo que impulsa Milei retoma lineamientos de la dictadura: desindustrialización, apertura económica y pérdida de derechos”, señalaron en el documento. También hubo cuestionamientos a gobiernos anteriores como los de Carlos Menem y Mauricio Macri, a quienes ubicaron dentro de una misma matriz económica.
Además, denunciaron un avance en la criminalización de la protesta social y advirtieron sobre la situación judicial de manifestantes y dirigentes sociales, en un contexto donde —según indicaron— ya hay más de 200 personas procesadas en causas vinculadas a protestas desde 2024.
Identidad, recortes y advertencias
Durante su intervención, Carlotto puso el foco en el impacto de los recortes en organismos clave para la búsqueda de identidad, como el Banco Nacional de Datos Genéticos y la CONADI. “El Estado debe garantizar la restitución de los nietos apropiados”, sostuvo, en una advertencia directa sobre la continuidad de esas políticas públicas.
El documento también recordó el funcionamiento de más de 800 centros clandestinos de detención durante la dictadura, la apropiación de bebés y la condición imprescriptible de los delitos de lesa humanidad.

La previa: militancia, Kicillof y el eje en Cristina
Antes del acto central, la movilización comenzó con la tradicional marcha desde la ex ESMA hasta Plaza de Mayo, encabezada por La Cámpora. La columna hizo una parada en el domicilio de Cristina Fernández de Kirchner, donde se reiteraron consignas en su defensa y la exmandataria salió a saludar a los militantes.

En paralelo, el gobernador bonaerense Axel Kicillof participó de actividades con organismos de derechos humanos antes de sumarse a la plaza. En su mensaje, vinculó la agenda de derechos humanos con la situación social actual: “Hoy también se lucha por los pibes que tienen hambre y por los trabajadores despedidos”, planteó, en una lectura que buscó actualizar el eje histórico hacia el presente económico.
Réplicas en la Provincia y una vigilia con sello platense
La movilización tuvo réplicas en distintas ciudades bonaerenses como Mar del Plata, Bahía Blanca, Tandil y Necochea, con marchas, actos y actividades culturales que reforzaron la consigna de memoria activa.
En La Plata, la vigilia del 23 de marzo volvió a consolidarse como uno de los puntos fuertes de la conmemoración en el interior. Con epicentro en Plaza Moreno y Plaza San Martín, miles de personas participaron de una jornada que combinó movilización, intervenciones artísticas y acciones simbólicas.

Una de las imágenes más impactantes fue la instalación de cientos de pares de zapatos alineados, representando a los detenidos desaparecidos de la región. La intervención, impulsada por HIJOS, sintetizó en clave visual una consigna que, medio siglo después, sigue vigente: hacer presentes a quienes aún faltan.


