La investigación por la droga adulterada que dejó 111 muertos y decenas de sobrevivientes con secuelas avanza en los tribunales federales de La Plata. El juez Ernesto Kreplak planea ampliar las citaciones y ya dispuso nuevos operativos en laboratorios vinculados.
Se cumple un año de la causa judicial por el fentanilo adulterado que conmocionó al país y tuvo epicentro en el Conurbano bonaerense. La tragedia dejó 111 víctimas fatales y al menos 49 sobrevivientes con secuelas graves, un saldo que expuso la fragilidad del sistema de control sobre sustancias ilegales y el impacto directo en los barrios más vulnerables.
La estrategia judicial
El juez federal de La Plata, Ernesto Kreplak, que lleva adelante la investigación, tiene previsto lanzar en abril una nueva ronda de indagatorias a todos los imputados. La primera citación había abarcado solo 20 muertes, pero con el avance de la pesquisa se sumaron 91 víctimas más y pruebas clave que fortalecen la acusación.
En paralelo, Kreplak ordenó allanamientos en laboratorios vinculados a la producción de la sustancia adulterada, en busca de documentación y material que permita reconstruir la cadena de responsabilidades.
Impacto en la región
La Plata y el Gran Buenos Aires quedaron en el centro de la escena. La causa no solo expone el drama social de las adicciones y el narcotráfico, sino también la capacidad del Estado para investigar y sancionar a quienes operan detrás de estas redes. En la ciudad, el tema se sigue con atención porque marca un precedente en la lucha contra el crimen organizado y la salud pública.
Derivaciones políticas y sociales
La ampliación de indagatorias y los nuevos allanamientos anticipan un proceso judicial más complejo, con posibles derivaciones políticas y sociales. El desafío será que la causa no quede atrapada en la burocracia y logre avanzar hacia condenas concretas, en un contexto donde la seguridad y el narcotráfico son ejes de debate permanente en la Provincia.


