Las próximas facturas del servicio de agua en la provincia de Buenos Aires llegarán con un fuerte impacto en el bolsillo de los usuarios. La empresa estatal Aguas Bonaerenses S.A. (ABSA) confirmó que en los recibos correspondientes a abril y mayo se incorporarán cargos retroactivos que no fueron aplicados en los períodos de febrero y marzo, lo que provocará un incremento considerable en el monto final.
La medida surge de la resolución 66/2026 del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires y del Decreto 127/2026 firmado por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, normas que habilitaron la actualización del esquema tarifario del servicio. A partir de estas disposiciones, la empresa comenzó a emitir las facturas de abril con los nuevos valores.
Cómo impactará el aumento en las facturas
Según informó la compañía, los montos que se verán en abril y mayo incluyen el valor actualizado del servicio más los cargos pendientes que no se habían incorporado en las facturas anteriores.
Un ejemplo que difundió la empresa permite dimensionar el aumento: un usuario residencial con servicio de agua y cloaca de rango 5 que venía pagando $15.347,28 en febrero y marzo pasará a abonar $27.623,88 en los próximos dos bimestres.
En ese total, el nuevo valor del servicio asciende a $21.485,88 mientras que el retroactivo correspondiente a los meses previos suma $6.138.
La empresa adelantó que las facturas de junio y julio volverán a bajar respecto de esos picos, ya que en esos períodos ya no estarán incluidos los cargos retroactivos. En ese caso, el monto estimado se ubicará en torno a $21.485,88 y podría alcanzar aproximadamente $22.368,06 según el mecanismo de actualización que comenzará a aplicarse desde entonces.
Ajustes automáticos desde junio
El nuevo esquema tarifario también introduce un sistema de actualización bimestral. A partir de junio, los valores del servicio podrán modificarse de manera periódica mediante una fórmula polinómica que tomará como referencia dos indicadores clave de la economía: el índice salarial y el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM), especialmente en los rubros vinculados a energía eléctrica y productos químicos.
Con este mecanismo, la empresa busca trasladar a la tarifa las variaciones en los costos de operación del servicio. No obstante, desde la compañía señalaron que, aun con esos ajustes, las facturas posteriores serían menores a las de abril y mayo, que concentran el impacto del retroactivo.
Fin de las boletas en papel
En paralelo a la actualización tarifaria, ABSA confirmó otro cambio en la modalidad de facturación. Las boletas dejarán de enviarse en formato papel y pasarán a ser exclusivamente digitales.
Los vencimientos de abril y mayo serán los últimos en los que se entregará la factura física en los domicilios. Desde junio, la empresa comenzará a enviar las boletas electrónicas en cumplimiento de la Ley 15.557 de la Provincia de Buenos Aires.
Para recibir las facturas, los usuarios deberán registrar un correo electrónico y mantener actualizado su domicilio digital. Quienes aún no lo hayan hecho podrán completar el trámite a través del centro de atención telefónica de la empresa (0810-999-2272) o en las oficinas de atención personalizada.
El cambio impacta directamente en ciudades abastecidas por la empresa, entre ellas La Plata, donde el servicio de agua y cloacas forma parte de las discusiones recurrentes entre usuarios, municipios y la provincia por el nivel de tarifas y la calidad del suministro.


