En una región donde la política a menudo se ve empañada por la opulencia, Mujica fue un faro de humildad y lucha social, y su partida resonó con fuerza en el arco político argentino.
Montevideo y Buenos Aires se unieron en un sentido adiós al expresidente uruguayo José «Pepe» Mujica, cuya muerte, confirmada este martes 13 de mayo de 2025, dejó un vacío en la política latinoamericana. Desde Argentina, figuras clave como Alberto Fernández, Axel Kicillof y Sergio Massa expresaron su profundo pesar, destacando la coherencia, austeridad y compromiso con los más humildes que marcaron la vida y legado del exmandatario. En una región donde la política a menudo se ve empañada por la opulencia, Mujica fue un faro de humildad y lucha social, y su partida resonó con fuerza en el arco político argentino.
Un adiós cargado de admiración
El expresidente argentino Alberto Fernández fue uno de los primeros en pronunciarse tras conocerse la noticia. En un mensaje compartido en redes sociales, Fernández lamentó la pérdida de quien consideró «un ejemplo de austeridad en una sociedad que premia a quienes amasan fortunas». En un tono emotivo, señaló: «Sin Francisco y sin Pepe, el mundo se entristece y se debilita», en referencia al papa Francisco y al propio Mujica, a quien describió como «el mejor de los cristianos» sin serlo formalmente. Fernández, quien mantuvo una relación cercana con Mujica, resaltó su capacidad para trascender la política banal y encarnar valores de solidaridad y compromiso.
Por su parte, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, también rindió homenaje al líder uruguayo. En un comunicado, Kicillof destacó la trayectoria de Mujica como un luchador incansable: «Perseguido, torturado y encarcelado por pelear contra una dictadura y en favor de un mundo mejor, dejó un ejemplo inmenso de lucha, integridad y compromiso con la justicia social». El gobernador, conocido por su cercanía con los sectores populares, subrayó el impacto de Mujica en la construcción de políticas inclusivas, un legado que, según afirmó, seguirá inspirando a generaciones.
Sergio Massa, referente del Frente Renovador y exministro de Economía, se sumó a los tributos con un mensaje que resaltó la coherencia del expresidente uruguayo. «Hay dirigentes que marcan un rumbo por lo que dicen, por lo que hacen y, también, por cómo viven. Pepe fue uno de ellos», escribió Massa en su cuenta de X. En su despedida, destacó la honestidad y el compromiso de Mujica con los más humildes, asegurando que su ejemplo será «una guía» para quienes creen en una política con valores.
Mujica: un símbolo de coherencia y austeridad
José «Pepe» Mujica, fallecido a los 90 años, fue mucho más que un expresidente de Uruguay (2010-2015). Su vida estuvo marcada por la resistencia, primero como guerrillero del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros, luego como preso político durante la dictadura uruguaya, y finalmente como un líder que transformó la política con su estilo austero y su discurso centrado en la justicia social. Su decisión de vivir en una modesta chacra, donar gran parte de su salario y rechazar los lujos del poder lo convirtieron en un ícono global, a menudo descrito como «el presidente más pobre del mundo», un título que él mismo rechazaba, insistiendo: «No soy pobre, vivo con austeridad y renunciamiento».
En Argentina, Mujica fue una figura admirada por su cercanía con los movimientos populares y su capacidad para tender puentes en momentos de crisis. Durante su presidencia, mantuvo una relación fluida con el gobierno de Cristina Kirchner y, más tarde, con Alberto Fernández, con quien compartió charlas y actos, como la memorable visita al Colegio Nacional Buenos Aires en 2019. En aquella ocasión, Fernández lo presentó como «un modelo de lo que debe ser un político», un reconocimiento que hoy resuena en las palabras de despedida del expresidente argentino.
Un legado que trasciende fronteras
El impacto de Mujica en la política argentina se reflejó también en su apoyo a figuras como Sergio Massa durante la campaña presidencial de 2023. En un video que generó controversia, Mujica expresó que, de ser argentino, votaría por Massa «con las dos manos», un respaldo que provocó críticas de opositores como Patricia Bullrich, pero que consolidó su influencia en el progresismo regional.
Más allá de las coyunturas electorales, Mujica fue un consejero en tiempos de tensión. En 2021, durante una crisis institucional en el gobierno de Alberto Fernández, el uruguayo instó al Frente de Todos a priorizar la unidad: «Lo que más necesita la Argentina es la unidad con la diversidad», dijo, recurriendo a su experiencia en el Frente Amplio uruguayo. Sus palabras, cargadas de pragmatismo y empatía, resonaron en un país marcado por las divisiones políticas.
Reacciones en redes y el eco en la región
La muerte de Mujica generó una ola de mensajes en redes sociales, donde usuarios de Argentina, Uruguay y toda América Latina compartieron frases célebres del expresidente, como «Pobres no son los que tienen poco, sino los que quieren mucho». En X, las publicaciones de Fernández, Kicillof y Massa se viralizaron rápidamente, acumulando miles de interacciones que reflejaron el cariño y respeto hacia el líder uruguayo.
En Uruguay, el presidente Luis Lacalle Pou decretó tres días de duelo nacional, mientras que mandatarios como Lula da Silva (Brasil) y Gabriel Boric (Chile) también expresaron su dolor, destacando el rol de Mujica como un defensor de la democracia y los derechos humanos. En Argentina, el gobierno de Javier Milei no emitió un comunicado oficial hasta el cierre de esta nota, lo que generó críticas en sectores progresistas que esperaban un reconocimiento institucional.
Un faro para el futuro
La partida de José «Pepe» Mujica no solo cierra un capítulo en la historia de Uruguay, sino que plantea un desafío para la política latinoamericana: ¿cómo honrar su legado en un contexto de polarización y descreimiento? Para Alberto Fernández, Axel Kicillof y Sergio Massa, la respuesta parece clara: seguir su ejemplo de coherencia, austeridad y compromiso con los más vulnerables.
Mientras las calles de Montevideo se llenan de flores y mensajes en memoria de Mujica, en Argentina su figura seguirá siendo un recordatorio de que la política, en su mejor versión, es un acto de servicio. Como él mismo dijo alguna vez: «No se trata de cambiar el mundo, sino de no dejar que el mundo nos cambie». Su voz, aunque silenciada, resonará por generaciones.