La búsqueda de vivienda en La Plata —especialmente en pleno enero, con estudiantes y trabajadores intentando cerrar contratos antes de que comience el año académico— se volvió terreno fértil para estafadores que operan a través de Facebook Marketplace y otras plataformas digitales. En un contexto de alta demanda y precios que ya tensionan el mercado inmobiliario, aparecen publicaciones de supuestos alquileres que esconden un negocio fraudulento: alquileres que no existen o que no están disponibles en realidad.
La mecánica de la trampa digital
Los delitos vinculados a alquileres falsos consisten en publicar fotos y descripciones atractivas de propiedades que, a simple vista, parecen una oportunidad conveniente en el saturado mercado local. Atraídos por precios por debajo de los valores habituales o la promesa de disponibilidad inmediata, muchos buscan cerrar el trato rápido. Eso es lo que precisamente buscan los estafadores: urgencia y dinero en mano antes de que el posible inquilino verifique la veracidad de la oferta.
En muchos casos, los perfiles detrás de estos anuncios no están asociados a inmobiliarias ni a propietarios con historial verificable. A diferencia de portales de alquileres tradicionales, donde existe cierta regulación y reputación pública, en las redes sociales basta un perfil nuevo, sin historial ni verificación, para publicar y empezar a captar víctimas. Expertos en seguridad digital señalan que perfiles con pocos amigos, datos inconsistentes o sin actividad previa suelen ser señales de alarma.
Cómo actúan los estafadores
Los estafadores suelen evitar el contacto presencial con la propiedad. En su lugar, incentivan a quienes buscan alquilar a anticipar pagos por depósito o seña sin mostrar el inmueble primero, o a cerrar el trato mediante transferencias bancarias o métodos difíciles de rastrear. Otra bandera roja es quien presiona para confirmar un acuerdo sin permitir una visita física o rechaza facilitar información verificable sobre la titularidad del inmueble.
Una vez recibido el dinero, los estafadores pueden desaparecer del mapa digital —bloqueando a la víctima y eliminando sus perfiles— dejando a la persona sin la vivienda acordada y con pocos recursos para recuperar los fondos. Por eso la prevención y verificación previa son claves.
Recomendaciones para evitar caer en la trampa
Especialistas consultados recomiendan extremar la cautela al buscar alquileres en redes sociales y marketplaces digitales:
- Verificar identidad: confirmá la información del oferente (teléfono fijo, DNI, antecedentes, referencias).
- Comparar precios: una oferta muy por debajo del promedio de la zona suele ser poco creíble.
- No pagar antes de ver: nunca transferir dinero ni enviar datos bancarios antes de visitar el inmueble y conocer cara a cara al propietario o a su representante.
- Desconfiar de urgencias: quienes intentan generar presión para cerrar rápidamente suelen usar una técnica común de fraude.
Además de estos pasos, mantener una comunicación transparente, utilizar plataformas reconocidas con sistemas de seguridad y, de ser posible, acudir a inmobiliarias o martilleros matriculados puede reducir ampliamente el riesgo de ser víctima de estas estafas.
Qué hacer si fuiste estafado
Si sospechás que has sido víctima de un alquiler falso en Facebook u otra red social, interrumpí toda comunicación con el oferente, reuní todas las pruebas del contacto (capturas, conversaciones, comprobantes de pago) y presentá una denuncia policial. También es útil reportar la publicación a la plataforma correspondiente para que sea eliminada. Cuanto antes se actúe, mayores son las posibilidades de trazar responsabilidades.


