La región vuelve a estar en alerta por una nueva crecida del Río de la Plata. Los pronósticos indican que el nivel del agua podría superar los 3 metros en las próximas horas. El fenómeno afectaría principalmente a Ensenada, Berisso y sectores bajos cercanos a la costa.
La suba del río responde a la combinación de vientos fuertes del sudeste y condiciones climáticas que empujan el agua hacia la ribera. Cuando se dan estos factores, el nivel puede aumentar en poco tiempo.
Zonas con mayor riesgo
En Ensenada, los barrios próximos al río suelen registrar anegamientos cuando el agua alcanza valores altos. En Berisso ocurre una situación similar en áreas cercanas al puerto y la costa.
En La Plata, aunque el casco urbano no está sobre la ribera, los arroyos y desagües pueden verse afectados si el nivel del río se mantiene elevado durante varias horas. Esto puede complicar el escurrimiento en días de lluvia.
Las autoridades recomiendan evitar circular por calles costeras, retirar vehículos de zonas bajas y no arrojar residuos que obstruyan desagües. También piden seguir los canales oficiales para conocer la evolución del nivel del agua.
Un fenómeno habitual, pero con impacto
Las sudestadas forman parte del comportamiento natural del Río de la Plata. Sin embargo, cuando el agua supera ciertos niveles, genera problemas en barrios ribereños.
En los últimos años se realizaron obras hidráulicas en distintos puntos de la región. Aun así, los eventos climáticos intensos obligan a activar protocolos preventivos cada vez que el río se acerca a marcas críticas.
Si el nivel finalmente supera los 3 metros, podrían registrarse anegamientos temporales y complicaciones en accesos costeros. Por eso, las próximas horas serán clave para evaluar el impacto real en la región.


