Miércoles 21 de octubre de 2026
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Asambleas de inundados: fuerte reclamo contra el exceso de cemento en las obras de plazas y parques

Las organizaciones vecinales de Tolosa, Villa Elvira, Los Hornos y el Espacio de Inundados de La Plata emitieron un comunicado conjunto bajo la consigna “Basta de cementar”. Cuestionan las obras en Plaza Italia, San Martín, Rocha, España, el Parque San Martín, el Parque Saavedra y las intervenciones previstas en el Paseo del Bosque.

Además, advierten por la llegada del “Súper Niño”, reclaman mayor prevención hídrica y piden ampliar las superficies verdes en una ciudad que no olvida la tragedia del 2 de abril de 2013.

Las asambleas de inundados de La Plata volvieron a hacerse escuchar y lanzaron un fuerte reclamo contra la gestión del intendente Julio Alak. A través de un comunicado conjunto bajo la consigna “Basta de cementar”, las organizaciones vecinales de Tolosa, Villa Elvira, el Parque Recreativo para Los Hornos y el Espacio de Inundados de La Plata cuestionaron el avance de las obras en plazas y parques. Además, denunciaron que la colocación de baldosas y la extracción de árboles están reduciendo peligrosamente las superficies verdes en una ciudad que arrastra un trauma hídrico profundo.

El planteo apunta directo al núcleo de la agenda política local. Por un lado, cuestiona las obras que la gestión de Alak viene presentando como una de sus principales banderas. Por otro, instala la discusión sobre el modelo urbano y la preparación frente a eventos climáticos extremos. En consecuencia, el reclamo abre un nuevo frente de debate para el oficialismo platense, que ya acumula tensiones con el Colegio de Arquitectos, la Facultad de Arquitectura de la UNLP y la oposición en el Concejo Deliberante por el nuevo Código de Ordenamiento Urbano.

Asambleas de inundados: qué dice el comunicado

Las organizaciones advirtieron sobre el avance de las superficies impermeables y la reducción de las áreas verdes. Según plantearon, las intervenciones municipales incluyen la extracción de árboles y la colocación de baldosas. En consecuencia, consideran que son decisiones perjudiciales para una ciudad expuesta al riesgo hídrico. El reclamo tiene un trasfondo urbanístico pero también político: los vecinos sienten que el Municipio prioriza la estética visible de las plazas remodeladas por sobre la prevención concreta.

En el documento, los vecinos mencionaron las obras realizadas en las plazas Italia, San Martín, Rocha y España. Además, incluyeron las intervenciones en el Parque San Martín, también conocido como Vucetich, y el Parque Saavedra. Sin embargo, el foco principal del rechazo se concentra en los trabajos previstos en el Paseo del Bosque.

El Bosque, un patrimonio en disputa

Sobre el Bosque, las asambleas recordaron que el espacio fue declarado paisaje protegido de interés provincial en 2006, mediante la Ley N° 13.593. Además, en 2018 recibió el nombre de “El Bosque Dr. René Favaloro”. Las organizaciones rechazaron también la posibilidad de instalar rejas en el predio y sostuvieron que se trata de un patrimonio que pertenece a toda la comunidad.

En paralelo, las asambleas aseguraron que sus pedidos de información sobre el impacto ambiental de las obras no obtuvieron respuestas satisfactorias. En consecuencia, cuestionaron que sus opiniones no sean tenidas en cuenta en el proceso de toma de decisiones. En ese marco, reclamaron que cualquier política sobre los espacios públicos contemple las características ambientales específicas de la ciudad.

El riesgo del “Súper Niño” y la memoria del 2 de abril

El eje más sensible del comunicado es la preparación frente a posibles eventos climáticos extremos. Las organizaciones alertaron sobre la llegada del denominado “Súper Niño” y señalaron que otros municipios ya están difundiendo recomendaciones a la población. Sin embargo, remarcaron que en La Plata todavía existen dudas sobre cómo actuar ante una inundación de magnitud.

El reclamo remite directamente a la tragedia del 2 de abril de 2013, cuando una inundación histórica afectó a la ciudad y dejó una marca profunda en sus habitantes. En consecuencia, las asambleas sostienen que la experiencia refuerza la necesidad de priorizar políticas de prevención, información pública y preparación comunitaria. Para los vecinos, lo que falta no es solo infraestructura: también falta un plan concreto para que la gente sepa qué hacer cuando la lluvia empieza a desbordar los conductos.

Por otro lado, cuestionaron el dinero destinado a las obras de puesta en valor de plazas y parques. Para las organizaciones, una parte de esos recursos debería orientarse a campañas preventivas y simulacros para que los platenses sepan cómo responder ante una emergencia hídrica. La discusión plantea un dilema concreto: entre la obra visible y la obra invisible pero esencial, ¿qué prioriza el Municipio?

Las asambleas de inundados y sus propuestas

Entre las propuestas concretas, las organizaciones reclamaron:

  • Ampliar las superficies verdes en plazas, parques y espacios públicos.
  • Incorporar reservorios en los edificios como mecanismo de absorción de agua.
  • Frenar el relleno de humedales para desarrollos inmobiliarios.
  • Preservar los árboles existentes y evitar extracciones innecesarias.
  • Garantizar el acceso libre al Bosque y rechazar la instalación de rejas.
  • Transparentar los estudios de impacto ambiental de las obras municipales.
  • Lanzar campañas de prevención hídrica con participación comunitaria.

El comunicado concluye con un mensaje directo al Gobierno local: “Más superficie verde, menos cemento”. Las asambleas sostienen que el cuidado de los espacios naturales y la prevención deben ocupar un lugar central en la planificación urbana de una ciudad que, según remarcan, continúa expuesta a las inundaciones.

La lectura política del reclamo

El pronunciamiento de las asambleas de inundados se cruza con un escenario político local cada vez más complejo para la gestión de Alak. En las últimas semanas, el intendente acumuló tensiones con distintos sectores vinculados a la planificación urbana. Por un lado, el portazo del Colegio de Arquitectos al Consejo de Ordenamiento Urbano Territorial (COUT) marcó una ruptura institucional. Por otro, la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNLP ya se había bajado del organismo en junio por motivos similares.

Además, el bloque de La Libertad Avanza en el Concejo Deliberante presentó un pedido de informes sobre el funcionamiento del COUT. En paralelo, el debate por el proyecto de Capacidad Constructiva Adicional (CCA) suma cuestionamientos técnicos. En consecuencia, el oficialismo platense enfrenta ahora un nuevo frente: el de los vecinos organizados que vivieron la tragedia del 2013 y que no están dispuestos a aceptar que se tome ninguna decisión urbanística sin consulta previa.

Para la oposición local, el reclamo abre una ventana política. Los libertarios y otros espacios opositores pueden capitalizar el malestar y profundizar la discusión sobre los costos políticos de las obras de puesta en valor. Por su parte, el oficialismo bonaerense enfrenta un dilema delicado: cómo mostrar gestión visible sin pasar por encima de las voces de los vecinos que exigen más consulta y menos cemento.

El cruce con otros debates

El reclamo de las asambleas de inundados se articula con otras discusiones que InfoPlatense viene cubriendo. Por un lado, el mercado inmobiliario platense encabeza la caída provincial, con permisos de obra que crecen pero actividad real que se contrae. Por otro, la discusión sobre el nuevo Código de Ordenamiento Urbano y el proyecto de Capacidad Constructiva Adicional pone sobre la mesa cómo se regula el desarrollo urbano. Además, el conflicto político con el oficialismo nacional por los fondos hídricos —que el gobernador Kicillof amenaza con llevar a la Justicia— deja a la ciudad en el medio de una pulseada por los recursos para prevenir inundaciones.

En consecuencia, el reclamo vecinal no aparece aislado. Es parte de un escenario más amplio donde se discute el modelo de ciudad, el financiamiento de las obras hídricas y las prioridades políticas de los distintos niveles del Estado. Para los platenses que vivieron el 2 de abril, el mensaje es contundente: la memoria no se borra con baldosas nuevas.

El Municipio deberá responder al planteo de las asambleas de inundados en los próximos días. Hasta el momento, no hay comunicación oficial de la gestión de Alak sobre el contenido del reclamo. En paralelo, los vecinos anticipan que mantendrán el estado de alerta y que seguirán realizando actividades para visibilizar la discusión.

Para La Plata, el escenario de los próximos meses marcará un nuevo capítulo del eterno debate sobre el modelo urbano. Por un lado, aparecen las obras de puesta en valor que el oficialismo defiende como una recuperación de los espacios públicos. Por otro, crece la voz de los vecinos que piden menos cemento y más preparación hídrica. El 2 de abril de 2013 enseñó que lo que no se previene se termina pagando mucho más caro.

En consecuencia, el pronunciamiento de las asambleas de inundados abre una ventana política importante para el debate urbano platense. El Municipio tiene ahora la posibilidad de abrir un canal de diálogo real con los vecinos o de seguir avanzando sin consulta. En cualquier caso, la discusión sobre el modelo de ciudad —y sobre quién define qué se cementa y qué se preserva— ya está instalada en la agenda política local.

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