El aumento de alquileres en septiembre depende de la fórmula que cada contrato haya pactado. Existen dos índices principales: el ICL y el IPC. Según cuál se use, la suba puede variar bastante.
Para quienes tienen contratos que se actualizan este mes, la calculadora vuelve a ser protagonista.
Los porcentajes de septiembre según cada índice
El Índice de Contratos de Locación (ICL) difundió sus nuevos valores para septiembre. La actualización trimestral llega al 7,33%. La cuatrimestral, al 11,14%. La semestral, al 16,78%. Y la anual, al 31,58%.
En cambio, si el contrato usa el Índice de Precios al Consumidor (IPC), los números son distintos. La actualización trimestral arranca desde el 6,22%. La cuatrimestral llega al 8,99%. Y la semestral, al 15,96%.
Esta diferencia no es un detalle menor. Dos personas que empezaron a alquilar en fechas similares pueden enfrentar aumentos muy distintos. Todo depende de qué índice eligieron al firmar el contrato.
Cómo se calculan ambos índices
El ICL lo elabora el Banco Central. Combina la evolución de los precios y de los salarios. Por eso, refleja tanto la inflación como el poder adquisitivo.
El IPC, en cambio, mide solamente la inflación acumulada durante el período pactado. No toma en cuenta los salarios.
Un ejemplo concreto: de $350.000 a casi $390.000
Para entender el impacto real, sirve un caso simple. Imaginemos a alguien que empezó el año alquilando un monoambiente por $350.000. Su contrato se actualiza cada cuatro meses.
Si ese contrato usara el IPC, el aumento cuatrimestral sería del 8,99%. El alquiler pasaría a $381.465. Eso implica $31.465 más por mes.
En cambio, si el contrato usara el ICL, correspondería el 11,14%. El alquiler subiría hasta $388.990. La diferencia con el valor inicial sería de casi $39.000.
Entre ambas alternativas, la brecha llega a unos $7.500 mensuales. Puede parecer poco. Sin embargo, ese efecto se acumula con cada nueva actualización del contrato.
Los valores en el mercado platense
En La Plata, los contratos a dos años con actualización cuatrimestral por IPC son de los más comunes. Según la martillera local Gisela Agostinelli, los precios se mantienen relativamente estables. Los monoambientes rondan los $350.000. Los departamentos de dos dormitorios, los $700.000.
Sin embargo, esos valores no cuentan toda la historia. Las expensas suelen ser el factor decisivo a la hora de elegir entre dos propiedades similares. Según un informe reciente sobre el mercado local, un departamento de un dormitorio puede superar los $620.000 mensuales cuando se suman alquiler y expensas juntos.
Lo que hay que mirar antes de firmar
Elegir una vivienda no depende solo del precio inicial. También importa la frecuencia de actualización. Un contrato con ajuste anual puede arrancar más barato, pero implica un salto grande cuando llega el momento de actualizarlo. Uno trimestral o cuatrimestral, en cambio, reparte los aumentos en plazos más cortos.
Por eso, para calcular el costo real de un alquiler hace falta conocer tres datos: el valor inicial, la frecuencia de actualización y el índice que se va a usar. Esos tres factores, combinados, pueden generar resultados muy distintos a lo largo de un mismo año.


