La obra vial que busca mitigar uno de los cuellos de botella más sensibles entre la capital provincial y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) ya está en marcha. Desde comienzos de esta semana se iniciaron los trabajos para construir un cuarto carril en la Autopista Buenos Aires — La Plata, en el tramo de mayor uso desde Avellaneda hasta Berazategui, un corredor que diariamente concentra decenas de miles de vehículos y que históricamente genera congestión, especialmente en horas pico.
Este proyecto forma parte del plan de obras que la empresa estatal Autopistas de Buenos Aires S.A. (Aubasa) viene impulsando para mejorar la conectividad entre el sur del Gran Buenos Aires, CABA y La Plata, e intenta reducir la demora habitual que enfrentan usuarios, transportistas y servicios públicos.
¿Qué implica la obra y por qué importa?
La iniciativa contempla la construcción de un cuarto carril por sentido a lo largo de 20 kilómetros de traza, además de trabajos sobre la calzada existente que incluyen repavimentación y nueva demarcación horizontal de los tres carriles actuales. La idea es no sólo aumentar la capacidad de tránsito, sino también dotar de mayor seguridad y fluidez a la circulación diaria.
Desde Aubasa ya detallaron que la intervención se encarará en dos etapas:
- Primer tramo: del kilómetro 11 al 20 (aproximadamente Avellaneda a Quilmes), con una duración prevista de 12 meses y una inversión de alrededor de $10.831 millones.
- Segundo tramo: del kilómetro 20 al 30 (Quilmes a Berazategui), con ejecución estimada en 15 meses y un desembolso de más de $15.109 millones. En total, la obra supera los $25.900 millones en inversión.
Significado para quienes viajan entre La Plata y Buenos Aires
Para un trayecto que en días normales puede ser ágil, cualquier interrupción o congestión —típica en las horas de mayor tránsito— transforma el viaje en un desafío. Esta ampliación apunta a atenuar precisamente ese “efecto embudo” generado cuando la autopista pasa de cuatro carriles en su zona inicial a tres más adelante.
Además de la mayor capacidad vial, para las economías locales y regionales mejorar este corredor es estratégico: el intercambio comercial, los servicios logísticos y la movilidad de miles de trabajadores dependen de una vía más fluida y segura. La ruta no es sólo un eje entre ciudades, sino un canal indispensable para la actividad diaria de la región bonaerense.
¿Qué hay que tener en cuenta durante los trabajos?
Mientras duren las obras, la empresa estatal anunció desvíos provisionales y señalización especial, por lo que recomiendan a los conductores circular con precaución, respetar reducciones de velocidad y mantener distancia segura entre vehículos para evitar siniestros y demoras adicionales.
Panorama más amplio: obras viales y planificación provincial
Este avance no surge de la nada. La ampliación del cuarto carril estaba prevista desde la planificación vial 2024-2027 que Aubasa presentó junto a la provincia, e incluyó obras adicionales —como nuevos distribuidores en puntos estratégicos y mejoras laterales en la traza— pensadas para descongestionar y modernizar la autopista.
Para los platenses y quienes transitan a diario este tramo, la puesta en marcha de estas obras representa un paso necesario para mejorar una de las conexiones más transitadas del Conurbano y de la región. El desafío central será mantener el equilibrio entre la ejecución rápida y la menor afectación posible al tránsito cotidiano.


