La baja de la edad de imputabilidad volvió al centro del debate político y social. Este jueves, la Cámara de Diputados de la Nación Argentina aprobó la media sanción del nuevo Régimen Penal Juvenil que reduce de 16 a 14 años la edad a partir de la cual un menor puede ser penalmente responsable.
En los palcos estuvo Marcos Gómez, padre de Kim Gómez, la nena asesinada en La Plata durante un robo cometido por dos jóvenes, uno de 18 y otro de 14 años. Su presencia volvió a conectar el debate legislativo con un caso que conmovió a la ciudad y que aún sigue presente en la discusión pública local.
Media sanción a la baja de imputabilidad: qué cambia
El proyecto aprobado en Diputados propone:
- Reducir la edad de imputabilidad de 16 a 14 años.
- Crear un nuevo Régimen Penal Juvenil.
- Establecer un esquema específico para menores en conflicto con la ley penal.
La iniciativa ahora deberá ser tratada por el Senado, en un escenario donde ya se anticipan posiciones enfrentadas.
Para La Plata, donde la inseguridad es uno de los principales reclamos vecinales y eje constante de la agenda política, el tema no es abstracto. El caso de Kim marcó un antes y un después en la discusión sobre menores y delito en la región.
Marcos Gómez: “Luchamos por futuras víctimas”
Tras la votación, Gómez expresó la carga emocional de la jornada. Señaló que vivió el debate con tensión y sentimientos encontrados, aunque dejó en claro su respaldo a la reducción a los 14 años.
En el video difundido tras la sesión, se lo observa visiblemente afectado pero firme en su postura. Allí remarca que su presencia no busca un beneficio personal, ya que la ley no es retroactiva y no modificará la situación judicial del menor involucrado en el crimen de su hija.
“Estamos luchando por futuras víctimas”, sostuvo, reforzando la idea de que el reclamo apunta a evitar que hechos similares se repitan.
El registro audiovisual también muestra un tono más reflexivo que confrontativo: Gómez insiste en que la discusión no puede agotarse en la edad, sino que debe incluir qué hace el Estado con esos menores.
Críticas al clima político en el Congreso
Aunque apoyó el proyecto, el padre de Kim fue crítico con la actitud de los legisladores durante el debate. Cuestionó los cruces y gritos en el recinto, que contrastaron con el dolor de los familiares presentes.
En el video se percibe ese malestar: plantea que la dirigencia, tanto oficialista como opositora, muchas veces pierde de vista el impacto humano detrás de las estadísticas y los discursos.
El señalamiento no es menor. En un contexto de fuerte polarización, el tratamiento del Régimen Penal Juvenil volvió a mostrar fracturas políticas profundas.
Régimen Penal Juvenil: el foco en la reinserción
Uno de los puntos más relevantes de su testimonio —y que quedó reflejado en el material audiovisual— fue el planteo sobre el sistema de encierro.
Gómez sostuvo que quien comete un delito debe cumplir una pena, pero advirtió que el encierro sin herramientas de reinserción solo agrava el problema. Recordó que, al cumplir los 18 años, esos jóvenes recuperarán la libertad y cuestionó qué preparación reciben durante ese período.
El debate, entonces, no se limita a la edad de imputabilidad. Incluye:
- Condiciones en institutos de menores.
- Programas de educación y capacitación.
- Seguimiento y acompañamiento estatal.
- Prevención social en barrios vulnerables.
Para La Plata y la provincia de Buenos Aires, donde el delito juvenil es parte de la discusión pública, el desafío excede la reforma legislativa.
Lo que viene en el Senado
Con la media sanción ya otorgada, el proyecto continuará su recorrido parlamentario. El Senado deberá definir si convierte en ley la baja de la edad de imputabilidad a 14 años.
Mientras tanto, el caso de Kim vuelve a funcionar como punto de referencia en el debate. No solo por el impacto emocional que generó en la ciudad, sino porque expone las tensiones entre castigo, prevención y reinserción.
La discusión recién empieza.


