Tras más de 18 años liderando el gremio docente bonaerense, Roberto Baradel decidió no competir en las próximas elecciones de Suteba. La conducción quedará en manos de su línea interna, con Torre al frente, mientras el dirigente sindical continuará en Ctera y la CTA.
Roberto Baradel, de 58 años, se convirtió en una de las figuras sindicales más reconocidas de la Argentina. Su nombre quedó ligado a las negociaciones salariales más tensas y a las confrontaciones con los gobiernos de Daniel Scioli y María Eugenia Vidal. Desde 2008 fue el rostro visible de Suteba, el sindicato docente más poderoso de la provincia de Buenos Aires, y su estilo combativo lo transformó en un referente ineludible de la discusión educativa. Ahora, tras casi dos décadas de liderazgo, decidió dar un paso al costado y no presentarse en las elecciones de mayo de 2026.
La sucesión asegurada
La continuidad del oficialismo dentro de Suteba estará garantizada por María Laura Torre, actual secretaria adjunta y mano derecha de Baradel. Torre encabezará la lista en las elecciones, con el objetivo de sostener la línea política y sindical que caracterizó al gremio en los últimos años. Su figura, menos mediática pero con fuerte presencia territorial, será clave para mantener la cohesión interna y enfrentar los desafíos que plantea el escenario educativo bonaerense.
Un retiro parcial
Aunque se aparta de Suteba, Baradel no se retira de la vida sindical. Mantendrá su rol como secretario general adjunto de Ctera, el sindicato docente nacional, y como secretario de Relaciones Internacionales de la CTA. Ambos espacios también tendrán elecciones este año, donde buscará renovar sus cargos y seguir influyendo en la política gremial a nivel nacional. Su salida de Suteba, entonces, no implica un retiro definitivo, sino una reconfiguración de su presencia en el mapa sindical.
Balance de una gestión
Durante sus 18 años al frente de Suteba, Baradel protagonizó huelgas prolongadas, paritarias tensas y negociaciones que marcaron la agenda política bonaerense. Sus detractores lo acusan de un estilo confrontativo y de haber politizado el gremio, mientras que sus seguidores destacan la defensa férrea de los derechos docentes y la consolidación de Suteba como actor central en la discusión educativa. Su figura, polémica y mediática, deja una huella difícil de igualar.
Nueva etapa
La salida de Baradel abre una nueva etapa en Suteba, marcada por la continuidad de su línea interna pero con un nuevo liderazgo. La figura de Torre será puesta a prueba en un contexto de tensiones salariales, demandas de infraestructura escolar y debates sobre el futuro de la educación pública en la provincia. El desafío será mantener la fuerza del gremio sin la presencia de su histórico conductor, en un escenario político que exige negociación y firmeza a partes iguales.


