En su conferencia de los lunes, el ministro de Gobierno bonaerense celebró la “victoria épica e histórica” del brasileño y lamentó que el Presidente no lo haya saludado. Presentó una serie de indicadores para explicarle a Milei qué significa no llegar a fin de mes y repudió sus insultos contra periodistas.
El gobierno bonaerense salió a marcar diferencias con la Casa Rosada tras el triunfo de Lula da Silva en Brasil. En su habitual conferencia de prensa de los lunes, acompañado por el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, felicitó al presidente brasileño y cuestionó a Javier Milei por no haberlo saludado.
“Lamentamos que Milei no haya felicitado a Lula como corresponde”, afirmó Bianco, según informó Ámbito. El funcionario recordó que Brasil es el principal socio comercial del país y contó que, ante la ausencia de un saludo oficial, él mismo se comunicó con el embajador brasileño.
“Un papelón”
Bianco calificó la elección brasileña como transparente y descartó cualquier sospecha de fraude, en respuesta a las publicaciones que el Presidente había compartido cuestionando la extensión del horario de votación.
El ministro fue especialmente duro con la política exterior del Gobierno nacional hacia Brasil. Recordó la crisis diplomática que llevó al retiro del embajador, cuestionó que Milei le haya faltado el respeto a Lula en distintos escenarios internacionales y se preguntó con qué legitimidad podrá sentarse ahora a negociar inversiones o acuerdos institucionales con el país vecino. Lo definió como un papelón.
Como contraste, Bianco destacó que la Provincia mantiene una relación institucional con los 135 intendentes bonaerenses, incluso con aquellos con los que tiene diferencias ideológicas, como el jefe comunal de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro.
Kicillof: “Una derrota para Trump y Milei”
Antes de la conferencia, el gobernador Axel Kicillof había interpretado en declaraciones radiales que el triunfo de Lula representó una derrota para Donald Trump y para Milei. Según su lectura, la campaña bolsonarista intentó mostrar el programa del Presidente argentino como un éxito, y los brasileños rechazaron el ajuste y la subordinación a intereses extranjeros.
El domingo por la noche, Kicillof ya había celebrado en redes lo que definió como una noche histórica, con una consigna en clave local: “¡Hay otro camino!”.
El “tutorial” para el Presidente
El momento más llamativo de la conferencia fue la presentación de un “tutorial” dirigido a Milei, en respuesta a su ironía sobre quienes dicen no llegar a fin de mes. Bianco sostuvo que el Presidente quizás no entiende el significado de esa expresión y repasó una serie de indicadores económicos.
Según los datos expuestos por el ministro:
- 2026 registra el cuarto peor desempeño económico desde 1993, solo por detrás de la pandemia, la crisis de 2001 y el Tequila de 1995.
- Desde la llegada de Milei, las ventas mayoristas cayeron un 17%, las minoristas un 12% y las de supermercados un 10%.
- Cerraron 32.000 empresas.
- Las familias destinan el 15% de sus ingresos a pagar luz, agua y transporte, frente al 6% anterior.
- El salario mínimo cayó un 34% y el haber mínimo jubilatorio un 17%.
- La canasta de servicios públicos aumentó un 944%.
- El 40% de las personas agotó sus ahorros en 2024 y hay 21 millones de personas endeudadas.
Bianco advirtió que no llegar a fin de mes no implica que la gente muera de inmediato, pero sí que hay personas cuya salud empeora por falta de acceso a medicamentos o por mala alimentación. Y cerró con ironía: dijo que le ofrecían ese servicio al Presidente porque quizás sus asesores no lo hacen.
Repudio por los insultos a periodistas
El ministro también condenó las expresiones de Milei contra periodistas durante la cena de la Fundación Faro del viernes. Allí, el Presidente calificó la investigación por el caso $LIBRA como una operación con fines golpistas, apuntó contra Hugo Alconada Mon, Carlos Pagni, Paulino Rodrigues, Natalia Volosin y Luis Novaresio, a quienes llamó “ensobrados y corruptos”, y lanzó insultos y expresiones de violencia contra ellos. Al día siguiente, difundió una imagen agraviante con los rostros de esos periodistas.
Bianco sostuvo que se trató de una amenaza sin precedentes desde el regreso de la democracia y cuestionó que el Presidente no haya reflexionado ni pedido disculpas. Expresó la solidaridad del gobierno bonaerense con los periodistas agraviados y afirmó que la actitud presidencial le provoca vergüenza ajena.
Un frente que se amplía
La conferencia mostró la estrategia del gobierno bonaerense de capitalizar el triunfo de Lula para reforzar su perfil opositor. El resultado brasileño llegó en un momento sensible para la Casa Rosada: este lunes, el riesgo país se disparó a 745 puntos y las acciones argentinas cayeron hasta un 11% en Wall Street, en parte por el impacto de la elección en los mercados regionales.
El aislamiento del Gobierno quedó expuesto incluso entre sus aliados: el PRO felicitó a Lula y pidió afianzar el vínculo con Brasil, en un mensaje que se leyó como una diferenciación con Milei.
El costado político
La relación entre la Argentina y Brasil queda en un punto de máxima tensión, con un Presidente que no saludó al ganador y un gobierno bonaerense que busca mostrarse como interlocutor alternativo. Para Kicillof, el triunfo de Lula funciona como impulso político y como argumento para su construcción presidencial.
Para la Casa Rosada, el desafío será recomponer el vínculo con su principal socio comercial, en un contexto de recesión, presión financiera y un frente externo cada vez más complejo.


