Tras los incidentes en Lomas de Zamora que involucraron a la caravana presidencial, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, rechazó las acusaciones de Patricia Bullrich y apuntó contra el tono confrontativo del oficialismo libertario. La tensión entre Nación y Provincia escala a días de la elección bonaerense.
Los hechos ocurridos en Lomas de Zamora, donde manifestantes agredieron a Javier Milei y su comitiva, generaron una ola de acusaciones desde Nación hacia el gobierno bonaerense. Patricia Bullrich vinculó al kirchnerismo con la organización de los ataques, lo que motivó una respuesta directa de Carlos Bianco: “Si tiene pruebas, que las muestre. Si no, es una acusación tirada al aire con tinte electoral”.
Bianco: “Condenamos la violencia, pero también los discursos de odio”
En declaraciones radiales, Bianco fue enfático: “No se puede justificar la violencia después de la provocación. Condenamos todas las expresiones violentas, pero también los discursos que insultan al gobernador, a los discapacitados, a la gente. Eso no es democrático”. El funcionario bonaerense también recordó que Bullrich reconoció el correcto accionar de la Policía provincial.
Clima electoral y cortocircuito institucional: ¿provocación o estrategia?
El cruce entre Nación y Provincia se da en un contexto de alta tensión política, a pocos días de la elección bonaerense del 7 de septiembre. Bianco, hombre de confianza de Axel Kicillof, denunció una “provocación oficialista” y advirtió que el tono agresivo del Gobierno nacional busca instalar una narrativa de victimización.
Lomas de Zamora como epicentro: entre el repudio y la lectura política
El intendente Federico Otermín también se pronunció, calificando el acto libertario como “una provocación absurda” en plena avenida Pavón. Según el jefe comunal, el operativo oficialista buscó generar tensión y victimizar al presidente. En paralelo, se realizaba una protesta de jubilados y organizaciones de discapacidad, lo que amplificó el descontento social.