Miércoles 25 de marzo de 2026
Miércoles 25 de marzo de 2026
loader-image
temperature icon 25°C

Combustibles: la nafta subió hasta 63% en un año y ya duplica a la inflación

El precio de los combustibles volvió a ubicarse en el centro de la escena económica. En los últimos 12 meses, los valores en surtidor registraron incrementos que no sólo superaron la inflación, sino que en algunos casos prácticamente la duplicaron, con impacto directo en el bolsillo y en la estructura de costos de toda la economía.

El dato más representativo surge de la evolución de la nafta súper —la más consumida—, que en estaciones de YPF pasó de $1.173 en marzo de 2025 a $1.920 en la actualidad en CABA. El salto fue de 63,6%, es decir, $747 por litro. En el mismo período, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC avanzó 33,1%, lo que deja en evidencia la brecha: el combustible creció a un ritmo muy superior al promedio de la economía.

La nafta premium también acompañó la tendencia, aunque con menor intensidad: subió de $1.449 a $2.145 (48%), mientras que el gasoil registró incrementos similares. El caso de la Infinia diésel muestra un aumento de $1.448 a $2.128 en un año, equivalente a 46,9%.

Subas generalizadas y precios cada vez más flexibles

El fenómeno no se limita a la petrolera estatal. En otras marcas como Axion Energy y Shell, los incrementos fueron en la misma línea. La nafta súper, por ejemplo, pasó de $1.214 a $1.937 en Axion (59%) y de $1.238 a $1.990 en Shell (60,7%).

A diferencia de otros momentos, el mercado muestra hoy mayor dispersión de precios. Las estaciones ajustan valores según demanda, ubicación y estrategia comercial, lo que genera diferencias incluso dentro de una misma ciudad como La Plata, donde el precio final puede variar de una estación a otra.

El contexto internacional presiona, pero no explica todo

En las últimas semanas, la escalada se intensificó tras el estallido de la guerra en Medio Oriente, que empujó el precio internacional del petróleo. Desde entonces, nafta y gasoil acumulan subas cercanas al 15%.

Sin embargo, la tendencia alcista en Argentina no es nueva. Responde también a factores internos: actualización de impuestos, corrección de precios relativos y la política de alineamiento con valores internacionales que impulsa el Gobierno.

La súper, la más usada… y la más castigada

El impacto es especialmente sensible porque la nafta súper concentra el mayor volumen de consumo. Según la Secretaría de Energía, uno de cada dos metros cúbicos vendidos corresponde a este tipo de combustible.

Los números más recientes muestran que en enero se comercializaron más de 40.700 m3 de nafta súper, muy por encima de la premium (21.900 m3) y del gasoil en sus distintas variantes.

Pero la suba de precios ya empieza a modificar hábitos. Las ventas de súper cayeron 3% interanual, mientras que la premium creció 2%. En paralelo, el gasoil común retrocedió 11% y el ultra avanzó 4%. El dato sugiere un reacomodamiento del consumo: menos volumen en productos más accesibles y una migración selectiva hacia combustibles de mayor calidad o rendimiento.

Alertas por el impacto económico

El escenario encendió señales de alerta entre especialistas. El exsecretario de Energía Jorge Lapeña advirtió que la dinámica actual puede trasladarse rápidamente a precios de bienes y servicios, amplificando la presión inflacionaria.

Según su análisis, el traslado pleno del precio internacional del crudo al mercado local podría generar “un problema extraordinario” en una economía ya golpeada. En ese marco, planteó alternativas de emergencia como establecer precios máximos transitorios o aplicar retenciones a la exportación para desacoplar los valores internos.

El planteo choca con la lógica del gobierno de Javier Milei, que prioriza el equilibrio fiscal y la liberalización del mercado. En ese esquema, la intervención estatal aparece, por ahora, fuera de agenda.

Combustibles caros en una economía frágil

Con un litro de nafta que ronda los 1,34 dólares, Argentina empieza a ubicarse entre los países con combustibles más caros de la región. El dato no es menor: el precio del transporte impacta de forma transversal en toda la economía, desde alimentos hasta servicios.

En ciudades como La Plata, donde el uso del auto es clave para la movilidad diaria, cada ajuste en surtidor se siente de inmediato. Y con un contexto internacional todavía inestable, el interrogante ya no es si habrá nuevas subas, sino cuándo y en qué magnitud.

Scroll al inicio