La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a tener impacto en los surtidores argentinos. En lo que va de marzo, los combustibles registraron aumentos cercanos al 7% impulsados por la fuerte suba del precio internacional del petróleo, que llegó a superar los US$100 por barril, el nivel más alto desde 2022.
Sin embargo, mientras las petroleras trasladan esa presión a los precios locales, en los mercados internacionales el crudo comenzó a mostrar señales de corrección, lo que abre interrogantes sobre la velocidad con la que los ajustes bajan —si es que bajan— cuando el contexto global se estabiliza.
El conflicto que disparó el petróleo
La tensión geopolítica se agravó tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que generó una reacción inmediata en los mercados energéticos. El barril de Brent, referencia internacional para el precio de los combustibles, acumuló un salto superior al 40% desde el inicio de las hostilidades.
El temor de los inversores se centró especialmente en el posible impacto del conflicto sobre el estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores del comercio global de hidrocarburos. Cualquier interrupción en esa ruta puede afectar cerca del 20% del petróleo que se comercializa en el mundo, lo que explica la volatilidad reciente en los precios.
En ese contexto, el aumento del crudo comenzó a trasladarse rápidamente a los surtidores argentinos.
Cuánto aumentaron los combustibles
De acuerdo con relevamientos del sector energético, las subas registradas durante marzo rondan el 6,7%. Los incrementos se suman a otros ajustes previos y ya llevan los precios acumulados del año al 9,4% para la nafta súper y al 10,6% para el gasoil.
Hoy los valores promedio en el país se ubican en:
- Nafta súper: alrededor de $1.777 por litro
- Nafta premium: cerca de $1.947
- Gasoil común: aproximadamente $1.856
- Gasoil euro: cerca de $2.064
En ciudades como La Plata, donde los precios suelen moverse en línea con el promedio del Área Metropolitana, los automovilistas ya comenzaron a notar la actualización de los surtidores en los últimos días.
La estrategia de YPF
Frente a la volatilidad internacional, desde la petrolera estatal YPF buscan evitar saltos bruscos en los precios. Su presidente y CEO, Horacio Marín, aseguró que la compañía aplicará ajustes graduales para amortiguar los cambios del mercado global.
Según explicó el directivo, la empresa seguirá de cerca la evolución del precio del petróleo antes de trasladar nuevos incrementos al consumidor, con el objetivo de evitar “cimbronazos” en los surtidores.
La estrategia responde también al intento del Gobierno nacional de contener el impacto de los combustibles en la inflación.
El petróleo afloja y los mercados se acomodan
Mientras en Argentina los aumentos ya se reflejan en los surtidores, el escenario internacional comenzó a cambiar en las últimas horas.
El precio del Brent retrocedía este martes cerca de un 7,5% y volvía a ubicarse alrededor de los US$91 por barril, mientras que el crudo WTI estadounidense caía más de un 8% hasta la zona de los US$86.
El alivio en los mercados llegó tras declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien sostuvo que el conflicto con Irán podría resolverse en el corto plazo y dejó abierta la puerta a negociaciones.
Las expectativas de una guerra más breve redujeron la presión sobre el mercado energético global y empujaron a la baja la cotización del crudo.
El impacto en la economía local
En la Argentina, el precio del combustible tiene un efecto directo sobre los costos logísticos y el transporte, por lo que cualquier ajuste termina trasladándose al resto de los precios de la economía.
Por eso, la evolución del petróleo seguirá siendo una variable clave para la inflación de marzo, cuyo dato oficial publicará el INDEC en las próximas semanas.
Mientras tanto, el panorama deja una postal conocida para los consumidores: cuando el petróleo sube, los surtidores reaccionan rápido; cuando baja, el ajuste suele tardar bastante más en llegar.


